Jóvenes israelíes despliegan una gran bandera israelí en la plaza del Muro Occidental durante las celebraciones del 59.º Día de Jerusalén y la "Marcha de las Banderas" en la Ciudad Vieja de Jerusalén. EFE
Los ultranacionalistas judíos toman la Ciudad Vieja por el Día de Jerusalén y reclaman su soberanía: "Muerte a los árabes"
El ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha, Itamar Ben Gvir, irrumpió en la Explanada de las Mezquitas antes de la marcha acompañado por un grupo de ultras.
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Centenares de ultranacionalistas judíos, la mayoría adolescentes, tomaron este jueves la Ciudad Vieja en el 'Día de Jerusalén', conmemorando los 59 años desde la ocupación israelí del este de esta urbe tras la guerra de los Seis Días, al grito de lemas supremacistas como "muerte a los árabes" o "que arda su aldea".
La efeméride, conocida también como la 'Marcha de las Banderas', congregará en las próximas horas a decenas de miles de sionistas religiosos, ultranacionalistas y colonos que, como cada año, atraviesan el barrio musulmán de la Ciudad Vieja con insultos, hostigamiento y escupitajos contra los palestinos, que representan cerca de un 40% de los habitantes de Jerusalén.
"Los árabes pueden vivir aquí, pero bajo nuestras reglas (...) Es como si quieres vivir en Corea del Norte. No puedes simplemente ir allí y vivir allí. Israel pertenece a los judíos y los palestinos que viven aquí deben hacerlo bajo nuestro mandato", dijo Erez, un joven que estudia en una escuela premilitar en Modín, a 40 kilómetros de Jerusalén, en declaraciones a Efe.
Junto a él, Ariel, uno de los amigos de Erez, reivindica también la soberanía judía sobre todo Jerusalén, cuya parte oriental Israel mantiene bajo control militar sin que los palestinos gocen de ciudadanía (son legalmente residentes). "Nos robaron la ciudad. Siempre hemos estado aquí. Esta es nuestra ciudad y nuestra tierra dada por Dios", añadió Ariel a Efe.
Jóvenes israelíes rezan en la plaza del Muro Occidental durante las celebraciones del 59.º Día de Jerusalén y la "Marcha de las Banderas" en la Ciudad Vieja de Jerusalén. EFE
Los palestinos cierran sus negocios
La 'Marcha de las Banderas' transcurre desde la Puerta de Damasco hasta el Muro de las Lamentaciones, cruzando el corazón del barrio musulmán de la Ciudad Vieja y forzando a sus comerciantes y vecinos a cerrar sus negocios por miedo a sufrir violencia por parte de los conocidos como 'jóvenes de las colinas': colonos de Cisjordania que aterrorizan allí también a los palestinos.
"Es imposible quedarme aquí, ya lo hice en años anteriores y sufrí destrozos. Esto es una tienda de electrodomésticos y no merece la pena. Es evidente que tampoco vendería nada porque los clientes tienen miedo", expresó a Efe ayer Abdin, dueño de un comercio en el barrio musulmán que hoy cerró su negocio.
Pocos metros más allá, Jalid, que lleva 30 años a cargo de una tienda de artesanía, también se mostraba reticente. "Durante la guerra con Irán, la policía me hizo tirar productos de madera porque ponía Palestina. Esta semana vinieron y presionaron para que no abriera. Así que prefiero dejarlo así", aseguraba.
Aunque en sus inicios la celebración del 'Día de Jerusalén' tenía sobre todo un cariz patriótico y militar, desde los setenta ha ido derivando cada vez más en una demostración de fuerza de los segmentos más vinculados al sionismo religioso supremacista judío.
"Venganza contra los palestinos" o "que ardan vuestras mezquitas" son otras de las proclamas que los jóvenes religiosos aúllan mientras saltan y bailan, tras haber llegado a la Ciudad Santa junto a los tutores de sus institutos y academias premilitares en autobuses desde todo el país.
Israelíes de derecha se reúnen para la "Marcha de las Banderas" anual cerca de la Puerta de Damasco, en la Ciudad Vieja de Jerusalén. EFE
Una 'seguridad' cuestionable
La Policía israelí emitió un comunicado informando que había desplegado a miles de agentes, guardia fronteriza y voluntarios para "garantizar la seguridad" del evento. Pero, según pudo presenciar Efe, distintos activistas y periodistas han sido increpados y atacados por los jóvenes colonos.
La organización pacifista israelí-palestina Standing Together desplegó hoy a centenares de sus voluntarios, según justificaron, ante el "abandono" de la Policía israelí bajo el mando del ministro ultranacionalista y colono de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.
Ben Gvir, como hizo el año pasado, participó también en el evento y se le permitió entrar con una bandera israelí a la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar más sagrado para el islam, donde reclamó el "dominio" israelí de este lugar sacro de la Ciudad Vieja.
"Hemos restaurado la gobernanza en el Monte del Templo gracias a la determinación y la disuasión. Este año, el Ramadán fue el más tranquilo, gracias a la disuasión. El Monte del Templo está en nuestras manos", presumió el líder del partido ultraderechista Otzma Yehudit (Poder Judío, en español).
"Observo lo que está pasando como judío. Esta es una ciudad sagrada, a la que amo profundamente y que se supone que debe simbolizar justicia y paz, pero mucha de la gente que marcha hoy aquí no son pacíficos. Están profanando el nombre de esta ciudad", dijo a Efe Ori Weisberg, vecino de Jerusalén y voluntario de Standing Together.
Con una postura similar y excepcional dentro de la marcha de hoy, Iccy, amigo de Erez y de Ariel de 19 años, aseguró a Efe que la violencia de los adolescentes colonos "no representa a la mayoría de los judíos".
"Son demasiado jóvenes para tener una opinión propia; sus padres les han lavado el cerebro y no piensan por sí mismos (...) Da una imagen horrible del país y es una de las principales razones por las que a la gente no le gustan los judíos ni Israel", lamentó quien, aseguró, no se considera una persona religiosa.