El socialista Miguel Fernández tomando posesión.
Miguel Fernández acusa al PP de "asaltar Lugo" con una moción "injusta y sin motivos"
El todavía alcalde carga contra Elena Candia y advierte de una estrategia basada en "embarrar y comprar voluntades"
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El todavía alcalde de Lugo, Miguel Fernández, ha criticado con dureza la moción de censura impulsada por el Partido Popular, asegurando que se trata de una operación "inverosímil, ilógica y profundamente injusta" a un año de las elecciones municipales.
En su intervención de esta tarde ante los medios de comunicación tras conocerse la presentación oficial, lamentó especialmente "la imagen que se está trasladando de la ciudad", insistiendo en que "no se corresponde con la realidad de Lugo".
Fernández dirigió sus ataques contra la líder popular, Elena Candia, a quien acusó de promover la moción con intereses personales: "Tres muertos y una tránsfuga son los avales que presenta para asaltar el Ayuntamiento", afirmó, calificando la maniobra como parte de "una carrera sin límites ni escrúpulos" para alcanzar la presidencia de la Diputación y "montar un feudo personalista, caciquil y anticuado".
Los dos motivos
El regidor socialista aseguró que detrás de la moción hay dos motivos principales. Por un lado, "unas encuestas que el PP conoce y que nosotros también manejamos", que, según dijo, reflejan una subida del PSOE en intención de voto. Por otro, denunció que Candia "ha encontrado a alguien manipulable dispuesto a dejarse comprar", en referencia a la edil no adscrita que apoya la iniciativa.
En cuanto a la estrategia del PP, Fernández fue contundente: "No se trata de mejorar la ciudad ni de hacer obras", sino de "dedicarse durante un año a embarrar, acusar y judicializar la vida política".
Además, acusó a los populares de intentar "comprar voluntades con medios del Ayuntamiento y de la Xunta de Galicia", una práctica que, según él, "ha generado enfrentamientos y un deterioro de las relaciones políticas en el consistorio".
El alcalde defendió la gestión de su gobierno, asegurando que "el Ayuntamiento funciona, los proyectos salen adelante y la ciudad mejora", pese a las dificultades vividas durante el mandato. "¿Qué va a cambiar en un año?", se preguntó, recordando que los presupuestos y los proyectos en marcha son los impulsados por el actual ejecutivo.
"Dentro de un año estaremos gobernando"
Fernández también quiso trasladar un mensaje de confianza de cara al futuro, convencido de que la ciudadanía "no va a perdonar las traiciones" ni respaldar una operación de este tipo. "Los vecinos de Lugo saben que no todo vale, ni en la vida ni en la política", señaló, contraponiendo dos modelos: "unas políticas caducas y caciquiles" frente a "un equipo que respeta a las personas, tiene valores y ama profundamente esta ciudad".
El alcalde cerró su intervención con una advertencia clara: "Dentro de un año estaremos gobernando esta ciudad", convencido de que los lucenses respaldarán en las urnas el proyecto que lidera.