Vehículo espacial para prolongar la vida de los satélites

Vehículo espacial para prolongar la vida de los satélites SpaceLogistics

Observatorio de la Defensa

Hisdesat renuncia a un vehículo de apoyo para el SpainSat al constatar que el satélite tiene fuel para operar 5 años más

La compañía descarta un acuerdo con una empresa de EEUU por "varias decenas de millones" de euros al confiar en que su nave más longeva, que este marzo celebra 20 años en órbita, puede operar hasta la llegada del NG III.

Más información: Hisdesat ya trabaja en un nuevo satélite al constatar que el SpainSat NG 2 es "irrecuperable" tras una colisión en noviembre

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Las claves

Hisdesat ha decidido no contratar un vehículo de apoyo para el SpainSat tras confirmar que el satélite tiene suficiente combustible para operar cinco años más.

El SpainSat, en funcionamiento desde 2006, continuará prestando servicios tras la pérdida del Spainsat NG II, que debía reemplazarlo, debido a un incidente en el espacio.

El satélite operará en una órbita inclinada, ahorrando combustible al dejar de realizar maniobras norte-sur, lo que podría afectar levemente su precisión, pero no el servicio.

El SpainSat cuenta con un sistema de apuntamiento especial que le permite mantener la calidad del servicio a pesar de su antigüedad y de operar en una órbita menos estable.

La pérdida del Spainsat NG II, como consecuencia del impacto fortuito de una partícula milimétrica a más de 50.000 kilómetros de la Tierra, trastocó los planes originales de Hisdesat y obligó a la empresa a buscar una alternativa para seguir brindando comunicaciones seguras a sus clientes, entre ellos las Fuerzas Armadas españolas. La solución a esta contingencia se halla en el espacio desde hace 20 años.

La compañía ha apostado por mantener al Spainsat, lanzado en marzo de 2006, en su posición actual no sólo por haberse quedado sin el sistema previsto para sustituirlo sino también porque el ingenio continúa operando con total normalidad, pese a sus dos décadas de antigüedad.

"Ahí sigue, como un campeón", destaca con orgullo a EL ESPAÑOL, Miguel Ángel Serrano, jefe de Operaciones de Hisdesat, quien ha estado vinculado al satélite desde antes incluso de su puesta en órbita. "Tras 20 años dando servicio no tiene ni un solo fallo, de nada. Está todo perfecto".

De hecho, la situación del satélite es tan positiva que los planes originales de Hisdesat eran que, una vez reemplazado por el malogrado NG II, se trasladara a una órbita desde la que brindar servicio sobre el océano Pacífico, una parte del mundo no cubierta actualmente por el operador español, hasta que -inevitablemente- sus sistemas comenzaran a fallar dada su edad.

Sin embargo, esa posibilidad quedó descartada el pasado enero, cuando Hisdesat declaró "irrecuperable" su satélite más moderno tras perder su propulsión en el mencionado incidente ocurrido a finales del mes de noviembre.

De pronto, la empresa debía asegurarse de que el Spainsat podría seguir funcionando sin inconvenientes hasta la entrada en servicio del futuro NG III, cuyo contrato de construcción no se firmará hasta este verano y su lanzamiento se prevé, como pronto, hacia finales de esta década.

La clave, ahora, era saber a ciencia cierta si la nave disponía del combustible suficiente para llevar a cabo las maniobras necesarias para mantener su posición orbital durante el tiempo requerido.

Miguel Ángel Serrano, jefe de Operaciones de Hisdesat, junto al Spainsat meses previos a su lanzamiento

Miguel Ángel Serrano, jefe de Operaciones de Hisdesat, junto al Spainsat meses previos a su lanzamiento Hisdesat

"El tema del combustible en los satélites de comunicaciones es la llave de todo", explica Serrano. "Los satélites se lanzan con una cantidad de combustible asegurando que con la misma vas a ser capaz de mantenerlo en órbita durante 15 años". Según el nuevo plan, el SpainSat estará operativo por 25 años.

Por esta razón, en Hisdesat rápidamente se pusieron en contacto con la empresa SpaceLogistics, propiedad de la estadounidense Northrop Grumman y especializada en lo que en la industria espacial se conoce como Mission Extension Vehicle (MEV).

Se trata de una nave capaz de acoplarse, como si de una garrapata se tratase, a un satélite para convertirse en la responsable de la propulsión del sistema huésped. De esta manera, sería el MEV el que consumiera combustible y no el SpainSat.

Esta solución, no obstante, no está exenta de riesgos. Si la aproximación entre los dos satélites no es exitosa ambos pueden resultar dañados de forma irremediable. Esta tecnología es tan innovadora y reciente que hasta la fecha SpaceLogistics sólo ha realizado tres maniobras: únicamente dos han resultado exitosas.

Sin otra alternativa sobre la mesa, desde Hisdesat optaron por asumir el riesgo. Sin embargo, cuando las negociaciones estaban avanzadas y antes de firmar un contrato con la empresa de EEUU por "varias decenas de millones" de euros, la compañía española revisó una vez más sus cálculos. Y todo cambió.

"Tenemos combustible suficiente para cinco años de vida", asevera Serrano.

Órbita inclinada

Descartar el apoyo del MEV implica ciertos sacrificios por parte del Spainsat, que a partir de ahora operará en lo que se denomina una órbita inclinada, es decir, en un ángulo distinto a 0º respecto al plano ecuatorial.

"Para mantener al satélite en su posición orbital hay que hacer dos tipos de maniobras: una para que no se vaya en longitud este-oeste y otra para que no lo haga en latitud norte-sur. Esta última gasta 100 veces más combustible que una maniobra este-oeste. Entonces, una manera de alargar más el combustible es dejar de hacer maniobras norte-sur. Eso nos va a permitir estar durante 5 años más", explica Serrano.

Como consecuencia, el satélite irá moviéndose "poco a poco" hacia arriba y hacia abajo, dibujando una especie de 8. "El crecimiento de esa oscilación es del orden de un grado al año", detalla el jefe de Operaciones de Hisdesat.

Esto supone, a grandes rasgos, que el SpainSat no apuntará a la superficie de la Tierra con la exactitud con la que lo venía haciendo hasta ahora, pero desde Hisdesat afirman que esta degradación no repercutirá negativamente en el servicio a sus clientes.

El SpainSat NG2 en la sala blanca de integración de Airbus

El SpainSat NG2 en la sala blanca de integración de Airbus Rodrigo Mínguez Toulouse, Francia

De hecho, esta contingencia ya se había asumido, dado que para tener el fuel necesario para trasladar la nave sobre el Pacífico también se preveía ingresar en órbita inclinada.

La posibilidad de prescindir de las maniobras norte-sur sin perjudicar el servicio radica en cómo está diseñado el satélite. El SpainSat se basa en la plataforma satelital FS-1300 desarrollada por la compañía estadounidense Loral -hoy parte de Lanteris Space Systems- y ya en desuso.

"A pesar de ser un satélite antiguo, el Spainsat está hecho con un algoritmo que, cuando empieza a oscilar, le permite seguir apuntando al punto al que tiene que hacerlo", explica Serrano.

Esta característica tan particular da al satélite una ventaja de 3,5 grados. Es decir, el apuntamiento de la nave no comenzará a degradarse hasta la segunda mitad del tercer año de prolongación de las operaciones.

Serrano aventura que el secreto de que el Spainsat haya llegado en tan buen estado a los 20 años de edad -y sea capaz de alcanzar los 25- radica en un pequeño accidente padecido durante su construcción y que obligó a retrasar casi un año su lanzamiento.

"Cuando el SpainSat estaba ya casi terminado y se encontraba colgado en la fábrica, un fallo de anclaje provocó que el satélite se diera un golpe en la parte de abajo. No fue grave, pero hubo que iniciar un análisis sobre toda la estructura para ver si había sufrido algún daño", recuerda Serrano. "A veces pienso que aquel golpe le vino bien".