El presidente del BCE, Mario Draghi

El presidente del BCE, Mario Draghi Kai Pfaffenbach/Reuters

Europa

La justicia europea avala la política del BCE frente a las críticas de Alemania

  • El abogado general dice que el programa de compra de deuda pública de Draghi no es ilegal.
  • El Tribunal Constitucional de Alemania había preguntado Luxemburgo tras recibir una denuncia contra la política monetaria del BCE.
  • El dictamen sostiene que la adquisición de bonos no vulnera la prohibición de financiación monetaria ni tampoco desincentiva las reformas en los países miembros.
Bruselas

La justicia europea avala la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) frente a las críticas que le llegan desde Alemania, donde se ha llegado a acusar al órgano presidido por Mario Draghi de "expropiar" a ahorradores y pensionistas. El abogado general del Tribunal de Justicia de Luxemburgo (TJUE), Melchior Watelet, ha dictaminado este jueves que el programa de compra de deuda pública que puso en  marcha el BCE en marzo de 2015 se ajusta perfectamente a la legalidad y no excede el mandato del banco.

Mediante este programa, al que un gran número de economistas atribuyen la recuperación de la eurozona tras la Gran Recesión, el BCE ha adquirido ya 2,14 billones de euros de deuda pública de la eurozona, de los cuales 256.000 millones corresponden a bonos españoles

El dictamen del abogado general responde a una cuestión planteada por el Tribunal Constitucional de Alemania, que también ha expresado reiteradamente sus dudas sobre las políticas del BCE. El Constitucional alemán está examinando una serie de recursos de amparo presentados por varios grupos de particulares contra la adquisición de bonos públicos. Los demandantes sostienen que esta política vulnera la prohibición de financiación monetaria de los Estados miembros y el principio democrático consagrado en la Ley Fundamental alemana, por lo que atentan contra la identidad constitucional alemana. 

El abogado general rebate todos estos argumentos y concluye que el programa en cuestión es perfectamente válido: ni vulnera la prohibición de financiación monetaria ni excede del mandato del BCE. El dictamen todavía no es definitivo, pero el TJUE suele seguir las recomendaciones en un 80% de los casos. La sentencia final se conocerá en los próximos meses.

Una política presupuestaria sana

A juicio de Watelet, el programa presenta "las suficientes garantías" para evitar que las condiciones de emisión de bonos soberanos se vean alteradas por la certeza de que el BCE los comprará. Y "no neutraliza en los Estados miembros la incitación a aplicar una sana política presupuestaria". En este sentido, el abogado general subraya que sólo un Estado miembro (España) sigue sujeto a un procedimiento por déficit excesivo, mientras que en 2011 eran 24.

Además, la compra de bonos persigue un objetivo de política monetaria (luchar contra la deflación) con instrumentos de política monetaria. El BCE "no ha incurrido en una desviación de poder ni ha rebasado manifiestamente los límites de su facultad de apreciación", señala el dictamen.

De hecho, el órgano presidido por Draghi está "en vías de lograr el objetivo" de situar la inflación en tasas inferiores pero próximas al 2%. Por eso, el BCE ya ha decidido reducir desde octubre el ritmo mensual de compras de bonos de 30.000 a 15.000 millones de euros y poner fin al programa de forma definitiva en diciembre.