.
Sánchez compite con Trump... por el Nobel de la Paz
Apúntate y recibe cada miércoles esta newsletter para leerla antes que nadie y no perderte la información más relevante.
Pedro Sánchez salió el miércoles en modo líder moral de Occidente. La "posición de España", dijo, se resume "en cuatro palabras": "No a la guerra".
Pero sólo unas horas después de que se agarrase a la pancarta y se pusiera bravo -"no vamos a ser cómplices... simplemente por el miedo a las represalias de alguno"- la portavoz de la Casa Blanca aseguraba que España había aceptado cooperar con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Moncloa y Exteriores salieron corriendo a desmentirlo. Pero, oh, sorpresa, este jueves nos desayunamos con la noticia de que el Gobierno ha enviado la fragata Cristóbal Colón a Chipre para tareas de "protección y defensa aérea".
La explicación oficial es que una cosa son "misiones de ataque" y otra las de defensa.
La realidad es que el pasado mes de junio, España ya dejó las bases de Rota y Morón a los aviones de Estados Unidos para ir a bombardear las instalaciones nucleares de Irán. Eso no se compadece con el canto pacifista de la Moncloa.
Sánchez se parece mucho a Trump, del que tanto abomina. Para ambos, los compromisos adquiridos son papel mojado cuando así lo dicta el interés.
Si uno es capaz de poner y quitar aranceles a troche y moche, el otro te puede firmar un documento con los socios de la OTAN para aumentar el gasto en Defensa y horas después decir que no tiene intención de cumplirlo.
Los dos viven de polarizar, de repartir carnés de "lado correcto de la Historia" y de levantar muros entre compatriotas.
Así se entiende que Sánchez aprovechara su declaración institucional sobre Irán para remontarse hasta Irak y acusar al PP de haber creado "un mundo más inseguro y una vida peor".
La izquierda dóberman le ha recogido el guante y este jueves desenterraba el 11-M para ponerlo a circular de nuevo: "Aznar metió a Madrid en el peor atentado de la historia".
Sánchez se llena la boca con frases propias de Mafalda, como "se usa el humo de la guerra para llenar los bolsillos de los de siempre" o "el mundo deja de construir hospitales para construir misiles"... pero luego envía una fragata bien atiborrada de armamento a donde caen los pepinos.
Está claro que a Trump le ha salido un duro competidor para el Nobel de la Paz. Cuña de su misma madera.