James Talarico en la noche electoral de las primarias demócratas de Texas.

James Talarico en la noche electoral de las primarias demócratas de Texas. REUTERS/Joel Angel Juarez

EEUU

El 'trumpismo' acusa en falso al demócrata Talarico en Texas de ingresar en un psiquiátrico cuando estaba en casa con gripe

La reaparición del candidato y la demostración de su convalecencia han provocado una cadena de rectificaciones.

Más información: Zacharia, la nueva portavoz de Trump, debuta con polémica: tropieza con sus respuestas y huye de la rueda de prensa

Corresponsal en EEUU
Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores
LO ESENCIAL
Generado con IA

El entorno conservador estadounidense difundió el bulo de que el candidato demócrata al Senado por Texas, James Talarico, estuvo en un centro psiquiátrico mientras se recuperaba de una gripe en su casa.

La mentira fue desmentida tanto por el propio centro de salud mental como por imágenes de seguridad que demostraban la presencia de Talarico en su domicilio.

Rival de Ken Paxton y respaldado por figuras como Donald Trump y Elon Musk, el ataque buscaba socavar la imagen del aspirante demócrata en una contienda históricamente disputada.

Talarico lidera las encuestas en Texas con el 50% de la intención de voto frente al 47% de Paxton, amenazando con romper cuatro décadas de hegemonía republicana.

James Talarico tenía gripe. El trumpismo se inventó que le habían ingresado en un psiquiátrico. El candidato demócrata al Senado por Texas se recuperaba en casa, pero nueve días fuera de campaña bastaron para convertir su ausencia en un bulo sobre su salud mental.

El hospital ha negado haberlo tratado. Pero la mentira, amplificada por Elon Musk, ha acumulado millones de visualizaciones. El blanco es el demócrata que amenaza con romper casi cuatro décadas de dominio republicano en las elecciones al Senado por Texas.

La explicación era pública desde el 30 de septiembre. Talarico intervino por videoconferencia ante el Consejo Empresarial Hispano de EEUU. Contó que había acudido la noche anterior a urgencias en Dallas, donde le diagnosticaron gripe. Tenía fiebre y seguía siendo contagioso. Había cancelado su asistencia presencial para evitar infectar a otras personas.

Talarico, de 37 años, tiene, además, diabetes tipo 1. La enfermedad se le diagnosticó durante su primera campaña a la Cámara de Representantes de Texas, en 2018. Tras recorrer unos 40 kilómetros a pie para reunirse con vecinos, se encontró mal. Al llegar a casa durmió 36 horas. Su familia lo llevó al hospital y acabó en cuidados intensivos.

Su diabetes tampoco era un secreto electoral. Ha relatado que su primera provisión mensual de insulina le costó 684 dólares, que pagó con tarjeta de crédito. Esa experiencia forma parte de su discurso sobre el precio de los medicamentos. Las autoridades sanitarias advierten que la diabetes aumenta el riesgo de complicaciones por gripe, incluso cuando está bien controlada.

Su rival, Ken Paxton, fiscal general de Texas, convirtió la ausencia en un ataque. Su campaña difundió carteles de desaparecido, exigió una "prueba de vida" y abrió un teléfono para comunicar avistamientos. También presentó al demócrata como demasiado frágil para afrontar el cargo.

El 7 de octubre, Donald Trump añadió más leña al fuego. Lo declaró "desaparecido en combate" y preguntó: "¿Dónde está? ¿Qué le pasa?". Después reclamó un debate. Talarico ya había aceptado cuatro invitaciones; Paxton seguía sin aceptar ninguna.

Un avión, un falso primo y 47 segundos

El relato adquirió una aparente base documental el 10 de octubre. Caroline Wren, antigua recaudadora de fondos de Trump, publicó datos de un avión privado que había viajado entre Austin y Ohio. Señaló la cercanía del aeropuerto al Lindner Center of Hope, un centro de salud mental de Mason. No aportó pruebas de que Talarico viajara a bordo.

El republicano Ken Paxton, rival de Talarico por Texas.

El republicano Ken Paxton, rival de Talarico por Texas. REUTERS/Joel Angel Juarez

Esa noche, el activista conservador Rhein Amacher aseguró haber llamado al centro. Según su propio relato, se presentó como un primo del candidato e inventó un código de identificación para intentar sortear las restricciones sobre información de pacientes.

El domingo 11, el influencer Nick Sortor difundió un fragmento de 47 segundos como una exclusiva concluyente. Una voz femenina, presentada como empleada del centro, parecía decir que Talarico había recibido el alta la noche anterior. Sortor proclamó que la gripe había sido una mentira y cuestionó su aptitud para representar a Texas.

La cronología contradecía la acusación. El viernes 9, Talarico había saludado a asistentes al festival Austin City Limits. El sábado 10 acudió a un concierto de Kacey Musgraves en Dallas. La supuesta alta en Ohio coincidía con su reaparición pública en Texas.

El propio centro zanjó el asunto: "James Talarico nunca ha recibido tratamiento en Lindner Center of Hope". El candidato respondió: "Ni siquiera he estado nunca en Ohio". Su equipo también aportó imágenes fechadas de las cámaras de su vivienda que lo situaban en Austin en distintos momentos entre el 1 y el 8 de octubre.

La grabación no acreditaba que Talarico hubiera sido ingresado. Pero la publicación de Sortor había superado los siete millones de visualizaciones el lunes 12.

Millones de visitas y un escaño en juego

Musk contribuyó a multiplicar su alcance. El dueño de X aseguró que la campaña de Talarico ocultaba algo importante que los votantes debían conocer. Stephen Miller, subjefe de gabinete de la Casa Blanca, también alimentó las sospechas sobre la ausencia. Paxton no compartió personalmente el audio, aunque un asesor de su campaña amplificó las informaciones falsas.

La disputa tiene un trasfondo claro. Texas no elige a un senador demócrata desde 1988. Talarico, antiguo profesor y estudiante de teología presbiteriana, aspira a romper esa racha el 3 de noviembre. Paxton derrotó al senador John Cornyn en las primarias republicanas y cuenta con el respaldo de Trump, pero varios sondeos sitúan por delante a su adversario.

La última encuesta de la Universidad de Texas coloca a Talarico con el 50% de intención de voto y a Paxton con el 47%. Los tres puntos de diferencia están dentro del margen de error. El sondeo se realizó entre el 25 de septiembre y el 5 de octubre, antes de difundirse el audio. La carrera sigue abierta. Queda por ver si el bulo, pese al desmentido, consigue en última instancia el efecto deseado por los trumpistas.