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Pakistán bombardea Kabul y anuncia el inicio de una "guerra abierta" contra Afganistán

Islamabad asegura haber matado a 133 talibanes tras atacar objetivos en Kabul, Kandahar y Paktia, aunque el principal portavoz de los talibanes lo niega.

Más información: Pakistán bombardea un enclave de talibanes insurgentes en Afganistán en plena tregua bilateral con Kabul.

E. I. D. Barreira
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Las claves

Pakistán ha bombardeado objetivos militares en Kabul, Paktia y Kandahar, anunciando el inicio de una "guerra abierta" contra Afganistán.

Los ataques han causado, según Pakistán, la muerte de 274 talibanes y más de 200 heridos, aunque los talibanes reconocen solo ocho bajas.

Afganistán respondió con ataques contra posiciones militares paquistaníes, afirmando haber matado a 75 soldados paquistaníes y capturado bases y puntos de control.

El conflicto se ha intensificado tras el colapso del alto el fuego y la disputa sobre la Línea Durand, la histórica frontera entre ambos países.

El Gobierno de Pakistán ha bombardeado en la madrugada de este viernes distintos objetivos militares de Afganistán, desatando una "guerra abierta" con su país vecino. Una escalada en el largo conflicto de choques fronterizos que ya se ha convertido en el incidente más grave entre Islamabad y Kabul desde el regreso de los talibanes al poder.

El portavoz del primer ministro de Pakistán para medios extranjeros, Mosharraf Zaidi, informó que los bombardeos, bautizados con el nombre de Operación Ghazab Lil Haq, alcanzaron una veintena de puestos de mando, cuarteles generales y depósitos de municiones, en Kabul, Paktia y Kandahar que han provocado la muerte de 274 talibanes y más de 200 heridos

Por su lado, el principal portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, confirmó los ataques sobre la capital pero negó que se haya registrado un número tan elevado de víctimas, reconociendo la muerte de ocho soldados afganos: "El cobarde Ejército pakistaní ha llevado a cabo bombardeos en algunas áreas de Kabul, Kandahar y Paktia", escribió en X.

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Mujahid agregó que Afganistán llevó a cabo "importantes operaciones de retaliación contra posiciones militares paquistaníes en Kandahar y Helmand", matando supuestamente a 75 soldados enemigos -Islamabad solo ha confirmado 12- y capturando dos bases y 19 puntos de control en la llamada Línea Durand gracias al despliegue de comandos de élite equipados con visores nocturnos y armamento pesado abandonado por la coalición internacional en 2021.

El viernes a media mañana, el Emirato (como se autodefinen los talibanes) lanzó más proyectiles y drones contra centros de mando y bases militares estratégicas en el interior de Pakistán, avivando unos enfrentamientos sin precedentes.

Un vídeo compartido por las fuerzas de seguridad pakistaníes muestra destellos de luz en la noche provocados por disparos a lo largo de la frontera, que se extiende más de 2.600 kilómetros, y el sonido de artillería pesada. Otras imágenes de los ataques en Kabul muestran densas columnas de humo negro elevándose desde al menos dos puntos y un incendio masivo.

Muhammad Shehbaz Sharif, primer ministro pakistaní, advirtió de que sus fuerzas armadas tienen la "plena capacidad de reducir a polvo cualquier ambición agresiva" y les agradeció que estén cumpliendo con la misión requerida "con fervor nacional". Según el ministro de Información pakistaní, dos soldados han muerto durante los choques.

Conflicto prolongado

Las fuerzas del Gobierno talibán y de Pakistán mantienen desde este jueves intensos combates nocturnos en varios puntos de la frontera tras el lanzamiento de una operación coordinada por Kabul a lo largo de la denominada Línea Durand, que se produce cinco días después de una serie de incursiones aéreas de Pakistán, superado por el goteo de bajas en su propio territorio por ataques insurgentes.

El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, fue categórico en sus afirmaciones, confirmando que el frágil alto el fuego alcanzado en octubre gracias a la mediación de Turquía, Catar y Arabia Saudí ha saltado por los aires: "Nuestra paciencia se ha acabado. A partir de ahora, estamos en una guerra abierta entre vosotros y nosotros", escribió en referencia a Afganistán.

Soldados talibanes fotografiados este viernes en la ciudad fronteriza de Torkham.

Soldados talibanes fotografiados este viernes en la ciudad fronteriza de Torkham. Reuters

"Pakistán ha hecho grandes esfuerzos para mantener la normalidad de forma directa y a través de países amigos. Se ha involucrado en una diplomacia de pleno derecho. Pero los talibanes se han convertido en un representante de India", justificó Asif.

El pasado 23 de febrero, los talibán presentaron "una queja formal" ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por los bombardeos ejecutados por Pakistán que supuestamente tenían como objetivo campamentos y "escondites terroristas" del Tehreek-e-Taliban, el movimiento de los talibanes pakistaníes, y de militantes del Estado Islámico en el este de Afganistán.

Kabul dijo que esos bombardeos mataron a 13 civiles y reiteró que no permite las operaciones de estos grupos, amenazando con una contundente respuesta. La agencia de noticias Bakhtar compartió una imagen de un supuesto batallón de guerreros suicidas equipados con chalecos explosivos y coches bomba para atacar objetivos pakistaníes importantes.

Lo paradójico de la situación es que Islamabad, que es una potencia nuclear, fue el primer valedor internacional de los talibanes tras su regreso al poder en 2021.La ruptura de esta hermandad responde a la negativa de Kabul a neutralizar los santuarios insurgentes que desangran a Pakistán.

La Línea Durand se extiende 2.640 kilómetros y marca la frontera entre ambos países desde que fue establecida en 1893 por deseo del Imperio británico. Tras la independencia de Pakistán, Islamabad pasó a reconocerla como su frontera con Afganistán, si bien Kabul no dio tal paso. Esta línea divide a las comunidades pashtunes y baluches que viven a ambos lados de la frontera, lo que ha provocado disputas en ambos países.

El apogeo de las hostilidades ocurrió en otoño del año pasado con un cruce de bombardeos y disparos en varias zonas de la frontera durante unas violentas 48 horas.