El miércoles el Parlamento de Londres dio el primer visto bueno al brexit.

El miércoles el Parlamento de Londres dio el primer visto bueno al brexit. Eric Vidal Reuters

Europa

Reino Unido pedirá un calendario a la carta para una salida progresiva de la UE

El Gobierno de Theresa May ha publicado un documento en el que esboza su estrategia para las negociaciones de divorcio.

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El Gobierno británico intentará persuadir a Bruselas para que le permita implementar el brexit de manera progresiva una vez finalizadas las negociaciones de divorcio.

Así lo indica la hoja de ruta para dejar los Veintiocho publicada por el Ejecutivo de Theresa May este jueves, un día después de que la ley para iniciar la ruptura superara el primer trámite en el Parlamento de Westminster.

May planea invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa el mes que viene. Una vez lo haga, comenzará una cuenta atrás de dos años para que Reino Unido abandone el bloque comunitario.

Pero Londres espera que una vez agotados los dos años se le conceda una prórroga para implementar "por fases" lo acordado. "Es de interés mutuo", reza el documento de 77 páginas.

El esperado white paper señala que cada acuerdo -inmigración, regulación, justicia, etc.- puede exigir un tiempo de implementación distinto. "Sin embargo, el Reino Unido no buscará una suerte de estado transicional ilimitado. No sería bueno ni para el Reino Unido ni para la UE", asegura.

Pese a su extensión, el documento no otorga muchos más detalles respecto a otras cuestiones de la negociación que lo que ya había dicho el Gobierno May.

Obviando demandas de acción unilateral para asegurar los derechos de los tres millones de europeos en Reino Unido, la postura de May sigue siendo la misma: abordar el tema, así como la situación de los ciudadanos británicos en el continente, en una fase temprana del diálogo.

También adelanta que se estudian diversos mecanismos para controlar la inmigración comunitaria al país isleño.

En materia económica, reconoce que Reino Unido importa más de la UE de lo que exporta. Y aunque asegura no querer continuar en el mercado único, promete perseguir un acuerdo de libre comercio y aduanero.

Destaca también que como la regulación en Reino Unido ya está ajustada al mercado único. Así, Londres quiere una solución que permita a las empresas de Reino Unido seguir operando en el mercado europeo como lo hacen en la actualidad.

"Al Reino Unido le conviene que la UE tenga éxito política y económicamente. Y por eso afrontamos las negociaciones con buena voluntad", ha señalado el ministro para el brexit, David Davis, al presentar el white paper ante la Cámara de los Comunes en un discurso escueto en el que buscó aplacar la inquietud de los europeos y los británicos en contra de la salida de la Unión.

El paper, sin embargo, manda una advertencia al continente: "El Gobierno tiene claro que no lograr un acuerdo es mejor que lograr uno malo. Ante cualquier eventualidad nos aseguraremos de que nuestra función económica continúen, aprobando incluso leyes necesarias para mitigar los efectos de la falta de acuerdo".