La comisaria de Transportes, Violeta Bulc, admite que los Gobiernos necesitan más tiempo para abolir el cambio de hora

La comisaria de Transportes, Violeta Bulc, admite que los Gobiernos necesitan más tiempo para abolir el cambio de hora UE

Europa

La UE necesita más tiempo: la abolición del cambio de hora se retrasa a 2021

Bruselas

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Acabar con el cambio estacional de hora en 2019 como había propuesto el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, no es realista. Se necesita más tiempo para evaluar el impacto de la medida y facilitar la coordinación entre los Estados miembros con el fin de evitar que surja un caos de husos horarios en la UE. Esta ha sido la conclusión casi unánime de los ministros de Transporte de los 28 celebrada este lunes en la ciudad austriaca de Graz: la abolición del cambio de hora se retrasa al menos hasta 2021.

El debate, el primero a nivel ministerial sobre esta medida, se ha celebrado cuando todavía dura la resaca del último cambio de hora. A las 3:00 de la madrugada del domingo, los relojes volvieron a atrasarse hasta las 2:00 y muchos ciudadanos todavía se están adaptando. Una "gran mayoría" de los países de la UE está a favor de poner fin a este ritual bianual y a quedarse de forma permanente en el mismo horario todo el año, según ha explicado el ministro de Transporte de Austria, Norbert Hofer, cuyo país ocupa la presidencia de turno de la UE y por eso ha ejercido de anfitrión de la reunión.

Sólo tres países se han manifestado "enérgicamente" en contra de acabar con los ajustes del reloj bianuales: Portugal, Grecia y Reino Unido. No suman minoría de bloqueo. Por su parte, Chipre, Holanda, Irlanda, Francia y Dinamarca han dicho en Graz que todavía no tienen una posición oficial. 

Además, muchos ministros han expresado su "preocupación" por la posibilidad de que el fin del cambio de hora degenere "en un mosaico de diferentes husos horarios que a nadie le interesa", dado que Bruselas deja libertad a cada país para decidir si se queda para siempre en el horario de verano o en el de invierno. "Es importante para el mercado interior lograr una solución armonizada", defiende Hofer.

De hecho, la mayoría de Gobiernos todavía no ha decidido si quieren quedarse en el horario de verano o en el de invierno. Varios han optado por encargar más análisis de impacto y lanzar consultas públicas. "Su principal inquietud es que no quieren 28 husos horarios diferentes y que la prioridad debe ser la coordinación entre los Estados miembros a la hora de tomar la decisión final", insisten fuentes diplomáticas.

Para responder a estas preocupaciones, la presidencia austriaca ha sido la que ha puesto sobre la mesa la fecha de 2021. No son sólo los Estados miembros los que piden más tiempo, sino también algunos sectores que se verán particularmente afectados por la medida, como el transporte aéreo. Este retraso de 2019 a 2021 ha contado con un "amplio apoyo" entre los ministros.

Viena ha pedido además a la Comisión Europea que nombre a un coordinador cuya tarea consistirá en que los diferentes grupos de países vecinos adopten un enfoque armonizado a la hora de escoger entre el horario de verano o el de invierno. Finalmente, la directiva incluirá una "cláusula de salvaguarda": si surgen problemas imprevistos, Bruselas tendrá que presentar una nueva propuesta. Con estas tres enmiendas, la presidencia austriaca espera que pueda lograrse un acuerdo en diciembre.

Preservar los tres husos horarios en Europa

Aunque formalmente aún no renuncia a su propuesta de que la abolición del cambio de hora se produzca de forma acelerada en 2019, la comisaria de Transportes, Violeta Bulc, reconoce "la posibilidad de que se necesite más tiempo". A su juicio, es posible evitar un caos en el que cada país opte por un horario distinto. "Ya tenemos tres husos horarios en la UE y ese es un buen marco en el que podemos discutir una solución armonizada", ha dicho Bulc. 

En la actualidad, tres Estados miembros están en la hora de Europa Occidental (Irlanda, Portugal y Reino Unido), otros diecisiete en la hora de Europa Central (entre ellos España), y los ocho restantes en la hora de Europa Oriental (Bulgaria, Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania y Rumanía). La sugerencia de Bulc es que deberían  mantenerse estos bloques con cambios mínimos y sin añadir nuevos husos horarios.

La comisaria de Transportes ha insistido en que el cambio de hora ha perdido el objetivo de ahorrar energía con el que se implantó durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial o durante la crisis petrolera de los 70. "Hoy los ahorros energéticos son mínimos y decrecientes, oscilan entre el 0,1% y el 0,2% del consumo eléctrico anual", ha dicho Bulc. En cambio, su impacto en la salud podría ser mayor del estimado hasta ahora, según el ministro Hofer.

Una cifra récord de 4,5 millones de ciudadanos participaron en la consulta pública organizada en verano por Bruselas y el 84% de los encuestados reclamaron acabar con los ajustes estacionales del reloj, ha dicho Bulc. "La tendencia mundial es poner fin al cambio de hora", añade. Así lo han decidido Islandia, China, Rusia, Bielorrusia o Turquía.