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A Coruña recuerda a los deportados a los campos de concentración nazis instalando stolpersteines
Son un total de 17 "piedras que te hacen tropezar" y se han ubicado delante de las casas donde residieron en la ciudad herculina
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A Coruña sigue avanzando para ser una ciudad que recuerde con honor y orgullo a sus caídos. La ciudad cuenta desde hace unos días con 17 stolpersteines, piedras que te hacen tropezar y que forman parte de un proyecto artístico internacional que empezó en 1992 el artista alemán Günter Deming para homenajear a los deportados a los campos de concentración nazis.
Estas piedras se han ubicado delante de las casas donde vivieron en la ciudad, y están formadas por pequeñas placas de latón de 10 x 10 centímetros, en forma cuadrada.
La ciudad cuenta con 17 ubicaciones, que recuerdan a José Alberto Villaverde, Adolfo Bregua Mouriño, Víctor Manuel Conde Núñez, Clemente Juan de la Cruz García, Adrián del Castillo Soutelo, Manuel Fernández Tarragó, Martín Ferreiro Álvarez, Arturo García Lagares, Juan González del Valle, Leopoldo López Criado, Julio Martínez Arias, José Martínez Cacheiro, Luis Rafales Lamarca, Víctor San Miguel Prado, Eduardo Sánchez García, Enrique Tallón Charlón y Francisco Tallón Charlón.
"Estamos rememorando y recordando a todos aquellos deportados que sufrieron los ataques y la agresión del fascismo en sus vidas, pagando en muchos casos, el precio más alto que se paga por defender unas ideas que es su propia vida y por eso hay que agradecer la labor y el trabajo de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica", expuso el concejal Gonzalo Castro.
La portavoz de la asociación, Carmen García Rodeja, recordó que cuentan con un amplio número de actividades, entre ellas "la colocación de monolitos y placas y las publicaciones que hacemos".
Durante el acto, hasta tres familiares compartieron sus experiencias. Ángel Vázquez, sobrino de Adolfo Bregua, recordó que "fue un sindicalista muy importante de CNT en A Coruña y a nivel nacional". Por ello, se pasó dos años huido para luego emprender por barco el viaje a Francia, donde permaneció en un campo de refugiados. Tras la caída a manos alemanas, pasó a un campo de concentración. El pudo salvar su vida gracias al fútbol (jugaba en A Coruña en el Vioño) y pasó a cocina y no a cantera. Tras ser liberado, huyó a pie por Suiza y regresó a Francia, donde estableció su vida antes de emigrar a Brasil, donde falleció hace unos años.
Por su parte José Luis Alamán, nieto de Martín Ferreiro, recordó que su abuelo era concejal de obras en 1936 y no pudo evitar abrazarse a Ángel porque "Adolfo Bregua fue la última persona en verlo con vida". Sus últimas palabras fueron "nunca volveré a ver mi Coruña". Hizo un llamamiento a "no desviarnos de que lo fundamental es la soberanía popular y hay que ser demócrata y antifascista".
Margarita del Castillo Guzmán, nieta de Adrián del Castillo Soutelo, recordó que "pedimos que no se vuelvan a repetir todas estas guerras que no conducen a nada más que a la desolación y que todos los gobiernos se manifiesten a favor de la paz".
Finalizó el acto el investigador David Lorenz, que recordó diferentes acciones que ponen en valor a la ciudad y a su contexto liberal y cultural.