Arriba a la izquierda: Babak Alipour; arriba a la derecha: Pouya Ghobadi; abajo a la izquierda: Amirali Mirjafari y abajo a la derecha: Amirhossein Hatami

Arriba a la izquierda: Babak Alipour; arriba a la derecha: Pouya Ghobadi; abajo a la izquierda: Amirali Mirjafari y abajo a la derecha: Amirhossein Hatami Redes sociales de IHR, HRANA y Amnistía Internacional

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"Me uno aterrorizado a los mártires, pero llegará la hora de Mojtaba": los últimos mensajes de los presos ahorcados en Irán

Las ejecuciones públicas a modo de castigo ejemplar se han convertido en el principal arma de terror del régimen iraní.

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Las claves

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El régimen iraní ha intensificado las ejecuciones públicas como arma de represión tras las protestas masivas contra los ayatolás y la República Islámica.

Cuatro hombres, Babak Alipour, Pouya Ghobadi, Amirhossein Hatami y Amirali Mirjafari, han sido ahorcados recientemente por supuesta participación en rebeliones armadas y manifestaciones.

Entre los ejecutados figura Amirhossein Hatami, de solo 18 años, condenado tras una confesión forzada por presunta enemistad contra Dios y corrupción.

Actualmente, al menos 11 presos políticos siguen en el corredor de la muerte y la represión continúa ante la escasa probabilidad de intervención internacional.

El régimen iraní no ha parado de ejecutar a sus propios ciudadanos después de que se produjesen las protestas masivas contra los ayatolás y la República Islámica el pasado mes de diciembre.

Las ejecuciones públicas a modo de castigo ejemplarizante se han convertido en el principal arma de terror de los ayatolás. A todo ello, ahora, se añade la presión de la guerra.

Amirhossein Hatami, Babak Alipour, Pouya Ghobadi y Amirali Mirjafari, son los cuatro últimos hombres que han sido ahorcados por el Régimen.

Todos varones y tenían entre 34 y 69 años, y todos han corrido la misma suerte.

Babak Alipour

Babak Alipour se encontraba en la prisión de Rajai Sahr, en Karaj, al norte de Irán, según cuenta The Guardian.

Mientras estaba en su celda, decidió escribir un texto para conmemorar el 60 aniversario de la muerte de la fundación del grupo de oposición Muyahidines del Pueblo de Irán.

Era 12 de marzo cuando grabó un vídeo breve con un móvil que había conseguido introducir en la cárcel gracias al contrabando.

"Ha habido dictadores, han sido derrocados, han muerto y han sido asesinados, ahora le toca el turno a la dictadura del hijo de Khamenei", sentenció Alipour en su vídeo.

Este hombre se refirió así al ascenso de Motjaba Khamenei al liderazgo supremo de la República Islámica tras la muerte de Ali Khamenei en los ataques de Estados Unidos e Israel que desataron la guerra en el país contra el régimen de los ayatolás.

La familia de Alipour, según The Guardian, ha sido fuertemente castigada por este régimen.

Su hermano, Roozbeh; su hermana, Maryam; y su madre, Ommolbanin Dehghan, fueron arrestados frente a la prisión de Rajai Sahr.

Poco después, el 31 de marzo, Alipour fue trasladado al patíbulo en la prisión de Ghezel Hesar, que se encuentra cerca de esta cárcel.

Allí fue ejecutado junto a su compañero de celda, Pouya Ghobadi.

Según relata este periódico, el padre de Alipour no ha podido recuperar los restos mortales de su hijo y no hay noticias de su hermano desde hace un mes.

"Rebelión armada"

Alipour, Ghobadi, Hassani y Ehsani, fueron acusados de formar parte de una rebelión armada y de ser miembros del grupo de oposición Muyahidines del Pueblo de Irán.

Y, es que, en el último mes 16 hombres han sido ejecutados en Irán. Algunos de ellos eran presos políticos, otros manifestantes. Y, hay que recordar, la condena a muerte de la primera mujer tras las protestas, Bita Hemmati.

Una represión cruenta que se ha recrudecido desde mediados del pasado mes de marzo.

Hatami, el joven de 18 años

El más joven condenado a la horca ha sido Amirhossein Hatami con tan solo 18 años. Él fue condenado a muerte y ahorcado el pasado 2 de abril, después de forzarle a confesar.

Los cargos de los que se le acusan es enemistad contra Dios y corrupción en la tierra, debido a su presunta participación en un ataque a una base del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria en Teherán durante las protestas de enero.

Aunque no es la única. La última ejecución ha sido la de Amirali Mirjafari, de 24 años.

Era un joven estudiante y técnico informático que ha sido asesinado por presunta participación también en las protestas, según cuenta The Guardian.

Sin embargo, no son los únicos. El régimen continúa con su política del terror instaurándola así en la población iraní.

Y, es que, otros 11 presos políticos continúan en el corredor de la muerte, según aseguran activistas de derechos humanos.

Sin embargo, el régimen va a continuar con esta estrategia de represión debido a que hay una baja posibilidad de que Estados Unidos intervenga sobre el terreno para tratar de frenar esto.

Por su parte, Donald Trump, ha afirmado que ha tratado de persuadir a Teherán y a los ayatolás para que no ejecuten a ocho mujeres.

Sin embargo, como suele ser habitual en este cruce de información en mitad de la guerra, los iraníes han negado categóricamente haber asegurado tal cosa a Estados Unidos.