Soldado pakistaní en el puesto fronterizo 'Puerta de la Amistad', cerca de Chamán (Pakistán), durante los ataques del 27 de febrero.

Soldado pakistaní en el puesto fronterizo 'Puerta de la Amistad', cerca de Chamán (Pakistán), durante los ataques del 27 de febrero. Reuters.

Asia

La crisis entre Afganistán y Pakistán, un conflicto eclipsado por la guerra de Irán que se ceba con la población civil

La contienda entre los dos países vecinos ha pasado a un segundo plano tras la escalada bélica en el Golfo Pérsico. Las cifras de víctimas mortales son confusas.

Más información: Las 5 claves del conflicto entre Pakistán y Afganistán: de ser aliados a la guerra abierta en tan sólo 5 años de régimen talibán.

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Las claves

La aviación paquistaní bombardeó Kabul el 27 de febrero, iniciando una "guerra abierta" con Afganistán tras días de enfrentamientos fronterizos.

El conflicto ha provocado al menos 110 civiles muertos, 123 heridos y el desplazamiento de 8.400 familias, según el gobierno afgano.

Pakistán emplea drones y bombardeos contra posiciones del TTP en Afganistán, mientras ambos bandos reportan importantes bajas enemigas.

La escalada se originó por ataques terroristas del TTP y tensiones por la expulsión de refugiados afganos; potencias regionales claman por la desescalada.

La madrugada del viernes 27 de febrero, la aviación paquistaní bombardeó Kabul, la capital afgana. Fue el comienzo de una 'guerra abierta' entre los dos países vecinos después de varios días de enfrentamientos en la frontera.

Solo 30 horas después, el ataque israelí sobre Teherán con el apoyo de Estados Unidos ocupó las portadas de todos los medios y el conflicto entre Afganistán y Pakistán quedó ahogado bajo el torrente de información de la guerra en Irán.

Pero los combates en suelo afgano no han terminado: el gobierno talibán anunció el domingo por la mañana que sus fuerzas habían desplegado artillería antiaérea y sistemas de misiles contra los cazabombarderos que habían penetrado en su espacio aéreo. Las defensas repelieron un ataque contra la base militar de Bagram.

El portavoz del Gobierno de Kabul, Hambullah Fitrat, declaró este martes en rueda de prensa que se habían contado 110 civiles muertos y 123 heridos a consecuencia de acciones perpetradas en diferentes localidades fronterizas. Denunció que las fuerzas enemigas "bombardeaban indiscriminadamente" a la población civil. La ofensiva ha provocado el desplazamiento de 8.400 familias y numerosas pérdidas materiales.

En la provincia de Nangarhar, el ejército paquistaní empleó drones contra supuestos emplazamientos del TTP (Tehrik-e-Taliban Pakistan), la organización declarada terrorista que lucha por un gobierno talibán en Islamabad. Las mismas fuentes denunciaron que los ataques con morteros alcanzaron el campamento de Omari causando muertes entre menores y heridos en el personal sanitario.

Fuentes médicas en la provincia afgana de Paktika constataron la recepción de 29 muertos no combatientes tras ataques aéreos en zonas rurales, mientras que en el campamento de Anzargi (zona de Takht-e-Pul, en la provincia afgana de Kandahar), la artillería mató a otros cinco menores en las últimas 72 horas.

Ambos bandos han informado de pérdidas severas para el enemigo, pero los datos aportados son difíciles de confirmar: el Gobierno paquistaní, a través de su ministro de Información, Atta Ullah Tarrar, situó en 482 el número de talibanes fallecidos desde el inicio de la operación 'Ghazb mil Haq' (Ira por la Verdad).

Vecinos de Darul Aman, cerca de Kabul (Afganistán), recogen cristales rostos tras el bombardeo paquistaní.

Vecinos de Darul Aman, cerca de Kabul (Afganistán), recogen cristales rostos tras el bombardeo paquistaní. Reuters.

La cifra incluye 67 muertos en incursiones de este lunes en las provincias de Baluchistán y Khyber. En cuanto a los efectivos propios, el mando militar de Islamabad declara que ha perdido 13 militares. Fuentes del Ejército de Afganistán señalan que han muerto 13 soldados propios y 110 enemigos.

Las causas del conflicto

El origen reciente de esta guerra está en las acciones terroristas perpetradas por guerrilleros de la facción paquistaní del ISIS apoyados por miembros del TTP. Según datos aportados por el Instituto Paquistaní para los Estudios sobre el Conflicto y la Seguridad, en 2025 las muertes por actos terroristas ascendieron a 3.413, la cifra más alta de la última década.

El Gobierno de Islamabad denunció al de Kabul por refugiar a los terroristas del TTP en su territorio y exigió que tomara medidas. Las autoridades afganas respondieron que su país no era refugio de ninguna acción contra otras naciones. Al conflicto fronterizo hay que añadir una vieja disputa regional como consecuencia de la pretendida independencia de Baluchistán, la región más occidental de Pakistán que, supuestamente, también acoge a los terroristas.

En los últimos meses, la tensión había subido como consecuencia de la expulsión de refugiados afganos que huyeron en masa a Pakistán tras la salida de Estados Unidos de la región. El atentado suicida del pasado 6 de febrero contra la mezquita chií Trilai Kalan, en Islamabad, provocó 32 muertos y 170 heridos. Fue el detonante de las acciones de represalia contra emplazamientos del TTP en territorio afgano.

Kabul reaccionó atacando puestos fronterizos de sus vecinos del sur. El 21 de febrero, se intensificaron los bombardeos aéreos sobre las posiciones de los guerrilleros en Nangarhar, donde murieron 13 civiles afganos, según las autoridades locales. Los combates terrestres se han recrudecido en 16 puntos de la provincia paquistaní de Baluchistán, afectando a los distritos de Qilla Saifullah, Noshki y especialmente al área de Chaman, un paso fronterizo vital donde los enfrentamientos están forzando la huida de miles de personas hacia el interior de Afganistán.

Lucha desigual

La diferencia de potencia militar entre las partes contendientes es abismal. Pakistán cuenta con un ejército poderoso. Su fuerza aérea incluye cerca de 500 aviones de combate. Entre ellos, 44 F-16 estadounidense y 130 JF-17, un caza de origen chino de cuarta generación. En tierra, despliega cerca de 3.000 carros de combate y dispone de 130 cabezas nucleares.

Cazabombardero de origen chino JF-17 Thunder de la Fuerza Aérea pakistaní.

Cazabombardero de origen chino JF-17 Thunder de la Fuerza Aérea pakistaní. EE.

Afganistán cuenta con parte del arsenal abandonado por las fuerzas estadounidenses, pero se desconoce su estado operativo. No tiene aviones de combate, pero sus tropas están curtidas en la lucha de guerrillas después de décadas de confrontación contra las potencias ocupantes.

Llamada a la desescalada

Paradójicamente, Irán fue el primer país en pedir una desescalada inmediata del conflicto y se ofreció a mediar entre los dos países, con los que comparte frontera. A su vez, Naciones Unidas, Unión Europea, Rusia, Arabia Saudí y los países del Golfo pidieron el cese de las operaciones militares alegando el creciente riesgo de "romper la estabilidad regional".

El Gobierno talibán anunció el domingo que su país estaba dispuesto a iniciar conversaciones de paz, pero Pakistán rechazó la propuesta. Sin embargo, las dos partes se han aprestado a llamar a la desescalada en la guerra de Irán.

Según Al Jazeera, el exdiplomático afgano Omar Samad advirtió de que la contienda en el Golfo Pérsico podría distraer los esfuerzos internacionales para acabar con el conflicto entre Afganistán y Pakistán.