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El lotero acusado de quedarse la Primitiva millonaria de A Coruña: "Es un milagro que no la tirara a la basura"

Manuel Reija reconoció haber reclamado el premio hasta en cuatro ocasiones. La primera, para "evitar que caducara"

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Manuel Reija acudió el 2 de julio de 2012 a su administración de lotería en San Agustín, tal y como llevaba haciendo desde hacía más de 35 años. Su función era la de validar boletos y pagar apuestas premiadas. "No era la persona más perfecta en lo mío, pero lo intentaba", confesó el lotero ante el tribunal durante la quinta jornada del juicio de la Primitiva millonaria

Después de toda una semana recabando información a través de las pruebas aportadas por los testigos, llegó el turno de que declarara uno de los hermanos. Su intervención fue tan extensa que obligó a posponer la declaración de Miguel Reija para la jornada siguiente que se celebrará este miércoles, junto con las conclusiones de las partes.

Lo que ocurrió según el lotero

Ese día, apenas dos horas después de abrir, ocurrió algo un tanto "inusual". Según relató, sin apartarse de la versión que ha mantenido durante todos estos años, estaba solo en su oficina cuando se "encontró" un "grupo" de boletos en el mostrador de su administración.

Asegura que miró alrededor y no vio a nadie. Pasó los boletos por la máquina y, en uno de ellos, comprobó que había un "premio superior de primera categoría".

"Es un milagro que no tirara ese boleto a la papelera. Normalmente, todo lo que encuentro fuera va a la basura, pero en este caso me llamó la atención que estuvieran completamente lisos en el mostrador", explicó.

A día de hoy no recuerda exactamente cuántos resguardos "aparecieron". Lo que sí sabe es que solo uno llegó a la delegación: el de 4,7 millones. Según consta en la terminal, fueron 13 los boletos que comprobó aquella mañana, de los cuales cuatro estaban sellados en la administración de Carrefour.

Lo que pasó, según la policía y el Ministerio Fiscal

Lo llamativo del caso es que, después de que Manuel comprobara en la terminal los billetes por primera vez, hubo un intervalo de apenas unos minutos en el que alguien realizó otra serie de apuestas.

Esa persona, casualmente, jugó la misma combinación de números que la de otros dos boletos que ya se habían presentado a pago. El lotero sostiene en todo momento que estaba solo en la oficina durante ese periodo. Sin embargo, según la máquina, esta persona hizo apuestas inmediatamente después de que Manuel pasara los billetes por la terminal.

Según la investigación policial, "es imposible que no hubiera nadie en la administración cuando se comprobaron los billetes". Algo que hoy Manuel negó rotundamente: "En absoluto, no había nadie en la administración cuando yo comprobé los boletos".

Y es que, según la fiscalía, esa persona era José Luis Alonso, quien habría acudido a revisar 13 apuestas —cuatro de ellas, las selladas en Carrefour— y, al obtener solo algunos premios menores, decidió volver a jugar.

Esos minutos entre comprobación y apuesta constan en el registro horario de la terminal de la administración. En este punto, Manuel no respondió al motivo de esa coincidencia. Se limitó a mantener su versión: que estaba solo en la oficina, que encontró esos boletos, los pasó por la máquina y, a continuación, los llevó a la delegación junto con su hermano.

Manuel reclamó el boleto hasta en cuatro ocasiones

"No tenía ni pajolera idea de lo que había que hacer en estos casos", reconoció Manuel. Fue ese el motivo por el que le llevó el boleto a Miguel para que le recomendara. "Al tratarse de una situación completamente inusual me dijo que lo llevara de vuelta a la administración por si alguien volvía a por él", añade. Pero eso no pasó.

Fue así como el día 3 se lo llevó de vuelta al hermano y este se lo comunicó a la Selae días después. Manuel solicitó en septiembre el cobro del premio, "con el único fin de que no caducara", respondió en su declaración. Y es que, según la ley, en caso de no reclamarse el premio en tres meses, este pierde su validez.

Si bien, incluso después de iniciar el expediente de hallazgo, Manuel lo volvió a reclamar hasta en tres ocasiones más. Ante esto respondió que todo fue para mantener la investigación en marcha y saber "cuál era el protocolo a seguir".

El juicio continúa este miércoles

Este miércoles está previsto que continúe el juicio con la declaración de Miguel Reija, hermano de Manuel. Seguido de las conclusiones de las partes. Solo cuando la jueza dicte sentencia se sabrá cuál de las dos familias se llevará el premio.