Joe Biden y Kamala Harris en una imagen de archivo.

Joe Biden y Kamala Harris en una imagen de archivo. Europa Press

América

'Operación venganza': el plan para asesinar a Joe Biden y Kamala Harris y atentar contra el FBI

El acusado, identificado como Russell Warren, tenía entre sus planes la destrucción de cazas del Ejército de EEUU o el parque temático de Disney.

30 enero, 2024 10:03

Un tribunal federal del estado estadounidense de Michigan ha acusado a un ciudadano de EEUU de amenazar con matar a altos cargos del Gobierno de Estados Unidos, incluido el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y con bombardear edificios gubernamentales.

El acusado, identificado como Russell Warren, de 48 años, está acusado de organizar y publicar en redes sociales sus planes para atentar en varios puntos del país. Entre las personas amenazados se encuentran también la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, así como jueces y magistrados, periodistas, fuerzas de seguridad y candidatos presidenciales.

Entre sus planes también se incluía la destrucción de cazas del Ejército de Estados Unidos o el parque temático de Disney y el bombardeo de una sede del FBI.

La cuenta de la red social X -antes Twitter- de Warren, que continúa pública en estos momentos, muestra cientos de mensajes enviados durante este fin de semana en el que se pueden ver las personas que, según él, iban a morir en lo que denominó Operación Venganza.

Entre sus mensajes advertía de un atentado contra la capital de Estados Unidos: "Debe comenzar inmediatamente una evacuación completa de Washington DC. Vamos a lanzar una maldita bomba sobre ella". Horas después, amenazaba a Joe Biden: "Llévenlo a las prisiones para esperar su ejecución. Será ahorcado".

El Servicio Secreto ha identificado a Warren a través de su dirección IP y ha sido arrestado este lunes. Anteriormente fue arrestado por cargos de agresión con arma mortal en 2022, tal y como han indicado los investigadores.

El cargo de amenazas contra el presidente y altos cargos del Gobierno puede conllevar
una pena de prisión de hasta cinco años.