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Observatorio de la Defensa

Dos cazas F-18 españoles intervienen en Rumanía tras la intrusión de un dron cerca de la frontera ucraniana

El 16 de agosto, de otro dron que violó el espacio aéreo rumano, abatido por un F-18 español.

El dron había caído cerca de la localidad de Grindu.

Más información: Cazas F-18 españoles de la OTAN, en alerta tras la tercera intrusión en 24h de un dron no identificado en Rumanía

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Las claves

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Dos cazas F-18 españoles intervinieron en Rumanía tras la detección de un dron que cruzó la frontera desde Ucrania y se estrelló en una zona despoblada.

El Ministerio de Defensa rumano activó la alerta tras identificar objetos aéreos, lo que motivó el despliegue de fuerzas españolas y un helicóptero rumano.

El incidente ocurre en el contexto de un aumento de actividad de drones en la frontera con Ucrania, donde ya se han producido varias incursiones similares.

España mantiene unos 200 militares y cazas F-18 en Rumanía como parte de la misión de Policía Aérea Reforzada de la OTAN para garantizar la seguridad del espacio aéreo aliado.

Dos cazas F-18 del Ejército del Aire y del Espacio español despegaron en la madrugada de este jueves desde la base de Mihail Kogălniceanu (Rumanía) después de que los sistemas de vigilancia rumanos detectaran un dron en las proximidades de la frontera con Ucrania. El artefacto acabó estrellándose en una zona despoblada del condado de Tulcea, sin provocar víctimas ni daños materiales.

El Ministerio de Defensa rumano activó la alerta a las 02:23 horas locales (23:23 GMT) tras identificar varios objetos aéreos cerca de su límite con Ucrania. A las 03:21 (00:21 GMT), un dron penetró en el espacio aéreo rumano y avanzó unos 13 kilómetros al este de la ciudad de Galați, en el sureste del país.

Los dos F-18 españoles, integrados en la misión de Policía Aérea Reforzada (eAP) de la OTAN, despegaron para supervisar la situación, mientras un helicóptero de la Fuerza Aérea rumana se sumaba a la misión de reconocimiento.

Minutos después, la tripulación del helicóptero informó de que el dron había caído cerca de la localidad de Grindu, en Tulcea, en un área sin población. El impacto generó un pequeño incendio que se extinguió por sí solo, sin consecuencias para personas ni bienes.

Este episodio se produce pocos días después del derribo, el 16 de agosto, de otro dron que violó el espacio aéreo rumano, abatido por un F-18 español en una operación similar cerca de Galați.

Ese aparato fue el cuarto destruido en territorio rumano en los últimos meses, en un contexto de aumento de la actividad con drones en la zona fronteriza con Ucrania y próxima al mar Negro.

Rumanía comparte más de 600 kilómetros de frontera con Ucrania, invadida por Rusia desde febrero de 2022, lo que eleva el riesgo de incursiones accidentales o deliberadas en su espacio aéreo.

Misión en Rumanía

A principios de este agosto, el Ejército del Aire y del Espacio tomó el relevo en una de las misiones más sensibles de la Alianza Atlántica en el flanco oriental: la Policía Aérea Reforzada (Enhanced Air Policing, eAP-72) en Rumanía, desde donde vigilará el espacio aéreo del mar Negro y reforzará la disuasión aliada frente a Rusia.

Durante cuatro meses, cerca de 200 militares españoles, cazas F-18 y, por primera vez, helicópteros NH90 estarán desplegados hasta diciembre en Rumanía, para actuar como policía aérea de la OTAN en este país y encargarse de la seguridad del espacio aéreo del flanco este.

El contingente español es el responsable de mantener las capacidades de Alerta de Reacción Rápida de la Alianza, con aeronaves y tripulaciones preparadas para despegar en cuestión de minutos ante cualquier actividad aérea no identificada o potencialmente hostil en las proximidades del espacio aéreo aliado.