Armin Laschet, líder de la CDU.

Armin Laschet, líder de la CDU. Reuters

Europa

La CDU de Angela Merkel se descompone tras el batacazo electoral de Armin Laschet

La formación de Merkel aún no se ha recuperado del shock que supuso la histórica derrota de las elecciones, aunque su presidente, promete cambios.

20 octubre, 2021 06:35

Dicen que a Armin Laschet, presidente de la Unión Cristiano Demócrata (CDU), una de las cosas que más le gusta es bromear. Sin embargo, desde la histórica derrota sufrida por los conservadores alemanes en las últimas elecciones generales alemanas, los comentaristas más crueles han convertido a Laschet en objeto de bromas.

Por ejemplo, en las páginas de opinión del diario progresista Süddeutsche Zeitung, Laschet aparecía caricaturizado estos días como el conductor de un coche accidentado remolcado por la grúa. Ésta lleva al vehículo de Laschet, sobre el que se lee "CDU", en dirección a la oposición. En segundo plano, tres coches, representando al Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), Los Verdes y los liberales del FDP, se disponen a tomar el camino de la Cancillería Federal.

Allí, cada día que pasa, parece estar más claro que Laschet no tomará nunca posesión del despacho que aún ocupa Angela Merkel como canciller. La CDU, que también es el partido de la jefa saliente del Gobierno germano, aún se encuentra en estado de shock tras el resultado de la última gran cita con las urnas.

"El trauma tras las elecciones generales sigue siendo profundo", era la frase con la que terminaba en su edición de este lunes el diario conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung la crónica política del último congreso de la Joven Unión (JU), la organización juvenil de los democristianos alemanes.

En esa cita, organizada el pasado fin de semana en Münster (oeste germano), los conservadores alemanes, jóvenes y veteranos, se reunían por primera vez tras las elecciones generales. Y, no en vano, parecían salir un poco del aturdimiento causado por esa dura constatación que supuso saber que menos de un cuarto del electorado votaba en las generales por la CDU y su hermanada Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera.

Ayudaba a que los conservadores se lamieran sus heridas electorales que Laschet volviera a entonar un rotundo mea culpa. "La responsabilidad de ese resultado electoral es mía como presidente y como candidato a canciller. Por la campaña electoral soy yo el que tiene la responsabilidad, y nadie más", asumía Laschet en Münster.

Casi nadie en la CDU duda a estas alturas de que la campaña, el candidato y la orientación del partido fueron tan malos en su momento que llevaron al desastre del pasado 26 de septiembre. No obstante, al todavía presidente de la CDU le costó encontrar el tono con el que hablar tras la derrota de las elecciones generales.

De ello da cuenta, por ejemplo, que sólo felicitase tras las elecciones al candidato a canciller más votado, el socialdemócrata Olaf Scholz, vía postal, como se hacía, a lo mejor, antes de que existiera el teléfono. También se manifiestan esas dificultades en que principios de mes Laschet anunciara que él mismo iba a moderar los cambios de orientación y personal que necesita su partido. Lo hacía en una intervención ante los medios de comunicación en la que lo que se esperaba de él era la dimisión.

"Severa reforma política"

En este contexto, la cita de Münster ofrecía también una tribuna a aspirantes a ocupar la posición de máximo liderazgo conservador. Por ejemplo, a Friedrich Merz, vencido a principios de año por Laschet en la carrera por la presidencia de la CDU. En Münster, Merz dejaba dicho que la CDU actual era, nada más y nada menos, un "caso necesitado de una severa reforma política". Otro hombre con ganas de llevar a cabo "las reformas" que necesita la CDU, aunque él habla de "nuevo comienzo", es Jens Spahn, ministro de Sanidad de la última legislatura de Merkel y, supuestamente, un hombre de confianza de Laschet.

Merz y Spahn suenan como candidatos a sustituir a Laschet al frente de la CDU, pero también lo hacen otros destacados nombres propios de la familia política conservadora. Por ejemplo, Ralph Brinkhaus, veterano presidente del Grupo Parlamentario de la CDU/CSU en el Bundestag, o Norbert Röttgen, otro vencido a principios de año por Laschet en la carrera por la presidencia del partido.

En su edición de este lunes, el diario económico Handelsblatt presentaba lo que en la CDU llaman "Proyecto 2025" o "Equipo 2025". Así llaman a la última tentativa de aunar fuerzas en la CDU prometiendo reparto de poder dentro del partido conservador. Haciendo ese "equipo" se podría contentar a todos los aspirantes a tomar las riendas que se supone ha de dejar Laschet.

El próximo 2 de noviembre se sabrá si esta iniciativa tiene futuro, o si la tiene, por contra, otra idea que también plantean algunos consistente en dejar a la militancia votar sobre la presidencia. Esta consulta la defiende, por ejemplo, Carsten Linnemann, responsable del grupo de la CDU para el Mittelstand, esa red de pequeñas y medianas empresas que constituye en núcleo duro industrial alemán.

Las mujeres quieren más protagonismo

Respondan o no a la militancia, todo ese compendio de responsables, en su mayoría varones procedentes del populoso Land del oeste germano que es Renania del Norte-Westfalia, de carrera política más o menos dilatada, o más o menos "quemados" por la última experiencia de la 'gran coalición' que ha liderado Merkel, en las altas instancias de la CDU sí que parecen obligados ahora a atender a las voces femeninas del partido que quieren más protagonismo.

En Münster, se escuchó a más de una destacada voz que ponía de relieve que, tras la era Merkel, la CDU se ha quedado sin grandes figuras política femeninas de primera línea. "Ya no tenemos a ninguna canciller, ni tampoco tenemos a ninguna presidenta regional", señalaba ante los jóvenes de la CDU Yvonne Magwas, jefa del conocido como "Grupo de Mujeres" del Grupo Parlamentario de la CDU/CSU en el Bundestag.

En declaraciones a la edición más reciente del dominical Bild am Sonntag, Anja Karliczek, ministra de Educación en la última legislatura, ha señalado que "las mujeres deben estar muy representadas en los nuevos puestos de dirección del partido". A su entender, eso es "evidente". También lo es, sin embargo, que entre los considerados candidatos a tomar el relevo de Laschet no haya ninguna mujer. Puede que, en este contexto, se imponga tras las reformas que necesita la CDU un liderazgo compartido entre un hombre y una mujer en la presidencia, algo más típico de las formaciones de la izquierda teutona.