El ministro chino de Exteriores, Wang Yi.

El ministro chino de Exteriores, Wang Yi. Reuters

Asia Tensión en la península de Corea

Aumenta el temor internacional a que estalle la crisis en la península de Corea

Ante la posibilidad de que Corea del Norte realice la sexta prueba nuclear y con EEUU mostrándose dispuesto a tomar medidas unilaterales, China reitera la necesidad de retomar el diálogo y "no dejar que las cosas evolucionen hasta un punto irreversible".

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El posible ensayo nuclear en Corea del Norte y los movimientos militares ejecutados por Estados Unidos en la última semana, primero bombardeando Siria y después lanzando la 'madre de todas las bombas' sobre Afganistán, han elevado aún más la tensión en la península coreana en los últimos días. 

El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, ha hecho una advertencia este viernes: quien provoque una guerra en la península coreana "deberá asumir sus responsabilidades históricas y pagar el precio".

Sus palabras llegan después de que el Gobierno chino pidiera el pasado miércoles una resolución "pacífica" a la crisis en la región y de que Estados Unidos subrayara que está preparado para actuar de forma unilateral para frenar a Corea del Norte.

El llamamiento a la contención de China llega tras la alarma generada por la posibilidad de que Corea del Norte realice su sexta prueba atómica, pues imágenes mostradas ayer de su base nuclear indican que el Ejército estaría listo para realizar una nueva detonación.

El régimen de Kim Jong-un podría llevar a cabo el test, según expertos, mañana, en coincidencia con las celebraciones del "Taeyangjeol" ("Día del sol"), el cumpleaños del fundador del país y abuelo del actual líder, Kim Il-sung.

"Si hay una guerra, el resultado será una situación en la que todos pierdan y nadie resultará ganador", aseguró Wang. El ministro chino ha urgido a todas las partes implicadas a retomar el diálogo y a "no dejar que las cosas evolucionen hasta un punto irreversible e incontrolable". 

En la víspera de las celebraciones del 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, Beijing ha subrayado que "se opone con firmeza a todo gesto susceptible de aumentar la tensión". "El ganador no será el que realice afirmaciones más duras ni exhiba más músculo", ha dicho Wang. China es el único gran aliado y benefactor de Corea del Norte que, no obstante se opone a su programa de armas nucleares.

"Llamamos a todas las partes a que se abstengan de provocar y amenazarse mutuamente, ya sea en palabras o acciones, y que no dejen que la situación llegue a una etapa irreversible e inmanejable", dijo el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, a periodistas en Pekín.

Recordando un dicho de su país sobre que "las oportunidades están siempre en las crisis", el ministro chino subrayó que en este pico de tensión vuelve a la actualidad la propuesta de su Gobierno de que todas las partes suspendan sus ensayos, maniobras y actividades militares como paso previo para retomar el diálogo.

"Esta es la oportunidad que debemos buscar y aprovechar", subrayó Wang Yi, quien recalcó que Pekín está dispuesto a "escuchar cualquier propuesta útil".

Corea acusa a EEUU de amenazar la paz

Corea del Norte, que no ha confirmado ni desmentido si pretende realizar tales pruebas, ha denunciado a Estados Unidos por llevar a la región "enormes activos estratégicos nucleares" y ha condenado el ataque que lanzó sobre Siria.

"Estados Unidos introduce en la península coreana, el mayor foco de crisis del mundo, enormes activos estratégicos nucleares, amenazando gravemente la paz y la seguridad de la península y empujando la situación al borde de una guerra", dijo el comunicado, según citas difundidas por la agencia de noticias norcoreana KCNA.

"Esto ha creado una situación peligrosa en la que una guerra termonuclear puede estallar en cualquier momento", agregó.

El pasado sábado, un oficial de defensa estadounidense confirmó que un portaaviones de la Marina de EEUU se dirige hacia la región en respuesta a las recientes provocaciones de Corea del Norte. Trump ordenó que el portaaviones USS Carl Vinson se dirigiera a la península coreana en un intento por desalentar las ambiciones nucleares y de misiles norcoreanos, que desarrolla en desafío de las resoluciones y sanciones de Naciones Unidas. En respuesta a este despliegue, el régimen norcoreano afirmó este martes estar "preparado para todo tipo de guerra".

Ayer, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, que ha cerrado filas con Trump, dijo que Corea del Norte podría tener la capacidad de lanzar misiles equipados con armas químicas y trazó paralelismos entre el régimen que lidera Kim Jong-un y el del Bachar al Asad.

Tras el lanzamiento del bombardeo sobre Afganistán, los medios estadounidenses preguntaron al presidente Trump si era una advertencia para Corea del Norte, ante lo que respondió que "no sé si manda o no un mensaje (a Pyongyang). Corea del Norte es un problema y nos ocuparemos de él".

La nueva actitud de Washington, más agresiva con Trump que con el anterior mandatario, Barack Obama, y la imprevisibilidad del régimen de Pyongyang llevaron al ministro chino de Exteriores a afirmar que en esta crisis "el ganador no será el que tenga las afirmaciones más duras ni exhiba más músculo".