
Javier Tebas, en un acto de LaLiga contra el racismo.
¿Te has creído que somos ingenuos, Tebas?
La Liga parece el reverso tenebroso de otros conceptos de negocio modélicos y basados en la excelencia del servicio y la responsabilidad frente al cliente.
Toda persona sensata sabe que no se alimenta a los troles y que no se contesta a los borrachos. Y no hace diferencia la causa de la borrachera.
Los hay ebrios de alcohol como los hay ebrios de poder. Y también se dan alteraciones psicosociales por las que algunos se comportan como borrachos. No han bebido una copa y se presentan a desayunar como si se hubieran mamado medio botellón de Veterano.
No creo que sea el caso de Javier Tebas.

El presidente de LaLiga, Javier Tebas, durante una comparecencia ante la Comisión de Igualdad del Congreso.
Me tengo por persona sensata. Pero cuando alguien, abusando de su inmenso poder mediático, miente a conciencia de que miente y con ánimo de maltratar, voluntariamente elijo dejar de serlo.
No son frecuentes las noticias malas de anunciantes y mecenas. No somos ingenuos, Tebas. Malas habrá, pero a noticia no llegan.
Y eso que La Liga parece el reverso tenebroso de otros conceptos de negocio modélicos, basados en la excelencia del servicio y la responsabilidad frente al cliente, con dirigentes en extremo discretos.
Pero el mayor financiador de los medios deportivos, y quién sabe si no deportivos dada la opacidad de sus patrocinios, está en manos de un bocachancla y su producto está en las antípodas de la excelencia porque no cumple ni siquiera el primer requisito de una competición: el juego limpio.
Sujeta a criterios arbitrales de geometría variable, en La Liga una cosa puede ser ella misma o su contraria. Y de forma recurrente.
Pero en vez de resolver el problema más corrosivo para el prestigio y el valor de la competición, Tebas pone tuits. Siente que al denunciar el problema se pone en evidencia su incapacidad para resolverlo. Y acierta.
Drogado por unos niveles de autoestima rayanos en el narcisismo, entra al navajeo para ir mucho más allá de lo que aconsejaría la prudencia y el respeto a su posición institucional.
Pero con esos medios que le adoran por su corazón, no por su cartera, puede tomarse ciertas licencias con la verdad. Mientras, sus legiones de enamorados de corazón se afanan en enterrar su falta de capacidad, o de voluntad, bajo montones de falacias ofensivas para la inteligencia del público.
Como la de que todos los horrores arbitrales son un fenómeno aleatorio, y más aleas tiene el juego en sí mismo.
Así que unos profesionales a los que los verdaderos clientes de La Liga pagamos 400.000 euros para que treinta días al año tomen media docena de decisiones justas durante una hora y media, algo en lo que les asisten otros, y que revisan todas las imágenes de sesenta y cuatro cámaras, pueden decidir "aleatoriamente" sobre dos pisotones esencialmente iguales en un sentido contra el Real Madrid y en el contrario en beneficio del Barcelona.
Porque es lo mismo que si Vinicius le pega al palo dos veces y el balón entra la primera y no entra la siguiente.
"Para Tebas todos somos tontos. Y en alguna medida no le falta razón, porque la vida le ha demostrado que él es un listo"
Eso es lo que nos dicen, de parte de Tebas.
Y esa es la doctrina con la que quieren obligarnos a comulgar, por mucho que de las evidencias estadísticas y de los análisis cualitativos de los "fuck off" y "la concha de tu madre" percibamos que el fenómeno guarda mucha más relación con la longitud de onda. Es decir, con el color.
En este caso, de la camiseta.
Para Tebas todos somos tontos. Y en alguna medida no le falta razón, porque la vida le ha demostrado que él es un listo. Tontos, sí. Pero, como él mismo dice, "no somos ingenuos".
Todos sabemos cómo se preparan esos desayunos mediáticos. Aunque el estilo faltón y vulgar del presidente de la Liga haga pensar a los párvulos que las mentiras escogidas no estaban preparadas por su gabinete de prensa, en realidad se trata de un trabajo fino de gabinete llevado de la mano, sabiéndolo o no (yo creo que sabiéndolo), de sus colegas de Ultras Sur.
Así que, aunque Tebas no sepa cómo se trabaja con esa clase de material, su desayuno mediático me obliga a regalarle unas cuantas verdades:
1. Carlos Clara no sólo no dirige la Grada del Bernabéu. No está en la Grada del Bernabéu desde hace muchos meses por decisión del Real Madrid.
2. La Peña La Clásica no dirige la Grada. La Grada la dirige una Asamblea de todas las (más de cuarenta) peñas de la Grada y un comité ejecutivo de cuatro personas de las peñas con más abonados, que se reúne con un ejecutivo del club.
Ese comité lo nombra el club y Carlos Clara no es ninguna de esas cuatro personas.
Tres de esas cuatro personas, por cierto, son mujeres. Hecho que explica mejor los principios de la Grada del Madrid que todos los manuales.
3. Carlos Clara (pero qué importará aquí, si no está en La Grada) nunca fue miembro de Ultras Sur. La Peña Castizos, fuente de las mentiras y especulaciones de Relevo difundidas por Tebas sí que hizo, y bien recientemente, un homenaje a Ultras Sur.
4. Utilizar el ejercicio de la defensa para identificar al abogado con el defendido es perder el oremus deontológico. La elegancia habría tenido antes que encontrarla. A la recíproca, a mí jamás se me pasaría por la cabeza identificar a Tebas con Dmitri Piterman (que en la gloria está, disfrutando del dinero ajeno), ni con el resultado de la gestión del Badajoz (que en paz descanse), del que fue muchos años abogado.
5. Pero los hechos, además, son falsos. No fui abogado de Carlos Clara en el juicio en el que fue recientemente condenado. De mutuo acuerdo, así lo convinimos. Y así se lo expliqué a un individuo, me dijo que de Relevo, que, por lo visto, prefirió hacer lo que le pedían sus clientes o amigos de la Peña Castizos: meter con calzador a mi mujer, sin venir a cuento, para completar un relato tan demostrativo de su ignorancia como de su voluntad demagógica.
Hay quienes llaman a eso periodismo. Veo, por Tebas, que además hay quienes lo utilizan.
Las personas que yo tengo por decentes siempre lo hemos llamado "amarillismo".
"La única bondad de poner en el mismo rango de preocupación a la Grada del Madrid y al Frente Atlético es que retrata al que lo hace"
Defiendo a Carlos Clara, y a otros diez miembros de la Grada, en un procedimiento derivado de la denuncia de un cuadro de Ultras Sur, conocido por el sobrenombre de 'Pumuki' (para que todo aquel entendido en gradas, no como Tebas, sepa a qué me refiero).
'Pumuki' fue lesionado a las 9:03 de la noche del 4 de febrero de 2024 estando en el tercer anfiteatro del Fondo Sur. A unos doscientos metros de su localidad en el Fondo Norte y de la puerta por la que accedió al Estadio, tras haber disfrutado de un merecido y animado día de previa contra el Atleti en la calle Marceliano Santamaría.
Para consumo de sus acólitos, el denunciante tuiteó esa misma noche que fue agredido por ocho personas aprovechando que se había tropezado y caído en las escaleras. Eso mismo declaró en la denuncia.
La consecuencia inmediata fue que la policía retuvo e identificó a once personas a requerimiento de la seguridad del Real Madrid. En virtud de las diligencias de instrucción practicadas, que incluyen testificales de vigilante de seguridad, acomodadora y vídeos de las cámaras de vigilancia, se ha decretado el sobreseimiento de ocho de ellas.
Tengo la voluntad decidida de defender a los tres restantes hasta obtener su absolución, porque la merecen. Ninguno de ellos, entre los que se cuenta Carlos Clara, agredió al socio del Madrid y miembro de Ultras Sur.
6. Mi mujer (que no mi novia) todavía no es miembro de la Comisión de Disciplina. Fue elegida por la Asamblea de Compromisarios para la próxima comisión. Es socia del Real Madrid muchísimo más antigua que yo, que nada puedo aportar a sus méritos como nada tuve que ver con su elección.
En todo caso, tiene el sentido de la decencia innato para que, una vez sea vocal de la comisión, ejercitar el deber de abstención cuando haya causa para ello.
Ya que, por lo visto, le preocupa esa cuestión, puede descansar tranquilo: en materia de incompatibilidades, no será de usted de quien le recomiende tomar ejemplo.
7. Como tuve ocasión de demostrar en el Congreso de la Asociación de Derecho Deportivo de hace diez años, la regulación de las Gradas de Animación de La Liga es tan deficiente desde el punto de vista técnico normativo que parece hecha aposta para que se les escapara el Frente Atlético, como efectivamente ocurrió.
Siga trabajando en ello. A ver si antes de la próxima víctima lo resuelve. En esto, sinceramente, le desearía todo el éxito que no ha tenido hasta hoy.
8. La única bondad de poner en el mismo rango de preocupación a la Grada del Madrid y al Frente Atlético es que retrata al que lo hace. Equiparar el racismo y la violencia que son elementos consustanciales al Frente con la crítica, por injusta que sea, a la propia gestión, lo deja dicho todo sobre uno mismo.
No hace falta añadir una palabra.
*** Manuel Matamoros es abogado y secretario de Primavera Blanca.