Un alijo de droga requisado por las autoridades.

Un alijo de droga requisado por las autoridades. Policía Nacional

Europa

España, puerta de entrada y líder de la Unión Europea en consumo de cannabis y cocaína

La Agencia de la UE sobre Drogas avisa de que las redes de narcotráfico recurren de forma creciente a puertos de menor tamaño, traslados en el mar con lanchas rápidas o drones para esquivar a las fuerzas del orden.

Más información: Golpe histórico de la Guardia Civil al narco: incauta la mayor cantidad de cocaína nunca vista en dos operaciones en alta mar

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

España es una de las principales puertas de entrada de drogas a la UE y está entre los países con mayor consumo de cannabis y cocaína.

El 19,4% de los jóvenes españoles consumieron cannabis en el último año, solo por detrás de Italia, y la droga estuvo implicada en el 46% de los episodios hospitalarios relacionados con drogas.

España lidera las incautaciones de cocaína en la UE en 2024, con 124 toneladas confiscadas, y también concentra el 75% de las plantas de cannabis intervenidas en Europa.

El tráfico de drogas en España se diversifica usando lanchas rápidas, drones y semisumergibles para eludir controles, complicando el trabajo de las autoridades.

España consolida su posición como una de las principales puertas de entrada de drogas a la Unión Europea y se mantiene entre los países con mayores niveles de consumo de cannabis y cocaína, según el informe anual sobre tendencias y evolución del mercado publicado este martes por la Agencia de la UE sobre Drogas.

Los contenedores comerciales siguen siendo una de las principales vías utilizadas por las redes criminales para introducir grandes cargamentos de droga en Europa. Sin embargo, la presión policial sobre los grandes puertos europeos ha llevado a las redes de narcotráfico a diversificar sus rutas y métodos para sortear los controles.

"Cada vez recurren más a puertos de menor tamaño, a traslados en el mar en los que se emplean lanchas rápidas y otras embarcaciones, así como a semisumergibles, drones y sofisticadas técnicas de ocultación. Estas actuaciones dificultan la detección del tráfico ilícito y plantean mayores exigencias a las fuerzas del orden y a las autoridades aduaneras", avisa la Agencia.

El cannabis es la droga ilícita más consumida en la UE: se estima que el pasado año el 15,3% de los jóvenes de entre 15 y 34 años —unos 15,4 millones de personas— la utilizó. España ocupa la segunda posición en el ranking (19,4%), solo por detrás de Italia (21,5%) y seguida de cerca por Francia (18,9%).

El auge de productos de cannabis cada vez más potentes y variados está elevando los riesgos para la salud y dejando una huella creciente en los servicios de urgencias. En 2023, esta sustancia estuvo implicada en más del 46% de los episodios relacionados con drogas atendidos en hospitales españoles (3.700 de 8.000) y en el 28% de los registrados en Francia (más de 6.300 de 24.300).

Las incautaciones de cannabis siguieron siendo elevadas en la Unión Europea en 2024, aunque las de hachís (resina de cannabis) se desplomaron un 42% respecto al año anterior, hasta un mínimo histórico de 321 toneladas. Buena parte de esa caída se explica por el descenso del 45% registrado en España, el país donde tradicionalmente se decomisan las mayores cantidades, un retroceso que la Agencia vincula al refuerzo de la presión policial y a la reconfiguración de las rutas del narcotráfico.

En cambio, las intervenciones de marihuana (cannabis herbáceo) se mantuvieron estables en el conjunto de la UE, si bien España registró una bajada del 18%, frente a los fuertes incrementos observados en Bélgica (1.075%) y los Países Bajos (278%). El informe atribuye estos cambios a la diversificación de las rutas y métodos empleados por las redes criminales, como refleja el uso de drones y lanchas rápidas detectado en España o la creciente llegada de cargamentos desde Canadá, Estados Unidos y otros países no europeos.

Además del tráfico internacional, el cultivo ilegal dentro de la propia Unión Europea constituye una fuente relevante de cannabis para el mercado europeo. En 2024, España concentró el 75% del total de plantas de cannabis incautadas en la Unión Europea.

Algunos Estados miembros están relajando su enfoque respecto al consumo y la distribución de cannabis con fines recreativos. Chequia, Alemania, Luxemburgo y Malta permiten un cultivo doméstico limitado. Alemania y Malta también permiten la venta sin ánimo de lucro a miembros de asociaciones de cultivo reguladas, mientras que Países Bajos lleva a cabo un experimento que consiste en la producción de cannabis en instalaciones reguladas y su venta en coffee-shops.

La cocaína se mantiene como la segunda droga más utilizada en Europa: el 2,5% de los jóvenes de entre 15 y 34 años -unos 2,5 millones de personas- la consumió durante el último año. España se sitúa entre los países con mayores niveles de consumo, al ocupar la sexta posición de la UE con una prevalencia del 3,1%, solo por detrás de Países Bajos (5,3%), Irlanda (5%), Estonia (4,6%), Francia (4,4%) y Dinamarca (4,2%).

En 2024, la cantidad de cocaína incautada por los Estados miembros de la UE descendió hasta las 330 toneladas, frente a las 419 toneladas decomisadas en 2023. Sin embargo, en un contexto de aumento de la producción de cocaína en Sudamérica, el número de incautaciones creció, lo que apunta a cambios en las rutas y métodos de tráfico más que a una reducción de los cargamentos enviados a Europa.

España y Francia registraron las mayores cantidades intervenidas en 2024. España confiscó 124 toneladas, mientras que Francia alcanzó un récord histórico con 53,5 toneladas incautadas.

Por el contrario, las cantidades decomisadas disminuyeron de forma significativa en Bélgica (un 64%), Alemania (un 45%) y los Países Bajos (un 36%), en parte como resultado del refuerzo de las operaciones policiales y aduaneras en los grandes puertos europeos. La producción ilegal de derivados de la cocaína también se realiza en Europa, principalmente en los Países Bajos.

La elevada disponibilidad de cocaína está agravando su impacto sobre la salud pública en Europa. La sustancia sigue siendo la segunda droga ilícita más citada por quienes acceden por primera vez a tratamiento especializado y la más frecuente en las urgencias hospitalarias por intoxicación aguda relacionada con drogas.

Además, en 2024 la cocaína estuvo implicada en el 27% de las muertes inducidas por drogas. La Agencia Europea advierte de que su impacto real podría ser mayor, ya que el consumo puede agravar problemas cardiovasculares. Los análisis de aguas residuales y otras fuentes apuntan, además, a que su consumo se está extendiendo a más territorios y grupos sociales.

El informe alerta además de un aumento de la producción en Europa de MDMA, el segundo estimulante ilícito más consumido, solo por detrás de la cocaína. Su producción se concentra principalmente en Países Bajos y Bélgica, mientras que España está adquiriendo un papel cada vez más relevante.

La ketamina, un medicamento esencial que se utiliza para la anestesia y el alivio del dolor, se usa cada vez más de forma indebida como sustancia psicoactiva en Europa en algunos entornos juveniles y de ocio nocturno, donde suele consumirse esnifada en forma de polvo.

En 2024, esta sustancia fue incautada, principalmente en forma de polvo, en toda la UE, aunque con mayor frecuencia en España y en cantidades más elevadas en Alemania, que concentró más de tres cuartas partes del total notificado.

El número de personas que inician tratamiento especializado por problemas relacionados con el consumo de ketamina sigue siendo bajo, pero se ha cuadruplicado en los últimos cinco años. La mayoría se concentra en seis países -Bélgica, Alemania, España, Francia, Italia y los Países Bajos-, lo que probablemente refleja una mayor disponibilidad de la sustancia en algunas zonas de Europa.