El representante George Santos abandona el Capitolio de EEUU tras una serie de votaciones, el miércoles.

El representante George Santos abandona el Capitolio de EEUU tras una serie de votaciones, el miércoles. Reuters

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Cuentas en Only Fans, un CV falso y un pasado drag: el Congreso expulsa al republicano George Santos

Es el sexto legislador en la historia del país en ser apartado a la fuerza por la Cámara de Representantes de EEUU. Está acusado de 23 cargos federales, entre ellos fraude y blanqueo de dinero.

1 diciembre, 2023 17:03

George Santos estaba acorralado desde hacía meses. Él confesó sentirse "humillado", según escribió en X. Dijo que "estaba siendo apedreado por quienes tampoco están libres de pecado". No obstante, esos a quien este congresista republicano, conocido como "el político más mentiroso de Estados Unidos", señalaba con dedo acusador no eran otros que los miembros del Comité de Ética de la Cámara de Representantes estadounidense. Una comisión bipartidista que hace unas semanas publicó un extensísimo informe en el que concluía tener "pruebas sustanciales" de que Santos había violado la ley federal a sabiendas en varias ocasiones. 

Entre otras cosas, el texto indicaba que el congresista, representante de Nueva York, había utilizado fondos de su campaña para fines personales, como en compras en tiendas de lujo o suscripciones a Only Fans. "Trató de explotar fraudulentamente todos los aspectos de su candidatura para beneficio económico personal", escribieron los investigadores. El informe ha precipitado que este viernes la Cámara de Representantes haya votado (311 votos frente 114) su expulsión definitiva del Congreso. Una decisión poco común, ya que hasta la fecha sólo cinco legisladores habían sido apartados por la fuerza, ya que requiere el apoyo de dos tercios de la Cámara. 

En los últimos meses Santos, de 35 años, ya había sobrevivido a dos votaciones de expulsión, pero el informe parece haber hecho cambiar de opinión a algunos de sus compañeros de filas. Probablemente por la gravedad de las acusaciones que pesan en su contra. En mayo, la Fiscalía federal de Nueva York le imputó 13 cargos, entre ellos fraude o blanqueo de dinero. Más tarde, esa acusación se amplió hasta los 23 delitos, incluidos el de robar las identidades de donantes de su campaña y utilizar sus tarjetas de crédito sin permiso, y mentir al Congreso sobre su riqueza. Santos, que todavía no ha sido juzgado y que se enfrenta a hasta 20 años de cárcel si es declarado culpable, no ha dejado de insistir en su inocencia. 

[Santos, el congresista de las mil mentiras fue 'drag queen' y aspiró a Miss Gay en Río de Janeiro]

La carrera política de Santos ha estado rodeada de polémica prácticamente desde que fue elegido representante por un distrito de Long Island y Queens (Nueva York) en las elecciones de medio mandato (las midterm) celebradas en noviembre de 2022. Su victoria supuso que los republicanos le comieran terreno a los demócratas en un Estado que normalmente controlado por los azules. La alegría duró poco: Santos comenzó a ser objeto de varias investigaciones por haber mentido sobre su vida y currículum vitae

Un pasado falso

Todo comenzó a desmoronarse durante la campaña electoral. En su página web Santos se presentaba a sí mismo como la encarnación del sueño americano. Hijo de inmigrantes brasileños, nació en el barrio neoyorquino de Queens, creció en una familia judía con pocos recursos y estudió en colegios públicos. Con mucho esfuerzo, tenacidad y determinación, consiguió ir a la Universidad de Nueva York, lo que le catapultó hasta Wall Street, donde trabajó para gigantes financieros como Goldman Sachs o Citigroup. Saltó a la fama por ser el primer conservador abiertamente gay elegido para el Congreso.

Una trayectoria profesional casi perfecta que sólo tiene un defecto: es prácticamente falsa. Porque Santos no es judío, no se ha graduado en la universidad, no ha trabajado en grandes bancos y su familia tampoco huyó del holocausto (como él mismo relató). Hace unos meses, el congresista tuvo que reconocer algunas de sus mentiras. "Mi pecado es haber embellecido mi currículum. Lo siento", dijo en unas disculpas que no incluían una renuncia. Poco después salió a la luz un nuevo escándalo relacionado con su pasado.

EL congresista republicano George Santos vestido de negro en 2005 durante un desfile drag queen.

EL congresista republicano George Santos vestido de negro en 2005 durante un desfile drag queen. Twitter

En concreto, salieron informaciones de que Santos, que se ha posicionado como conservador del ala dura en algunos temas sociales, actuó como drag queen en al menos dos ocasiones. Quien compartió la información -y las fotografías- fue un brasileño de 58 años que usa el nombre artístico de Eula Rochard. En declaraciones a la agencia de noticias Reuters, Rochard aseguró que el congresista participó como drag en 2005 en su primer desfile del orgullo gay en Niteroi, un suburbio de Río de Janeiro. Lo hizo vestido con un "sencillo vestido negro" y haciéndose llamar Kitara Ravache.

Otra persona, que pidió no ser identificada, confirmó a Reuters que Santos -a quien también conocía como Kitara Ravache- participaba con asiduidad en concursos de belleza y que en una ocasión aspiró a ser Miss Gay Río de Janeiro.

Si su trayectoria como drag queen ha sido motivo de polémica es, sobre todo, porque los republicanos han denunciado en repetidas ocasiones que este tipo de artistas "perjudican a los niños". También porque Santos ha respaldado abiertamente el proyecto de ley "no digas gay" de Florida, una normativa que prohíbe a los profesores hablar de orientación sexual y de identidad de género en las aulas