Imagen de archivo de las retenciones en Alfonso Molina, en A Coruña.

Imagen de archivo de las retenciones en Alfonso Molina, en A Coruña. DGT

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Las obras de Alfonso Molina generan opiniones variadas entre los vecinos de A Coruña: del caos al mal necesario

Desde la noche de este jueves empiezan unas modificaciones del tráfico que estrecharán tres carriles y recortarán la incorporación desde Pocomaco

Más información: Alfonso Molina, en A Coruña, afronta desde esta noche nuevos cambios de tráfico: durarán varios meses

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Desde las 22:00 horas de este mismo jueves y hasta el 22 de febrero, la avenida de Alfonso Molina sufrirá varios cambios en su circulación debido a las obras de ampliación. Estas modificaciones afectarán a toda la ciudad, pero lo harán especialmente a los múltiples barrios que se extienden a ambos lados de la que es la principal vía de entrada y salida de A Coruña.

Las modificaciones que arrancan esta noche y se extenderán durante cerca de cinco meses estrecharán los tres carriles de la AC-11 en sentido salida, desplazándose hacia la mediana a la altura del paso superior sobre la avenida García Sabell. Además, se acortará el carril de incorporación a la AC-11 procedente del polígono de Pocomaco.

En algunos tramos, el carril derecho quedará sin circulación entre García Sabell y la salida a la Zapateira.

Del aislamiento a las alternativas

Este será uno de los barrios más afectados por estas modificaciones.

El presidente de su asociación vecinal, Juan Sánchez, lamenta la repercusión que va a tener en la zona esta fase de las obras.

"Además de las retenciones habituales el cambio va a ser un caos", aventura.

Para Sánchez, "cuando se produce cualquier incidencia en Alfonso Molina, la Zapateira es la primera en notarlo. Aunque somos un barrio dependemos de esa avenida. Si pasa un accidente y colapsa la carretera de la Zapateira, no podemos salir o entrar".

Desde la asociación vecinal lamenta que no exista ya una conexión entre Xuxán y la Universidade, algo que podría servir de "vía de escape" ante las modificaciones de estas obras.

La Zapateira es, de hecho, una de las alternativas recomendadas de circulación durante esta fase de las obras. Para su presidente vecinal, esta no es una buena opción debido a la antigüedad de una carretera "construida hace muchísimos años para dar servicio a cuatro casas y un club de golf y donde ahora hay urbanizaciones, colegios y universidad".

Pasada la obra, cuando termine la ampliación, sí espera que sirva para "dar más fluidez al tráfico, algo que es indispensable".

Otros vecinos que se ven directamente perjudicados son los de Eirís.

La presidenta de la asociación, Mónica Díaz, critica que "desde que determinaron o polígono de vivendas de Monte Mero parece que xa non importa o que nos pase".

Critica especialmente la falta de la pasarela que atraviesa la avenida a la altura de la Coca-Cola —que lleva más de año y medio cerrada y donde un hombre falleció tras ser atropellado el pasado mes de enero—, lo que impide a la gente cruzar de un lado a otro. "Estamos olvidados e nos ignoran", critica.

Además, durante el transcurso de las obras, lamenta que ya sufrieron el derribo de la muralla y tala de árboles de la Fábrica de Armas "polo medio do noso acceso". Por eso se muestran pesimistas de cara a los próximos meses y creen "que estas cousas seguirán pasando e se olvidarán de que aí vive xente".

Con el foco en la falta de la pasarela, explica que para cruzar deben o ir por Palavea y seguir después por una zona que define irónicamente como "moi segura" hacia la bajada de la Zapateira, por la pasarela de la salida de la Universidad, "que a veces está aberta e a veces non" o ir ya hasta la altura del Coliseum.

"Nos obrigan a ir en coche a todas partes. O transporte público complícase e ir andando tamén", recuerda.

Algo más optimistas son en Matogrande donde, al concentrarse las afecciones en sentido salida, esperan no verse muy afectados.

También aquí las reivindicaciones ponen el foco en otro punto. María Salgado, presidenta de la asociación, recuerda que su mayor problema respecto a la movilidad se concentra en la rotonda exterior hacia el puerto. "Siempre está colapsada porque confluye Xuxán, los buses escolares y todo el tráfico del puerto", incide.

Respecto a la avenida principal, admite que el barrio no se quedará aislado, por lo que pese a las molestias, "acabaremos adaptándonos todos".

Mapas de las afecciones.

Mapas de las afecciones. Gobierno de España.

También desde Monelos Carmen Beiroa cree que les afectará porque "no tenemos mucha alternativa y es una vía fundamental", aunque prefiere esperar al día a día para confirmar cómo les influirá.

Otro de los puntos afectados está en Palavea.

Por su situación periférica cualquier intervención en la entrada y salida de la ciudad se nota en este barrio, ya acostumbrado en los últimos meses a buscar alternativas. Ahora en lugar de Alfonso Molina podrían circular por la AC-12 por As Xubias, una vía que ya se vio afectada no hace tanto durante las obras de los accesos que se están creando para el nuevo CHUAC.

Su presidente, Álvaro Pérez, cita también que podrían circular por Pedralonga y por la carretera de Eirís o por la avenida Nueva York por la Zapateira para conectar con la Tercera Ronda.

"Formas de entrar y salir tenemos. Nos afecta y será incómodo, pero ya sabíamos que iba a haber limitaciones. Las obras duran lo que duran y cuando se solucione será más cómodo para todos", comenta.

La ampliación de Alfonso Molina podrá dar respuesta a una de sus grandes demandas: "Nos conectará directamente con la ciudad. Toda la mejora que va implicar a nivel peatonal y ciclable nos va a conectar más y va a ser siempre una mejora".

Poca antelación del aviso

Desde el Sector 7 Recinto Ferial, Vanesa Rey pone el foco en "la poca anticipación del aviso".

A partir de esta noche, temen "que las retenciones impidan la correcta circulación diaria en el barrio, sobre todo en horas concretas como la entrada y salida de la Universidad y en la entrada y salida de jornadas laborales en Pocomaco". Recuerda, además, que el acceso a Alfonso Molina desde el pueblo de Elviña sigue anulado.

Tampoco se muestran optimistas ante la duración prevista de esta fase.

"Cinco meses, si no hay retrasos, nos parece un periodo enorme, con Navidad de por medio. Estaremos pendientes de como nos adaptamos a estos nuevos cambios para causar el menor perjuicio posible a los vecinos", explica.

También María Sierra, de la asociación vecinal de Xuxán, incide en la importancia de recibir los avisos "con el tiempo suficiente".

En su barrio, "nos gustaría que se aprovechasen las ampliaciones para mejorar los accesos, no solo de entrada, sino de salida hacia Alfonso Molina".

Las salidas son precisamente su principal preocupación. "Con las obras de Monte Mero se espera que el 40% del tráfico venga por Xuxán. Ahora salimos por Matogrande o subiendo por Eirís. La situación ya empieza a saturarse y estamos a poco más de un tercio de ocupación en el barrio y Matogrande ya está saturado de por sí", recuerda.

Ve la ampliación de la avenida como una obra "necesaria para la ciudad" pero no exenta de complicaciones.

"Las obras van a ser un caos, pero hay males inevitables y en algún momento iba a pasar", concluye desde Xuxán.