Niños juegan en una piscina durante las celebraciones de Carnaval en Caracas.

Niños juegan en una piscina durante las celebraciones de Carnaval en Caracas. Gaby Oraa Reuters

América

La caída de Maduro desata una fiebre inmobiliaria en Caracas: los emigrantes piensan en volver y los precios se disparan

El movimiento en el mercado de la vivienda es uno de los principales efectos de la caída de Maduro, con aumentos de entre el 20% y el 50% por un piso.

Más información: La "Trump-a" de Venezuela: ¿y ahora qué?

Publicada

Las claves

La detención de Nicolás Maduro y rumores de apertura petrolera han provocado un alza del 20% al 50% en los precios de viviendas en Caracas y otras zonas de Venezuela.

El interés inmobiliario ha crecido especialmente entre venezolanos en el exterior, quienes evalúan regresar e invertir ante la expectativa de cambios políticos.

Expertos advierten que el aumento de precios responde más a expectativas que a una recuperación real, en un contexto de baja liquidez y poder adquisitivo limitado.

La mayoría de las oportunidades en el mercado inmobiliario actual benefician sobre todo a emigrantes, mientras que la población local encuentra dificultades para acceder a nuevas viviendas.

La captura de Nicolás Maduro y los rumores sobre una posible apertura a la inversión petrolera han comenzado a mover piezas en la economía venezolana, incluso antes de que exista un cambio estructural claro.

Uno de los primeros efectos visibles se percibe en el mercado inmobiliario, donde los precios de las viviendas han empezado a subir ante la expectativa de un cambio de rumbo político.

Corredores y analistas señalan que el interés ha aumentado, especialmente entre venezolanos en el exterior que evalúan invertir o regresar. El aumento de precios de los pisos en venta se estipula entre el 20% y el 50%, un incremento que se ha producido tanto en zonas turísticas como en pequeños núcleos rurales.

Sin embargo, advierten que el entusiasmo parece estar adelantándose a la realidad, ya que los expertos inmobiliarios creen que los propietarios están incrementando los precios anticipando una oleada de compras, en una economía debilitada, con bajo poder adquisitivo y escasa financiación.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado recientemente que realizará una visita "próximamente" a Venezuela, para reunirse con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el último eslabón de un chavismo herido.

En lo que respecta a la situación política en el país sudamericano, el propio Trump ha confirmado que para la Administración Trump, Rodríguez es la presidenta de facto en n Venezuela y su única interlocutora directa.

"Sí, la hemos reconocido como presidenta. Estamos tratando con ellos y realmente en este momento con Rodríguez al frente, han hecho un gran trabajo", subrayó.

Sin embargo, el futuro político del país caribeño es toda una incógnita a gran escala, debido a la situación de inestabilidad política tras la detención de Nicolás Maduro, con una oposición que reclama que se celebren elecciones que pongan fin a la dictadura.

Oportunidad para emigrantes

En esta situación de incertidumbre, a medida que los ciudadanos venezolanos que abandonaron el país consideran regresar, el precio de la vivienda ha sufrido un importante repunte desde los ataques estadounidenses del 3 de enero en Caracas, que derivó en la detención de Maduro.

La salida del poder de Maduro llevó a algunos ciudadanos venezolanos a plantearse el regreso y entablar contacto con las agencias inmobiliarias, con la idea de adquirir una vivienda "antes de que empezaran a subir los precios", según señala un trabajador del sector a The New York Times.

Este escenario se ha convertido en una gran oportunidad para los emigrantes venezolanos que abandonaron el país debido a la política autoritaria y dictatorial del régimen, y que ahora ven con ilusión la posibilidad de regresar y adquirir una vivienda, en la mayoría de los casos con el dinero ahorrado durante su estancia en el exterior.

Carlos Peñalver, un joven electricista venezolano de 26 años que se marchó a Estados Unidos, ha asegurado en declaraciones recogidas por el diario neoyorquino que, tras producirse la captura del expresidente venezolano, empezó a llamar a distintas inmobiliarias para preguntar por la disponibilidad.

En su caso, asegura que tuvo fortuna y logró adquirir un apartamento de tres dormitorios en la ciudad portuaria de Puerto Ordaz, en el sureste de Venezuela, a orillas del río Caroní, antes de que los propietarios subieran los precios. 

De todos modos, aún es pronto para determinar si se abrirá una etapa de libertad para la población post-Maduro en el país sudamericano, marcado por años de autoritarismo, colapso económico y migración masiva.

Expectativas de cambio

Asdrúbal Oliveros, veterano economista venezolano, ha asegurado que "lo que está en juego es la expectativa de cambio", una esperanza que el pueblo de Venezuela espera que llegue lo antes posible en la forma del mandato democrático salido de las urnas.

Esta expectativa de que se produzca un cambio real en el país, sumado al interés de muchos venezolanos en el exterior, ha llevado a que se produzca un aumento de precios, según señalan algunos trabajadores del corredor inmobiliario, con un aumento que oscila entre el 20% y hasta el 50%, en algunas zonas.

Desde 2019, la crisis económica que sufre Venezuela afectaba en mayor medida al mercado inmobiliario. De hecho, en aquel momento la caída en los precios de la vivienda provocó que algunas personas pudieran comprar en zonas acomodadas de la ciudad.

En este contexto, el repunte inmobiliario refleja más una apuesta al futuro que una recuperación consolidada. El mercado se mueve por expectativas políticas y energéticas, pero todavía enfrenta los mismos desafíos estructurales que han marcado al país en los últimos años.

De hecho, según señalan los profesionales del sector de la vivienda, la falta de liquidez con la que cuenta la mayor parte de la población venezolana, los bajos salarios y el aumento de precios, ha reducido el mercado, casi en exclusiva, para repatriados que se plantean un retorno.

Un ejemplo de esto, es el testimonio que recoge New York Times, de Luisa Rojas, trabajadora de administración en la ciudad de Valencia, que aseguró que pese a que quisiera mudarse de su antiguo piso a uno nuevo, no puede afrontar este cambio económicamente.

En paralelo, según señalan los agentes, las viviendas a menor precio prácticamente han desaparecido, a medida que los vendedores retiran sus propiedades del mercado, a la espera de una corrección del mercado.

Al respecto del incremento de precios, para la corredora inmobiliaria, Diogelis Pocaterra, ha asegurado que se ha producido un aumento "entre el 20 y el 50% solamente por la detención de Maduro".

En todo caso, recomienda a los propietarios que "mantengan la tranquilidad" y que no se dejen llevar por la euforia. "Este momento no está dando para esos incrementos exagerados, así se lo trato de hacer ver a mis clientes", razona.