Un soldado israelí asegura la zona del impacto tras el bombardeo con misiles iraníes que alcanzó edificios residenciales en Arad, en el sur de Israel.

Un soldado israelí asegura la zona del impacto tras el bombardeo con misiles iraníes que alcanzó edificios residenciales en Arad, en el sur de Israel. Reuters.

Oriente Próximo

Trump da un ultimátum a Irán para que reabra Ormuz y Netanyahu urge a los países aliados a "sumarse a la ofensiva"

"Me complace decir que veo que algunos empiezan a avanzar en esa dirección, pero se necesita más", ha añadido el primer ministro israelí.

Más información: Trump y Netanyahu atacan la principal planta nuclear de Irán y Teherán bombardea la sede del programa atómico israelí

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Las claves

Donald Trump ha dado un ultimátum a Irán para que reabra totalmente el estrecho de Ormuz en 48 horas, amenazando con atacar sus centrales eléctricas.

Irán sostiene que Ormuz permanece abierto para la navegación internacional, excepto para Israel y Estados Unidos, y advierte que lo cerrará si es atacado.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, urge a los países aliados a sumarse a la ofensiva contra Irán y denuncia el bloqueo iraní del estrecho como un chantaje al mundo.

Bombardeos recientes han dejado más de 120 heridos en Israel tras impactos de misiles iraníes, mientras se intensifican los ataques en la región y Arabia Saudí expulsa diplomáticos iraníes.

El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó en la madrugada de este domingo con atacar las centrales eléctricas de Irán si la república islámica no abre "totalmente" el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.

"Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 HORAS a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas, empezando por la más grande", escribió el mandatario en su red Truth Social.

Con respecto al cierre del estrecho, el país persa aseguró, horas más tarde, que Ormuz permanece abierto a la navegación internacional, excepto para Israel y Estados Unidos.

"El estrecho de Ormuz está abierto para todos, excepto para los enemigos", afirmó el representante permanente de Irán ante la Organización Marítima Internacional (OMI) y embajador iraní en Londres, Ali Musavi, según informó la agencia Mehr.

Musavi indicó que el paso de embarcaciones por el estratégico estrecho es posible "con coordinación con las autoridades iraníes para las disposiciones de seguridad y protección".

Asimismo, dijo que la causa de la situación actual en la región del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz es la "agresión" de EEUU e Israel contra Irán, y que Teherán está dispuesto a cooperar con la OMI y con los países "para mejorar la seguridad marítima y proteger a los marinos".

Por su parte, la Guardia evolucionaria iraní ha advertido este domingo que cerrará por completo el estrecho de Ormuz si el presidente estadounidense Trump cumple sus amenazas de atacar las instalaciones energéticas iraníes.

En su comunicado, afirmaron que las empresas con acciones estadounidenses serían "completamente destruidas" si las instalaciones energéticas iraníes fueran atacadas por Washington, y que las instalaciones energéticas en países que albergan bases estadounidenses serían objetivos "legítimos".

En respuesta a la amenaza de Trump, el presidente del parlamento de Irán, Mohammad Baqer Qalibaf, alertó este domingo en X que si esos ataques contra las centrales eléctricas iraníes se llegan a producir, la infraestructura crítica y las instalaciones energéticas en Oriente Medio podrían ser "destruidas irreversiblemente".

Qalibaf afirmó que la infraestructura regional se convertiría en "objetivos legítimos" si las instalaciones de Irán fueran atacadas, y que la represalia iraní aumentaría el precio del petróleo durante un tiempo.

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Tweet de Mohammad Baqer Ghalibaf(1).jpg

El ejército iraní advirtió que atacaría infraestructura energética, plantas de desalinización y emplazamientos de tecnologías de la información de Estados Unidos en la región si sus centrales eléctricas son bombardeadas.

En la tarde de este domingo, el ministro de Energía, Abbas Aliabadi, afirmó que la infraestructura vital de agua —instalaciones de transmisión y tratamiento— y electricidad de Irán ha sufrido graves daños tras los ataques terroristas y cibernéticos perpetrados por Estados Unidos y el régimen sionista.

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este domingo que "es hora de que los líderes del resto de los países se sumen" a la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán.

"Me complace decir que veo que algunos empiezan a avanzar en esa dirección, pero se necesita más", añadió Netanyahu a un selecto grupo de periodistas en una visita a Arad, la localidad del sur de Israel que este sábado por la noche sufrió el impacto de un misil iraní.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante su visita este domingo a Arad.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante su visita este domingo a Arad. EFE.

"Están poniendo a todo el mundo en su punto de mira y están impidiendo el tráfico marítimo internacional y las rutas energéticas, e intentando chantajear al mundo entero", en relación al bloqueo iraní sobre Ormuz. "¿Cuántas pruebas más hacen falta para demostrar que hay que detener a este régimen?", se ha preguntado el primer ministro israelí.

Centenares de heridos

La advertencia del mandatario estadounidense coincide con el recrudecimiento de los bombardeos en Irán e Israel.

Alrededor de 120 personas resultaron heridas el sábado por la noche, once de ellas graves, tras dos impactos de misiles iraníes en dos localidades del sur de Israel, las cuales albergan la mayor instalación nuclear del país.

El primer misil golpeó el municipio de Dimona, donde se ubica el llamado Centro de Investigación Nuclear del Néguev, y el segundo cayó en Arad, causando daños importantes en edificios y heridas de diversa consideración a más de un centenar de personas.

"Esta es una noche muy difícil en la campaña por nuestro futuro", aseguró el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tras el impacto de los proyectiles. No obstante, horas después, en la mañana de este domingo, se desplazó hasta el lugar del impacto y afirmó que Israel está "aplastando al enemigo" y "ganando esta batalla" contra Irán.

Los bombardeos de estos dos emplazamientos se produjeron después de que Irán denunciara un ataque contra el complejo nuclear de Natanz, sin que de momento haya constancia de una fuga de material radiactivo, de acuerdo a las declaraciones de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI).

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) también anunciaron en la madrugada del domingo una nueva ola de ataques sobre Teherán, mientras el Gobierno saudí reportaba la intercepción exitosa de drones y misiles balísticos que amenazaban Riad y la región oriental del país.

Asimismo, Israel anunció este domingo que había dado órdenes para acelerar la destrucción de viviendas ubicadas en aldeas en el sur del Líbano que puedan suponer una amenaza contra comunidades israelíes.

"Hemos ordenado acelerar la destrucción de viviendas libanesas en las aldeas de contacto para frustrar las amenazas contra las comunidades israelíes, siguiendo el modelo de Beit Hanoun y Rafah en Gaza", dijo el ministro israelí de Defensa, Israel Katz.

En este contexto, el Gobierno saudí ordenó la expulsión del agregado militar y de otros cuatro empleados de la embajada iraní dentro de un plazo de 24 horas, debido a los "continuos" ataques de Teherán contra su territorio.

"El Reino no dudará en adoptar todas las medidas necesarias para preservar su soberanía, salvaguardar su seguridad y proteger su territorio, espacio aéreo, ciudadanos, residentes, recursos e intereses, conforme al Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas", subrayó el Ministerio de Exteriores saudí en un comunicado este domingo.