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La lenta agonía de la duna de Corrubedo: perdió 270.000 metros cúbicos de arena desde 2008

Un informe de la USC estima que la duna de Corrubedo perdió 270.000 metros cúbicos de arena, unas 400.000 toneladas, entre 2008 y 2015, mientras que entre 2001 y 2015 perdió 2,5 metros de altura.
La Duna de Corrubedo, en Ribeira.
Turismo de Galicia.
La Duna de Corrubedo, en Ribeira.

La duna de Corrubedo ha perdido 270.000 metros cúbicos de arena, alrededor de 400.000 toneladas, entre 2008 y 2015, mientras que su altura máxima ha caído 2,5 metros entre 2001 y 2015, pasando de 21 a 18,5 metros.

Así se desprende de un artículo elaborado por los profesores de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) Augusto Pérez Alberti, Alejandro Gómez Pazo y Xosé Lois Otero, que han investigado la evolución del Parque Natural de Corrubedo y las lagunas naturales de Carregal y Vixán, en Ribeira.

Este informe, "Variaciones naturales y antropogénicas en la gran duna móvil en el Parque Natural de Corrubedo (1956-2017)", ha sido publicado en el número de enero de la revista Applied Science.

A la hora de analizar los porqués de esta pérdida de altura y volumen, los investigadores la achacan tanto al propio movimiento al noreste de la duna como a la acción humana, destacando las actividades mineras del pasado siglo y la importancia del turismo al inicio del presente.

"Los visitantes y las infraestructuras introducidas han causado un gran impacto en los ecosistemas de Corrubedo en las últimas décadas", apuntan los autores en su artículo, en el que destacan la necesidad de "monitorizar este sistema en detalle" para comprender sus dinámicas y permitir "una gestión más eficiente".

Evolución de los senderos entre 1956 y 2017 (Applied Science).

La investigación, realizada en base a imágenes aéreas obtenidas desde 1956, también destaca la creación de senderos hasta principios de este siglo: en aquel año ocupaban 1,3 kilómetros, pero fueron creciendo hasta alcanzar los 11,1 en 1989, una cifra que se mantendría en 11,2 en 2002 para, finalmente, ir disminuyendo hasta los 4.986 metros en 2015.

La proliferación de estos senderos -utilizados tanto para labores mineras como para el turismo- tuvo su influencia en el actual estado de la duna, en la que la vegetación se ha ido abriendo paso.

Así, si en 1956 había 33 hectáreas cubiertas de vegetación, esta cifra se había doblado para 1989, con 66,2, mientras que en 2017 ya rozaba el triple, con un total de 93,9 hectáreas de vegetación en el ecosistema dunar.

Los datos más precisos son, sin embargo, los recabados con la tecnología LiDAR, un sistema de medición y detección de objetos mediante láser que se empezó a utilizar a partir de 2008 y que permite cifrar la pérdida de metros cúbicos de arena en 110.317 hasta 2010 y en un total de 269.481 hasta 2015.

Variaciones de altura entre 2008 y 2015 (Applied Science).

Aunque se cree que la duna llegó a medir alrededor de 60 metros a principios del siglo XIX, su elevación máxima a día de hoy es tres veces más pequeña.

Mientras que la altura máxima de la duna en 2001 era de 21 metros, esta fue descendiendo paulatinamente hasta los 20,31 metros en 2008, los 19,59 metros en 2010 y, finalmente, los 18,51 metros de 2015.

En sus conclusiones, los investigadores inciden en la necesidad de "evitar el potencial daño" en el ecosistema, para lo que es necesario seguir investigando "para identificar los problemas que afectan al comportamiento natural de estos frágiles ecosistemas" y así poder "diseñar medidas para su conservación y protección".

"Desde la creación del Parque Natural de Corrubedo y a pesar de las medidas anunciadas para su conservación, hay problemas que siguen presentes y llevan a un continuo descenso en la calidad del sistema dunar", prosiguen.

Entre estos problemas destacan, más allá de la vulnerabilidad del ecosistema a las tormentas y al incremento del nivel del mar, el hecho de que "muchos visitantes ignoran las directrices recogidas en los paneles informativos y cruzan las áreas delimitadas".

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