Un grupo de palestinos con su bandera en la mezquita

Un grupo de palestinos con su bandera en la mezquita Reuters

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Vuelve la violencia a la milla sagrada de Jerusalén

Unas banderas de Palestina acaban con cargas de la policía de Israel horas después de que se atendieran todas las exigencias de las autoridades islámicas. 

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La tregua en la Explanada de las Mezquitas ha durado horas. El lugar más sagrado del judaísmo y el tercero del Islam -tras La Meca y Medina- ha vuelto a ser escenario de otra escalada de tensión que ha dejado más de 100 heridos tras las acciones de la policía de Israel. 

Gases lacrimógenos y granadas de sonido han sembrado el caos en la zona en el mismo día en el que Israel había cedido ante todas las peticiones de las autoridades islámicas del Waqf -organismo bajo control de Jordania que está al cargo de la gestión administrativa del lugar.

Vuelve la violencia a la milla sagrada de Jerusalén

Tras retirar los detectores de metales que habían enfurecido a los musulmanes y el resto de medidas de seguridad, hasta el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, había pedido el cese de las protestas y la vuelta a la normalidad parecía estable.

Sin embargo, los fuerzas de seguridad israelíes se han empleado a fondo y han cargado contra varios grupos dentro y fuera del recinto. La mecha se ha prendido en esta ocasión por la acción de un grupo de manifestantes que han izado banderas palestinas en el interior de la mezquita Al Aqsa, dentro del recinto sagrado.

Los agentes de Israel, país encargado de la seguridad externa en esta zona tan disputada han retirado las banderas. Uno de los efectivos ha resultado herido de una pedrada, según el comunicado policial.

Después de que cientos de fieles acudieran al llamamiento de las autoridades islámicas para rezar en el recinto, decenas de ellos exigieron la apertura de todas las entradas a la Explanada y amenazaron con no entrar cuando vieron cerrado el acceso de Huta.

Muy cerca de ese punto está la Puerta de los Leones, donde se encontraban los policías israelíes asesinados en el ataque del pasado día 14 de julio, el incidente que ha desatado la actual escalada de tensión.

A pesar de que el Gobierno jordano consideraba este jueves que la cesión de Israel era un “paso inevitable” para rebajar el tono del conflicto, la nueva batalla campal ha encendido los ánimos del primer ministro israelí. Benjamin Netanyahu ha pedido la pena de muerte para los “terroristas” que apuñalaron a tres israelíes la semana pasada. “Es hora de aplicarla en estos casos tan graves”, ha defendido en un acto de recuerdo a estas víctimas.

Este viernes, día sagrado musulmán, la policía israelí no permitirá la entrada de palestinos menores de 50 años a la Explanada en previsión de que se produzcan nuevos "disturbios y manifestaciones".

El Gobierno israelí no permitirá la entrada de palestinos menores de 50 años a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén para este viernes, día sagrado musulmán, tras los disturbios de ayer en el recinto sagrado.

"Sólo se permitirá (el acceso) a hombres mayores de 50 años y mujeres de todas las edades", declaró la policía en un comunicado que prevé el "desarrollo de disturbios y manifestaciones".


Israel ha enviado unidades adiciones de policías a Jerusalén y limitarán el transito en las carreteras alrededor de la Ciudad Vieja, en el este ocupado de la urbe.

Por su parte, Jordania -clave en la frágil tregua en la Explanada de las Mezquitas- ha recordado que sus relaciones con Israel siguen “en peligro”. El rey Abdullah ha exigido a Netanyahu que el guarda de seguridad de la embajada israelí en Ammán sea juzgado por matar a dos jordano. El monarca jordano ha tildado de “provocador” el comportamiento de Netanyahu durante la crisis y lo acusado de “alimentar el extremismo”.

Un grupo de palestinos escapa de las gases lacrimógenas de la policía israelí

Un grupo de palestinos escapa de las gases lacrimógenas de la policía israelí Reuters