Encontramos a nuestra protagonista preparando con su ayudante las respuestas a las machaconas preguntas de la prensa. Entonces, mientras describía al detalle cómo sería para ella el Madrid de las Maravillas, un conejo vestido de chaqué aparece gritando que llegaba tarde al pleno. Isabel, intrigada, persigue al conejo y acaba cayendo por su madriguera. 

Después de un rato de caída, llega a una habitación donde se encuentra con un apuesto oficial sandinista que le encañonaba con un Kalashnikov. Asustada mira hacía sus manos y ve unos grilletes. El oficial sandinista quiere encarcelarla. Ella corre hacia una pequeña puerta que consigue atravesar por los pelos, mientras oía un extraño "perrea, perrea". 

Tras la puerta se encuentra con un grupo de médicos soviéticos que danzan alrededor de una hoguera. Al verla, la increpan con sus vías en forma de hoz. Nuevamente, Isabel consigue zafarse, pero vuelve a oír ese "perrea, perrea".

En su huida se encuentra con una oruga, llamada Alberto, que fuma algo de un frasco. Su olor le es familiar, huele a... libertad. Con la oruga se encuentra segura, nadie podrá con ella. Y con esa certeza le dice a su nuevo amigo: "¡Qué país de peligros es este, y la única que se entera soy yo!"

-----------------------------

Detrás de esta viñeta están Benjamín y Mercedes. Son padre e hija. Benjamín dirige el estudio Arquitectos San Lorenzo 8. Mercedes es ilustradora y diseñadora gráfica. El texto queda a cargo de Paula, la hija mayor, que se dedica a la seguridad alimentaria. La idea de cada semana: un asunto de familia.