China permitió que Liu Xiaobo fuese tratado por médicos extranjeros.

China permitió que Liu Xiaobo fuese tratado por médicos extranjeros. EFE

Asia

Muere el nobel de la Paz chino Liu Xiaobo tras padecer un cáncer terminal

Fue encarcelado en 2009 por demandar democracia, derechos humanos y separación de poderes en China.

El intelectual y activista chino Liu Xiaobo ha fallecido a causa de un cáncer terminal en el hígado detectado recientemente. Xiaobo estuvo ingresado en el hospital de Shengyang, en el noreste de China, después de que el 23 de mayo se le informara de que padecía dicha enfermedad. Pese a que en sus últimos días de vida el gobierno chino permitió que fuera asistido por médicos extranjeros, nada se pudo hacer para salvar su vida.

Liu Xiaobo fue encarcelado en el año 2009 acusado por el gobierno de subversión, aunque recibió la libertad condicional y pudo ser trasladado al hospital para recibir ayuda médica el pasado 26 de junio. El 8 de octubre de 2010, el Comité Nobel otorgó a Liu el Premio Nobel de la Paz "por su larga y no violenta lucha por los derechos humanos fundamentales en China".

Todo apunta a que Pekín habría autorizado su ingreso en el centro médico debido a la celebración de la cumbre del G-20 en Alemania. Un gesto para evitar que China pudiera convertirse en el blanco de las críticas durante la reunión de los líderes mundiales. El gobierno alemán, precisamente, ha sido uno de los más activos a la hora de exigir la liberación del Nobel de la Paz.

Postura ideológica

El activista chino era conocido por su posición pro-occidental, entendió que el proceso de modernización de China debería pasar por la adopción de los valores y estilos de vida occidentales. Para Xiaobo, Hong-Kong era el paradigma y el ejemplo de cómo el proceso de occidentalización había permitido que la ciudad costera fuera la más desarrollada del país.

Su percepción sobre Occidente se fraguó durante una serie de viajes a Estados Unidos y Europa durante los años 80. En un artículo publicado en 1996 y titulado Lecciones de la Guerra Fría, aseguraba que "el mundo libre liderado por Estados Unidos combatió a casi todos los regímenes que pisotearon los derechos humanos", e incluso justificó la participación de Estados Unidos en las guerras porque son "éticamente justificables".

En 2004 también apoyó la intervención militar en Irak por parte de Estados Unidos, y criticó severamente al Partido Demócrata cuando John Kerry fue candidato a la Casa Blanca por no apoyar con mayor énfasis la invasión. En este contexto calificó el islamismo como una cultura y religión amenazadora para Occidente, y se mostró favorable al apoyo estadounidense de Israel para que los judíos no se ahogaran en el odio del mundo islámico.

Defensa de los derechos humanos

La postura ideológica de Liu Xiaobo lo llevó a defender a ultranza los derechos humanos, la democracia y la separación de poderes en China. Durante los años 90 su presencia se hizo frecuente en diversos actos de protesta contra el gobierno. También publicó diversos textos que el Partido Comunista considera subversivos.

Una de sus actuaciones más celebres tuvo lugar durante las protestas de 1989 en la Plaza de Tiananmen, que fueron una serie de manifestaciones llevadas a cabo por estudiantes con motivo de la mala situación política que atravesaba China en esos momentos. Las críticas fueron atenuadas por el nepotismo que ejercía el Partido Comunista.

Al inicio de las protestas, Liu estaba en Estados Unidos, pero regresó a China para unirse al movimiento. Más tarde fue nombrado como uno de los cuatro junzis (término a menudo traducido como " caballero " o "persona superior") de la Plaza de Tiananmen que debían persuadir a los estudiantes a abandonar el lugar, pues el gobierno chino cargaba con dureza contra los estudiantes. Su gesta sirvió para salvar la vida de cientos de jóvenes.

Por todo ello, Liu Xiaobo ha recibido el apoyo de los principales países democráticos para su causa reivindicativa. Se ha convertido en un icono para todos aquellos ciudadanos chinos que aspiran a una democratización del país. Tal es el poder de su figura que a comienzos de este mes, antes de su fallecimiento, se movilizaron en Hong-Kong 60.000 personas que, entre otras cosas, reclamaban su liberación.

Proceso de detención

Liu Xiaobo ha sido reconocido mundialmente por sus valores y su constante oposición al gobierno de China, un país donde no está garantizado el respeto a los derechos humanos. El gobierno comunista ha tratado siempre de sofocar por cualquier medio el más mínimo indicio de levantamiento popular, ahogando cualquier intento de la sociedad civil de ampliar sus derechos y libertades.

Su proceso de detención comenzó el 8 de diciembre de 2008, aunque no sería oficial hasta su encarcelación el siguiente año. Liu fue detenido debido a su participación en el manifiesto de la Carta 08un documento firmado por 303 intelectuales y activistas de los derechos humanos, lo que China considero un delito de subversión. Posteriormente otras 8.000 personas lo suscribieron con el objetivo de promover la reforma política y la democratización en la República Popular de China.

El 23 de junio de 2009 se produce la detención efectiva por "incitación a la subversión del poder estatal ". Fue juzgado por los mismos cargos el 23 de diciembre de 2009 y condenado a once años de prisión, a lo que se le suman otros dos años de privación de derechos políticos el 25 de diciembre de 2009.

Cargos y premios

Entre sus cargos destacan la presidencia del PEN Club Internacional desde 2003, una asociación mundial de escritores fundada en Londres en 1921 para promover la amistad y cooperación intelectual entre escritores de todo el mundo. También ha ejercido como presidente de la revista Minzhu Zhongguo (China Democrática ) desde mediados de los años noventa.

Además del Nobel de la Paz, Xiaobo ha recibido numerosos premios y condecoraciones. Ha recibido diferentes galardones por su implicación con la libertad de prensa, como el Premio de la Fundación de Francia, o el Premio de la Prensa de Hong-Kong por los derechos humanos tres veces consecutivas.

También ha sido condecorado con las medallas Hermann Kesten y Giuseppe Motta por su constante trabajo para la promoción de la paz y la democracia, los derechos humanos y el desarrollo sostenido.