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Un guía turístico ofrece visitas teatralizadas para descubrir Santiago a los compostelanos

Solomon Meier es el alter ego de Carlos Guerra, un guía turístico de Santiago que, ante la falta de visitantes, decidió reinventarse y ofrecer visitas teatralizadas a los propios compostelanos para descubrirles detalles de la ciudad que desconocían
Solomon Meier durante una de sus visitas teatralizadas.
Cedida.
Solomon Meier durante una de sus visitas teatralizadas.

La pandemia ha supuesto un durísimo golpe para el turismo, el principal motor económico de Santiago, lo que ha dejado a los guías que acompañan a los visitantes sin el que era su único público: los turistas. Hasta ahora.

El guía turístico Carlos Guerra, habituado a hacer recorridos por la capital gallega junto visitantes españoles, estadounidenses, alemanes, italianos o austríacos, se encontró con que, finalizado el verano, "no había grupos, por lo que no había trabajo".

Un día, en la cola del supermercado, tuvo una idea: no tenía que esperar a que llegasen los clientes porque los clientes ya estaban en Santiago. "Ellos podían ser mi público, pero tenía que ofrecer algo más", explica Guerra en una entrevista a Quincemil.

Así es cómo en octubre nacen las visitas teatralizadas: en lugar de hacer un recorrido como Carlos Guerra, este guía se transforma en Solomon Meier, un orfebre judío que llegó a Santiago procedente de Alemania.

Solomon Meier durante una visita teatralizada (Cedida).

Aunque se trata de un personaje inventado, los visitantes descubrirán que no es el primer platero judío de origen alemán que camina por las calles de Compostela.

Durante una visita de más de dos horas, Solomon Meier, ataviado con un sambenito -la prenda con la que se señalaba al judío no converso como castigo-, enseña a los compostelanos detalles de la ciudad que desconocían.

"Solomon te lleva por calles por las que pasas todos los días, pero en las que te hace mirar hacia arriba para encontrar cosas en las que nunca te habías fijado, explicándote la heráldica o enseñando poemas en escudos", relata Guerra.

Tras probar la visita con algunos compañeros guías y con conocidos, Guerra empezó a anunciar estas visitas a través de Facebook y la acogida fue inmediata.

"Lo que peor estoy llevando es no tener retorno por parte del público: con las mascarillas tan solo puedo ver las miradas", lamenta el guía, quien entiende que, en todo caso, el hecho de que la gente quiera repetir es el principal indicativo de que está funcionando.

Nuevos personajes

"Un cantero de Compostela" en una de las paradas que hará en sus visitas (Cedida).

Así, al poco tiempo de comenzar con estas visitas ya empezó a trabajar en nuevos personajes que estaban listos para comenzar a pasear por las calles de Santiago de Compostela, aunque las restricciones derivadas de la pandemia obligaron a retrasar su aparición.

Uno de ellos, "un cantero de Compostela", está basada en la historia real de un hombre que hablará de una ciudad totalmente diferente a la de Solomon, centrándose en poner voz a injusticias del pasado.

El otro personaje, "el doctor Malatesta", utiliza el pseudónimo un conocido autor del siglo XIX que está detrás de algunas de las leyendas más extendidas sobre Santiago. "Estoy arrepentido por haber contado lo que ustedes hoy llaman bulo y ahora quiero contar la verdad", que diría el doctor.

Regreso

Solomon Meier vuelve a recorrer las calles de Compostela (Cedida).

Tras haberse visto obligado a paralizar las visitas teatralizadas, el levantamiento de parte de las restricciones ha permitido a Solomon Meier salir de nuevo a la calle, aunque con grupos de hasta cuatro personas.

"El tamaño de los grupos ha ido cambiado, pero aunque fuese posible no aceptaría más de 15 personas", detalla Guerra, quien esperará a más adelante, cuando la situación se haya estabilizado, para dar salida al cantero de Compostela y al doctor Malatesta.

Ahora mismo, este guía organiza semanalmente las visitas -con un coste de 10 euros- con Solomon Meier a través de su página de Facebook, aunque las anuncia con poca antelación para garantizar que la meteorología permitirá realizar el recorrido.

Cuando vuelvan los turistas, Guerra espera compaginar las visitas teatralizadas con su actividad ordinaria, aunque esta nueva experiencia le ha descubierto un nuevo mundo de posibilidades.

"De lo único que me arrepiento es de no haber tenido antes la iniciativa de hacer estas visitas: es una experiencia muy gratificante, aunque me da pena que surgiera todo a partir de la situación pandémica", concluye.

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