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¿Qué pasó con el podio naval español? Ferrol, Cartagena y San Fernando, a prueba

Las capitales de los tres departamentos marítimos de España establecidos en la Ilustración vivieron su apogeo durante el boom naval y militar del siglo XX. Descubrimos qué ha pasado con ellas en los últimos años.
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La deslocalización de empresas vinculadas al mercado internacional es uno de los aspectos económicos más negativos de la globalización. En las últimas décadas la mayoría de los grandes fabricantes han decidido trasladar sus centros de producción a regiones emergentes, a países en vías de desarrollo o a Estados fiscalmente laxos. En la industria de los barcos no ha sido distinto, lo que ha contribuido al declive del sector naval español, cuyos principales centros se localizan en tres ciudades apenas diversificadas: Ferrol (A Coruña), Cartagena (Murcia) y San Fernando (Cádiz), aunque hay otros.

Modernos astilleros surcoreanos (Samsung Heavy Industries)

Familias de ingenieros, delineantes y militares que durante años mudaban sus residencias entre las tres urbes por motivos laborales, ahora han visto menguada su visibilidad e influencia en la sociedad. Aunque a día de hoy sigue habiendo proyectos en marcha, hace años que no se suceden las multitudinarias botaduras, que ahora sí lo hacen en Corea del Sur, Tailandia o Egipto. Pero, ¿les pasó factura esta deslocalización a las tres ciudades navales por excelencia de España? Lo revisamos.

Un pasado de prosperidad

Portaaviones Príncipe de Asturias, construido en Ferrol (Wikipedia)

Primeramente, conviene hacer un breve repaso de lo que históricamente supuso la industria naval para Ferrol, Cartagena y San Fernando. Todo comenzó hacia 1730, cuando se crean los primeros arsenales militares para servir a la Armada Española en los tres núcleos de población, teniendo en cuenta su ubicación y características geográficas desde un punto de vista defensivo y estratégico. En 1908 los astilleros pasan a manos de la Sociedad Española de Construcción Naval, que cuarenta años después, en 1947, es adquirida por el Estado, dando lugar a la empresa nacional Bazán que vivió el gran apogeo industrial del sector. Tras varios procesos de reorganización, en el año 2000 la entidad pública pasa a denominarse IZAR, que solo dura un lustro hasta ser sustituida por la actual Navantia en 2005.

Submarino Isaac Peral, en el Museo Naval de Cartagena (Museo Naval de Cartagena)

Los astilleros españoles dieron vida a navíos tan diversos como fragatas, corbetas, patrulleros, portaaviones, petroleros, submarinos, destructores, lanchas de desembarco y buques de aprovisionamiento logístico (AOR), de apoyo a plataforma (BAP), de cargamento rodado (Ro-Ro) y de aterrizaje para helicópteros (LHD). En los astilleros de La Carraca, en San Fernando, fue diseñado el primer submarino torpedero de la historia: el submarino Peral, diseñado por el teniente Isaac Peral en 1885 y botado en 1888 en el puerto de la villa gaditana. Actualmente, hay varias construcciones en marcha, especialmente en el astillero cartaginense.

Ferrol (A Coruña), a la deriva

Vista área de Ferrol (Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao)

A día de hoy Ferrol representa el arquetipo de ciudad en decadencia, salvada del naufragio por su vecina Narón, con la que se encuentra perfectamente integrada. Situada en la franja más septentrional de Galicia, la ciudad ha perdido una cuarta parte de su población en las últimas tres décadas; donde llegaron a residir más de 87.000 personas, hoy quedan unas 65.000 y la cifra continúa cayendo. Y es que apenas hay actividad en el astillero de una ciudad muy poco diversificada en la que se construyeron más de 200 buques de todo tipo para la Armada Española y el extranjero. Además, la fragilidad de la red de transportes (en especial la del ferrocarril) con la que se conecta Ferrol, una ciudad ya de por sí geográficamente apartada, dificulta de forma considerable la dinamización socioeconómica de la zona.

San Fernando (Cádiz), en declive

Vista aérea de San Fernando, con Cádiz al fondo (Polvorines A. Atienza)

Situada en una zona de marismas de la Bahía de Cádiz, hasta 1813 la ciudad de San Fernando recibía el nombre de Villa de la Real Isla de León. Volcada por completo al servicio naval y militar, en San Fernando se encuentra el arsenal de La Carraca, diseñado por el célebre arquitecto Jorge Juan. En él se fabricó el primer submarino militar de la historia: Peral, expuesto a día de hoy en Cartagena. La ciudad cuenta además con singulares edificios de máxima importancia para el mundo militar: desde el Real Observatorio Astronómico de la Armada, hasta el Panteón de los Marinos Ilustres, donde yacen Magallanes, Lezo o el gallego Méndez Núñez, entre otros muchos. Aunque sumida en el desempleo y la inactividad operaria, la urbe gaditana salva los muebles por su extrema cercanía a la capital provincial, así como al resto de municipios que integran el área urbana de la Bahía de Cádiz: Chiclana de la Frontera, El Puerto de Santa María y Puerto Real. Además, las rápidas conexiones con Jerez de la Frontera, Sevilla o Córdoba evitan la peligrosa decadencia de la región.

Cartagena (Murcia), sorteando las olas

Vista aérea del puerto de Cartagena (Universidad Politécnica de Cartagena)

Fundada en el siglo III a.C. y rebautizada durante la conquista romana como Carthago Nova, Cartagena es a día de hoy el núcleo costero más dinámico de la región de Murcia. Fue un breve cantón independiente durante la I República (1873-1874), del que hoy perdura un movimiento llamado "Cartagenerismo", que reclama la creación de una provincia propia al margen de Murcia. Con 215.000 habitantes, la ciudad se consolida como un importante centro industrial, económico y turístico de la Costa Cálida levantina, donde la abundancia del patrimonio arqueológico se combina con la amplia presencia de grúas y otros elementos de construcción. Ubicada en la sección meridional del creciente eje mediterráneo, los astilleros de la ciudad se aseguran la actividad, al menos hasta 2030, cuando finalizan los actuales contratos de ejecución.

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