Los servicios de emergencia y los agentes de policía trabajan en el lugar de los hechos tras un tiroteo ocurrido en un centro de apoyo a jóvenes en Stade.

Los servicios de emergencia y los agentes de policía trabajan en el lugar de los hechos tras un tiroteo ocurrido en un centro de apoyo a jóvenes en Stade. Fabian Hoefig EFE Alemania

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Al menos seis muertos en un tiroteo en el norte de Alemania: la Policía ha detenido a un hombre como sospechoso

La principal hipótesis del origen es una disputa por la custodia de la hija del presunto perpetrador, según informaron las autoridades.

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Seis personas murieron y varias resultaron heridas en un tiroteo en Stade, al norte de Alemania.

El presunto autor, un hombre de 45 años nacido en Alemania y de raíces turcas, fue detenido tras intentar huir en un vehículo.

El tiroteo estaría motivado por una disputa por la custodia de la hija del sospechoso, según la policía.

El incidente ocurrió en un centro de acogida y la madre de la niña ha sido arrestada para ser interrogada.

Seis personas han muerto este lunes después de un tiroteo en el municipio alemán de Stade, de algo menos de 50.000 habitantes situada al oeste de Hamburgo.

Cinco de los fallecidos murieron en el momento y el sexto ya en el hospital, a causa de las heridas provocadas por los disparos. Asimismo, varias personas han resultado heridas, aunque no ha trascendido el número o la gravedad de las heridas.

El tiroteo fue originado probablemente por una disputa por la custodia de la hija del presunto perpetrador, según informaron las autoridades.

La ministra del Interior de Baja Sajonia, Daniela Behrens, excluyó en una rueda de prensa que hubiera una justificación "política o económica" y habló de un acto cometido "con extrema sangre fría" que dejará una profunda marca en Stade.

"Creemos que los motivos tienen que ver con su entorno, con una disputa sobre custodia. El presunto perpetrador tenía hoy lunes una cita con varias de las víctimas para hablar de la custodia de su hija de tres meses", declaró por su parte la presidenta de la Dirección de Policía de Luneburgo, Kathrin Schuol.

El tiroteo se produjo sobre las 12:10 hora local (10:10 GMT). La hija en cuestión se encontraba en el lugar de los hechos con su madre, aunque la jefa de la Policía no quiso precisar si las dos residían en el centro de acogida y si la mujer estaba separada del sospechoso. La niña se encuentra ahora bajo custodia de los servicios sociales y la madre, que ha sido arrestada, está siendo interrogada por la policía.

Tras asegurar el perímetro, los agentes lograron detener a poca distancia del lugar al presunto perpetrador, que había huido en un vehículo conducido por una mujer "con una estrecha conexión con la familia del autor".

Los dos resultaron ilesos pese a que la policía abrió fuego en repetidas ocasiones para obligarles a parar y se encuentran ahora en custodia policial.

El sospechoso es un hombre de 45 años y nacido en Alemania, pero de raíces turcas, explicó Schuol. Tenía antecedentes policiales por amenazas, pero no estaba considerado peligroso por las autoridades. Se desconoce cómo había obtenido el arma de fuego que presuntamente empleó, puesto que carecía de permiso de armas.

El tiroteo se habría producido en un centro de acogida, según las informaciones que ha recabado la cadena de televisión privada NTV. Asimismo, en internet se puede comprobar que en la misma calle hay un centro de acogida para mujeres embarazadas, madres con hijos pequeños y niños menores de seis años.

Una rareza en Alemania

Los tiroteos masivos son poco frecuentes en Alemania, aunque ha habido varios casos muy sonados.

En 2023, un hombre armado mató a seis personas en Hamburgo antes de suicidarse en un lugar de culto de los Testigos de Jehová.

En ese momento se descubrió que el agresor era un exmiembro de la propia congregación, que la había dejado 18 meses antes de que se produjera el ataque por fuertes disputas internas.

El agresor carecía de historial delictivo y no figuraba en las bases de datos de extremistas o radicales de la policía, aunque se había autoeditado un libro de tintes religiosos extremistas.

Hubo otro ataque antes, en 2016. En esa ocasión, un joven germano-iraní de 18 años, obsesionado con las matanzas, asesinó al menos a nueve personas en Múnich.

El joven, llamado David Sonboly, llevaba más de un año planeando minuciosamente la masacre. Incluso, el asesino había visitado y fotografiado lugares de tiroteos previos, como la escuela de Winnenden, donde hubo una matanza en 2009.

El atacante tenía depresión clínica, fobia social y una perturbación psíquica grave, por la que había estado bajo tratamiento psiquiátrico y hospitalizado.