La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, durante el Consejo de Exteriores celebrado este lunes en Bruselas

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, durante el Consejo de Exteriores celebrado este lunes en Bruselas Unión Europea

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La UE sanciona a los colonos violentos de Cisjordania pero rechaza romper con Israel como pide Sánchez

Alemania rechaza también imponer restricciones al comercio con los territorios palestinos ocupados como han planteado Francia y Suecia.

Más información: Albares pide votar la suspensión del pacto comercial con Israel pese a que Bruselas asegura que no hay mayoría suficiente

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Las claves

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La Unión Europea ha aprobado sanciones contra colonos violentos de Cisjordania y dirigentes de Hamás, pero rechaza romper el Acuerdo de Asociación con Israel como pedía España.

El cambio de Gobierno en Hungría permitió desbloquear las sanciones, que antes eran vetadas por Viktor Orbán.

No se alcanzó consenso para sancionar a ministros israelíes ni para imponer recargos a productos de los territorios ocupados; Alemania y República Checa se oponen.

España, Eslovenia e Irlanda reclamaron la ruptura total con Israel, pero la unanimidad de los 27 miembros de la UE está lejos de alcanzarse.

Tras meses de bloqueos y negociaciones fallidas, los ministros de Exteriores de los Veintisiete han aprobado este lunes un nuevo paquete de sanciones contra colonos violentos de Cisjordania y dirigentes de Hamás, pero han rechazado una vez más la ruptura del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel que reclama el Gobierno de Pedro Sánchez.

"La situación en Gaza es dramática. Lamento que en la UE no haya apoyo para la suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel. La solución de dos Estados se vuelve cada vez más difícil", ha dicho la jefa de la diplomacia de Eslovenia, Tanja Fajon, al término del Consejo de Exteriores celebrado en Bruselas.

Eslovenia había firmado una carta junto con España e Irlanda solicitando la ruptura total con el Gobierno de Benjamin Netanyahu por vulnerar los derechos humanos en Gaza, Cisjordania y Líbano y reintroducir la pena de muerte. La congelación del acuerdo con Israel requiere el apoyo unánime de los 27 Estados miembros, un consenso que está muy lejos de alcanzarse.

La decisión de adoptar medidas de castigo contra los colonos israelíes responsables de ataques violentos contra los palestinos ha sido posible gracias al cambio de Gobierno en Hungría, ya que Viktor Orbán las bloqueaba en solitario. El nuevo Ejecutivo de Péter Magyar ha levantado el veto nada más llegar al poder.

"Ya era hora de pasar del bloqueo a la acción. El extremismo y la violencia tienen consecuencias", ha celebrado la Alta Representante de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas.

"La UE sanciona hoy a las principales organizaciones israelíes culpables de apoyar la colonización extremista y violenta de Cisjordania, así como a sus dirigentes. Estos actos gravísimos e intolerables deben cesar sin demora", reclama el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot.

El ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, ha expresado de inmediato su "rechazo firme" a esta decisión. "La UE ha elegido, de manera arbitraria y política, imponer sanciones a ciudadanos y entidades israelíes por sus opiniones políticas y sin ningún fundamento", ha escrito en su cuenta de X.

"Igualmente escandalosa es la comparación inaceptable que la UE ha elegido hacer entre ciudadanos israelíes y terroristas de Hamás. Se trata de una equivalencia moral completamente distorsionada", denuncia Sa'ar.

En todo caso, del paquete aprobado por la UE se han caído las sanciones contra dos ministros israelíes -el responsable de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, y Finanzas, Bezalel Smotrich- por incitar a la violencia contra los palestinos, que habían sido propuestas por la propia presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. Sigue sin alcanzarse la unanimidad suficiente. Ambos dirigentes han sido ya sancionados por Reino Unido, Canadá o Australia.

Tampoco hay acuerdo en la UE sobre la propuesta de Francia y Suecia para imponer recargos arancelarios a los productos procedentes de los territorios palestinos ocupados por Israel, que solo requeriría mayoría cualificada. Alemania y República Checa se oponen a la medida, mientras que Italia se muestra abierta a estudiarla, según fuentes diplomáticas. Bruselas se ha resistido hasta ahora a presentar una propuesta legislativa.

"Seguimos apostando por mantener el diálogo directo con Israel e intentar influir tanto en el Gobierno israelí como en la situación regional", se ha justificado el secretario de Estado alemán para Europa, Gunther Krichbaum.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, no ha querido hablar con la prensa al término de la reunión. A su llegada a Bruselas, Albares se ha quejado de la parálisis de la UE en todo lo que se refiere al conflicto en Oriente Próximo.

El jefe de la diplomacia española asegura que la prohibición de los productos que provengan de los territorios ocupados -que España ya ha aplicado- ni siquiera exigiría por parte de la UE suspender el Acuerdo de Asociación con Israel porque "se trata del mero cumplimiento de las opiniones consultivas del Tribunal Internacional de Justicia".

Ante la falta de consenso sobre la ruptura total con Netanyahu, Albares ha pedido como solución intermedia someter a votación la suspensión del capítulo comercial del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel (tal y como propuso Ursula von der Leyen en septiembre) para comprobar o no si existe la mayoría cualificada necesaria, pero al final no ha habido ningún voto, según confirman fuentes diplomáticas.

"Es necesario que la Unión Europea dé una respuesta a Israel (...) La política exterior de la UE se basa en la credibilidad y la credibilidad supone mantener con coherencia los valores, los principios y los objetivos en cualquier escenario", ha insistido el ministro de Exteriores.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Luxemburgo, Xavier Bettel, ha acusado a Berlín de bloquear todas las iniciativas de la UE para presionar a Netanyahu. "No logramos tomar ninguna acción simplemente porque algunos países siguen siendo tímidos. Algunos nos dicen que la historia significa que están eternamente endeudados con Israel, pero eso no excusa nada. No podemos aceptar simplemente cerrar los ojos", ha dicho.

El jefe de la diplomacia danesa, Lars Lokke Rasmussen, ha lamentado las "divisiones" internas de la UE respecto a Israel y ha llamado a buscar acuerdos de mínimos para poder tener capacidad de influencia en la región.

"Es cierto que muchos Estados miembros quieren más (medidas contra Israel) y hay también muchos Estados miembros que no quieren más. Así están las cosas. Pero estoy contenta de que hayamos podido aprobar sanciones contra los colonos violentos, porque es algo que estaba sobre la mesa desde hace bastante tiempo", ha zanjado la jefa de la diplomacia de la UE.