Imagen de archivo de la extinción de un incendio en el Puerto de la Braguía.

Imagen de archivo de la extinción de un incendio en el Puerto de la Braguía. HANDOUT por 112 CANTABRIA

Observatorio seguros

El riesgo climático presiona la rentabilidad del seguro español en la recta final de 2026

Los fenómenos meteorológicos extremos elevan la presión sobre No Vida.

El sector facturó 48.998 millones hasta junio, un 8,75% más que un año antes.

Más información: Carrefour distribuirá los seguros de Mapfre en sus supermercados

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El seguro español encara el cierre de 2026 desde una posición de fortaleza. No obstante, la prioridad del sector ha cambiado. El reto principal ya no es únicamente crecer en primas, sino sostener la rentabilidad en un entorno marcado por la presión climática, la transformación tecnológica y una competencia creciente en distribución.

Así lo señala Javier Olaso, socio responsable de Seguros de KPMG en España. En concreto, destaca que el sector asegurador español atraviesa "uno de sus momentos más sólidos".

Entre enero y junio, las aseguradoras ingresaron 48.998 millones de euros en primas, un 8,75% más que en el mismo periodo de 2025, según Unespa. El negocio de Vida avanzó un 13,25%, hasta 21.610 millones, mientras que No Vida elevó su facturación un 5,45%, hasta 27.388 millones.

Para el responsable de Seguros de KPMG en España, estas cifras reflejan una "solidez estructural y no un repunte meramente coyuntural".

La evolución se apoya, según explica, en el crecimiento de primas a doble dígito registrado en 2025, unos beneficios sectoriales en máximos históricos y niveles de solvencia todavía positivos, aunque inmersos en una normalización gradual desde cotas muy elevadas.

"Lo verdaderamente relevante no está únicamente en alcanzar un máximo histórico de primas, sino en la capacidad del sector para transformar ese crecimiento en rentabilidad técnica sostenible y valor para el cliente", sostiene Javier Olaso.

La distribución también ganará peso en la batalla competitiva. El socio de KPMG apunta a una progresiva diversificación de canales, con espacio para bancaseguros, mediación profesional, acuerdos con comercios y plataformas.

Negocio de Vida

Por ejemplo, Ikea y Carrefour son dos ejemplos de esta tendencia. La cadena sueca ha comenzado a ofrecer seguros de hogar en Reino Unido junto con la compra de muebles, mientras que el grupo de distribución francés ya comercializa pólizas de Mapfre en España a través de su agencia de seguros vinculada.

"La ventaja competitiva dependerá menos de un canal concreto y más de la capacidad de integrar producto, datos, servicio y experiencia de cliente", afirma.

El negocio de Vida continuará previsiblemente al frente del crecimiento asegurador durante el segundo semestre, aunque con una evolución más moderada que la registrada en 2025. Olaso espera que la estabilidad de los tipos de interés y el comportamiento de los mercados sigan respaldando la demanda de productos de ahorro e inversión.

No obstante, el directivo subraya que el impulso de fondo es de carácter estructural. El envejecimiento de la población, el reto de la longevidad y la necesidad de complementar el ahorro para la jubilación refuerzan el papel del seguro de Vida como herramienta de previsión financiera a largo plazo.

En esta línea, señala el dinamismo de las rentas vitalicias y de los productos de ahorro-jubilación como una muestra del recorrido que aún tiene el ramo. "El liderazgo de Vida no responde solo a un entorno de tipos favorable, sino a una tendencia demográfica y a una necesidad que creemos sostendrá la demanda en los próximos ejercicios", apunta.

En No Vida, KPMG identifica en Salud el principal foco de crecimiento estructural. El ramo elevó sus primas un 6,91% en el primer semestre, hasta 7.251 millones de euros, y se consolida como uno de los grandes motores del mercado, favorecido por el envejecimiento poblacional y la demanda de servicios complementarios a la sanidad pública.

Por su parte, Multirriesgo Hogar mantendrá una evolución positiva en volumen, aunque su rentabilidad estará más condicionada por la siniestralidad climática.

Precisamente, la sucesión de fenómenos meteorológicos extremos se ha convertido en uno de los grandes riesgos para el negocio de No Vida. Tras el fuerte impacto de la dana de 2024, Olaso recuerda que 2025 y 2026 han estado marcados por nuevos temporales, incendios de gran magnitud y episodios sísmicos, en un escenario de mayor recurrencia e intensidad de eventos adversos.

La inteligencia artificial se perfila ya como un elemento de diferenciación competitivo para las aseguradoras. Olaso señala que su implantación se está extendiendo a toda la cadena de valor: desde el asesoramiento y la relación con el cliente hasta la gestión proactiva de siniestros, la suscripción y el pricing.

"La ventaja no procederá del acceso a la tecnología, sino de la combinación de casos de uso escalables, datos de calidad, integración con los procesos, talento y gobierno responsable", resume.

El seguro ciber también mantiene una tendencia de crecimiento. Para KPMG, la creciente exposición a ataques de ransomware, brechas de privacidad y fallos de proveedores está reforzando el interés de las empresas por las soluciones de prevención, respuesta y recuperación. La aplicación de DORA y el desarrollo de NIS2 también elevan las exigencias sobre resiliencia digital.

Por último, Olaso subraya que "la mayor capacidad disponible está permitiendo condiciones más favorables para los riesgos maduros, mientras las compañías con controles insuficientes o una alta dependencia de terceros siguen afrontando una suscripción más exigente".