Narcopiso en la Sagrada Familia, en A Coruña.

Narcopiso en la Sagrada Familia, en A Coruña. Quincemil

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Los vecinos de la Sagrada Familia vuelven a protestar contra el narcopiso: "Es una cuestión de compromiso político"

Los residentes aseguran que entre 30 y 50 personas acceden diariamente a la vivienda y reclaman al Concello una solución a un problema que arrastran desde hace años

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Los vecinos del barrio de la Sagrada Familia de A Coruña han vuelto a concentrarse este viernes frente al conocido narcopiso de la zona para reclamar una solución a una problemática que, denuncian, se prolonga desde hace varios años.

No es la primera vez que los residentes salen a la calle. Ya en abril de 2024, alrededor de medio centenar de personas protagonizaron una cacerolada ante el número 11 de la calle Sagrada Familia para denunciar los supuestos "trapicheos a todas horas" y la inseguridad que aseguraban sufrir en el entorno. Las movilizaciones continuaron posteriormente y en septiembre de 2025 los vecinos volvieron a elevar la presión ante la persistencia del problema.

A día de hoy, los afectados aseguran que la situación continúa. "Llevamos sufriendo este problema ya varios años", lamenta Eugenio, uno de los vecinos, que señala que incluso llegaron a presentar una denuncia, aunque "el juez no la admitió a trámite porque no está demostrado que se venda droga aquí".

Los residentes sostienen, sin embargo, que el movimiento alrededor de la vivienda evidencia lo que sucede en su interior. Eugenio asegura que "a diario entran al piso entre 30 y 50 personas para comprar droga y vender artículos robados" y pone como ejemplo un episodio ocurrido la semana pasada, cuando, según relata, la Policía interceptó a dos personas que habían robado un teléfono móvil y un bolso.

Reclaman mayor implicación del Concello

El problema, según los afectados, también está repercutiendo en el mantenimiento del inmueble. Eugenio explica que "la vivienda se está deteriorando" y asegura que la comunidad encuentra dificultades para acometer reparaciones en los espacios comunes.

Los residentes mantuvieron hace aproximadamente 18 meses una reunión con el Concello para abordar la situación. La respuesta que recibieron, según explica el vecino, fue que recurriesen a asistencia jurídica. "La solución que nos dieron fue ponernos un abogado, pero si el juez no admite a trámite la denuncia seguimos en las mismas", lamenta.

Eugenio sí destaca la actuación de los agentes cuando son requeridos y asegura que "los policías municipales y nacionales nos ayudan muchísimo". Sus críticas se dirigen, en cambio, a la respuesta institucional que consideran insuficiente: "A nivel político esto es un desastre".

Precisamente por ello, los vecinos han decidido volver a movilizarse este viernes después de las protestas desarrolladas en años anteriores. "Esto es una cuestión de compromiso político con los vecinos del barrio y es algo que el Concello debe solucionar", concluye Eugenio.