El expresidente mexicano Vicente Fox en una imagen de archivo.

El expresidente mexicano Vicente Fox en una imagen de archivo. Mario Tama Getty

EEUU

La cruzada de Vicente Fox contra Trump y su "fucking wall"

El exmandatario mexicano vacila o reta al presidente de EEUU por Twitter día sí, día también.

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“Donald, ¿hace falta que lo diga una vez más? MÉXICO NO DARÁ UN SOLO PESO PARA ESE #PUTOMURO (#FUCKINGWALL)”, espetó en inglés el expresidente mexicano Vicente Fox desde su cuenta en Twitter el pasado 11 de febrero como respuesta a la enésima reivindicación del presidente de EEUU afirmando que hará pagar a su vecino del sur el muro de una u otra manera.

Pero éste no fue, ni mucho menos, el primer episodio en el que el que fuera presidente de México entre los años 2000 y 2006 con el Partido de Acción Nacional (PAN) arremetió contra Trump públicamente en su cuenta de esa red social. Tan habituales se están convirtiendo los reproches de Fox a Trump por esta vía que un repaso a sus tuits muestra que la casi totalidad de ellos en las últimas semanas sólo tienen al republicano del norte como objetivo. Fox no deja de mostrar su enfado por lo que considera un “monumento racista”, símbolo de toda la política migratoria de su odiado Donald Trump.

El día que el republicano advirtió a través de la red de los 140 caracteres de que “nos veremos en los tribunales” después de que la Corte de Apelaciones tumbara su veto migratorio a siete países de mayoría musulmana, Fox le respondió por la misma vía, siempre en inglés: “Donald, no eres un presidente. Esto no es un comportamiento que le corresponda. Amenazar a aquellos que están del lado de la paz, es lo más bajo que has hecho”.

“Esto es bochornoso, Trump, tu equipo de cotilleos no cuenta como noticias, afronta los hechos, tu espectáculo de telerrealidad está dañando a los EEUU a lo burro”, tuiteó este jueves Fox. Lo hizo después de que Trump embistiera a los principales medios de comunicación de Estados Unidos por enésima vez tildando de “decadentes” al New York Times y Washington Post o diciendo que las cadenas CNN y MSNBC “no se pueden ni ver” (“unwatchable”). El mandatario de la Casa Blanca había llamado mentirosos de nuevo a los medios masivos por sus “teorías conspiradoras y cegados por el odio”.

Todo ello después de que saliera a la luz a través de los propios servicios de inteligencia estadounidenses no sólo que miembros del equipo de Trump habían estado en contacto con agentes rusos durante la campaña, sino que además él había sido informado semanas antes de que saliera a la luz de que su asesor de seguridad -ahora dimitido- Michael Flynn había sido uno de ellos.

Cuando a principios de año se supo que un informe de la inteligencia estadounidense daba por demostrada la injerencia rusa en la campaña electoral de EEUU en contra de Hillary Clinton, Fox planteó también vía Twitter: “Sr. Trump, el informe de inteligencia es devastador. Perdió las elecciones por más de 3 millones de votos y se suma esto. ¿Es un presidente legítimo?”. El mexicano hacía así también alusión a los tres millones de papeletas más que obtuvo la demócrata en el recuento total, que sin embargo en el sistema electoral de EEUU no sirven de nada si no se traducen en una mayoría de votos en el Colegio Electoral, la estructura que elige al presidente.

Reprochó pública y tajantemente al priísta Enrique Peña Nieto su polémica reunión con el republicano el pasado agosto. “Trump no es bienvenido en México y esto es un sentimiento compartido por 130 millones de mexicanos aquí y por los muchos que hay allá en los Estados Unidos. No nos gusta por nada de lo que ha propuesto (…). Es un mentiroso”, aseveró en la CNN.

“La dignidad de nuestro paisanos no se negocia”, dijo a Peña Nieto de nuevo este enero a cuenta del muro que quiere construir Trump. El actual presidente mexicano ha subrayado públicamente que no tiene intención alguna de pagar el muro, para cuyo pago indirecto la Casa Blanca está estudiando medidas como la gravación con impuestos del 20% a sus importaciones. El foco de las críticas de Fox es Trump, como si tratara de compensar esos reproches que ha echado en falta en el actual mandatario mexicano, que trata de conservar la diplomacia y al que ciertamente parte de la opinión pública mexicana ha recriminado tibieza con Trump.

Fox estrenó a mediados del año pasado una suerte de columna de opinión semanal en formato televisivo en el grupo mediático mexicano Milenio, Fox Populi. Ahí dijo este enero que el país se encuentra “nuevamente en un momento decisivo, histórico, estratégico”. “Ahora necesitamos ser firmes y buscar soluciones inteligentes”, añadió. “Es momento de la acción” y criticó que el Gobierno “sobreactuó en lo políticamente correcto”. “Él no ha sido cortes, no ha sido diplomático”, subrayó a la vez que pidió mayor firmeza al Ejecutivo. “Alguien le tiene que hablar con firmeza, con claridad”, dijo. Aseguró confiar en Peña Nieto pero le pidió que no se confiara en las negociaciones con Trump.

¿Tiene una motivación oculta?

No es que Fox busque de nuevo la presidencia de cara a las elecciones de 2018 en México, pues ni la ley se lo permite ni tendría posibilidades, según los expertos. “Muy probablemente se expresa de esta manera por orgullo propio, pero también porque se siente encargado con la tarea de defender a 'su pueblo'”, explica el que fuera director de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad TEC en Monterrey y actualmente profesor en ese centro, Nicolás Foucras. “Orgullo y liderazgo”, resumen para él la motivación del expresidente, pero también advierte de que “hay algo de populismo detrás de su discurso y comportamiento”.

El coordinador del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Autónoma de México (UNAM), Khemvirg Puente, considera que Fox “no tiene mayor peso político en el país ni al interior de los partidos” y que lo que busca es recuperar notoriedad y “colocarse como una autoridad 'moral' en un contexto de crisis de confianza entre la clase política”. Sí concede que la región donde vive (Guanajato y el Bajío) tiene una “elevada tasa de migrantes” y con su defensa podría pretender también promover “algún movimiento político para sumarse a alguno de los candidatos presidenciales” del año próximo.

Por el momento, Fox no ha conseguido que Trump responda a ninguno de sus 'troleos' tuiteros, a pesar de que lo usa a diario para pronunciarse sin remilgos sobre todo tipo de temas. Pero el expresidente mexicano no ceja en su empeño. Y sus tuits al respecto obtienen decenas de miles de “me gusta” mientras que los comedidos y escasos de Peña Nieto como el citado del 6 de enero o el que publicó el 20 de enero, día en el que Trump tomaba posesión del cargo, no llegan a 3.000 de estos apoyos digitales: “Estableceremos un diálogo respetuoso con el gobierno del Presidente Trump, en beneficio de México”.

“México tiene que actuar, tomar posición frente a la avalancha de ofensas, ataques”, dijo Fox también en una entrevista con la emisora colombiana Caracol Radio sólo tres días después de la investidura. No dudó al asegurar que Trump es “un dictador superior” a otros de América Latina y opinó que “vive en una nube de egoísmo y soberbia”. Teme que ello afecte a nivel social y económico a los mexicanos.

“¡EEUU, DESPIERTA! Sois más grandes que este tío. Por el bien de la libertad, actuad antes de que sea demasiado tarde. Depende de vosotros, pero no estáis solos”, tuitéo Fox este 16 de febrero tras la publicación del Wall Street Journal asegurando que las agencias de inteligencia de EEUU ocultan información a Trump porque desconfían de él. Fox, desde luego, desconfía.