Lilian Tintori, esposa del líder de la oposición venezolana Leopoldo López.

Lilian Tintori, esposa del líder de la oposición venezolana Leopoldo López. Jorge Barreno

América

Lilian Tintori, de ama de casa a activista: "Leopoldo es un héroe, como todo el que sigue en Venezuela"

EL ESPAÑOL habla con la mujer del opositor venezolano y con Javier Moro, autor del libro 'Nos quieren muertos'.

21 septiembre, 2023 03:43

Los quieren muertos. "Profesionalmente, como ciudadanos. Los quieren muertos físicamente", explica el escritor Javier Moro repitiendo el título de su último libro. El régimen de Nicolás Maduro no sólo quiere muertos a los que, como Leopoldo López, se oponen a él. También quiere muertas a sus familias: la esposa de López, Lilian Tintori, lleva una década sufriendo la persecución que acorrala a su marido, hasta el punto de haber sido objeto de un intento de homicidio.

Tintori, que hoy vive con su marido y sus tres hijos en Madrid, es blanco del gobierno de Caracas desde las protestas de 2014 conocidas como 'la Salida'. En febrero de ese año, un dilema se presentó a Leopoldo: abandonar Venezuela, o permanecer y jugarse la vida. "Está loco o es un héroe", reconoce haber pensado Moro cuando conoció la historia de López. "Es un héroe", resuelve Lilian. "Pero fue eso lo que me interesó: ¿quién sacrifica su vida por el bien común? Leopoldo ha sido frontal contra la dictadura y siempre fiel a sus principios. Es un héroe como lo son Alekséi Navalni en Rusiao el obispo Álvarez en Nicaragua. Los últimos depósitos de decencia, representan la conciencia de su país", afirma el escritor.

Cuando optó por entregarse, el venezolano dijo a su mujer desde la clandestinidad: "Si no lo hago, seré preso de mi alma". Tras esa frase llegó la consagración de Lilian como activista: con su marido en una celda, le tocaría a ella asumir retos para los que no se sabía preparada. Los nueve años siguientes le han deparado tortura, cárcel, giras por foros internacionales, exposición mediática y el exilio. Todo por "acompañar lo más que pudiera a Leopoldo", cuenta.

Lilian Tintori y el escritor Javier Moro, este miércoles en Madrid.

Lilian Tintori y el escritor Javier Moro, este miércoles en Madrid. EE

"De ama de casa a activista", describe Moro a Tintori. "Es lo más bonito de la historia, me sedujo mucho esa transformación. Tiene un material dramático muy bueno". Hasta 2014, Lilian era maratonista de alto nivel. También practicaba el kitesurf: llegó en cometa a la isla de Aruba, a 60 kilómetros de Venezuela. Pero el deporte esto solo ocupaba la mitad de su vida.

Su otro gran compromiso era ser madre y mujer. Tintori ha considerado siempre "la familia como el núcleo de [su] vida y de la sociedad", y es su amor por Leopoldo lo que la llevó a tomar la batuta del activismo de las manos de su marido. "Me tocó como mujer. Pero hoy me siento muy agradecida a Dios y a la vida por ponerme en esta situación, porque ahora entiendo más a mi país. Lo que empezó como una lucha por amor a Leopoldo se convirtió en un sacrificio por amor a Venezuela", cuenta a EL ESPAÑOL.

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Lilian ha pasado por momentos duros. Cuando Leopoldo entró en prisión, su vida "se convirtió en La vida es bella". Como en la película, "tuve que pintarle a mi hija de cuatro años el mejor escenario de la cárcel. La convencí de que aquel era un lugar donde papá estaba leyendo y formándose para ganarle a Maduro", explica. "Luego íbamos a llevarle libros. Cuando le quitaban el acceso a los libros, me inventaba otro cuento: «Ahora están unas pruebas de no leer, sino de recordar todo lo que estudió»", le decía.

Más tarde, la propia esposa de Leopoldo López pasaría por la cárcel y por un año y medio de detención en la Embajada española. "[Las autoridades] nos desnudaban a mí y a mi suegra Antonieta. Fueron unos años de tortura para toda la familia", confiesa. Durante esos años, Lilian y Leopoldo concibieron a su hija más pequeña en un baño de la cárcel, "viendo las cucarachas pasar", según afirmó hace poco en una entrevista.

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Javier Moro se comprometió a contar la historia de esta familia porque "todos los venezolanos, todos, hasta los que están aquí en el fondo", incide, "compran las fake news y la desinformación" que salen de Miraflores. "La verdad de los venezolanos no está escrita, es mucho más fuerte la arquitectura de manipulación a través de bots y de trolls que ha construido el régimen con la ayuda de Rusia y de Cuba". Para combatir lo que considera una confusión y un desconocimiento propio, Moro propone "que este libro sirva como la verdad de ellos, pero al mismo tiempo la verdad de los ocho millones de venezolanos en el exilio".

El escritor muestra preocupación por que el autoritarismo gane a la democracia, en el tablero venezolano y el latinoamericano, pero también en el mundo. "Hace poco se invirtió la balanza, y ya hay más personas viviendo bajo regímenes autocráticos que en democracias", recuerda. "Venezuela se sustenta con ayuda de otros países autoritarios como China, Rusia, Irán, Cuba o Turquía", prosigue. Así, según el escritor Caracas sería un eslabón en esa cadena que está carcomiendo la democracia.

Portada del libro 'Nos quieren muertos', de Javier Moro.

Portada del libro 'Nos quieren muertos', de Javier Moro. Espasa

Mientras tanto, el éxodo venezolano sigue vaciando un país que hace pocas décadas era líder regional. "El otro día, Leopoldo estaba en Madrid Río y se encontró con uno que le dijo: «Soy del ejército venezolano. Fui el encargado de su custodia en la cárcel». Resultaba que él también se había venido. Y al final se dieron un abrazo", cuenta Moro. El autor le dice a Lilian: "Cualquier día os encontraréis con Luisa Ortega Díaz [la fiscal general que organizó el juicio contra su marido]. Esta aquí. ¿La saludarías?", pregunta.

"Yo creo que hoy sí", sopesa. "Parte de nuestro proceso ha sido sanar y entender qué nos pasó. Como persona no sé. Como venezolana, haría todo lo que tuviera que hacer para unir fuerzas y que termine esta mísera dictadura", comparte. "[La exfiscal] tiene muchísima información y pruebas dentro de la dictadura, y nosotros necesitamos a gente valiente con datos que nos ayuden. Por amor a Venezuela", apostilla.

El escritor Javier Moro, este martes en una entrevista en Madrid por la presentación de su libro 'Nos quieren muertos'.

El escritor Javier Moro, este martes en una entrevista en Madrid por la presentación de su libro 'Nos quieren muertos'. Efe

Los héroes para Lilian son, además de su marido, los que se quedan en el país. "El verdadero héroe es ese venezolano que está todavía protestando y luchando y registrando denuncias ante la Corte Penal Internacional", opina. Para la activista, la situación depende en gran parte del apoyo internacional en un país donde "desde hace al menos una década no existe la justicia. Para eso es prioridad que los países de democracia de los países con democracia apoyen un cambio. Y yo sí estoy esperando que apoyen más", confiesa.

El escritor critica que haya gente fuera que, por ideología, sigue defendiendo ese régimen. "No tiene sentido que blanqueen este tipo de dictadura por el simple hecho de la afinidad ideológica. No tiene ningún sentido, porque ya no se trata de que uno sea de izquierdas o de derechas. Aquí se trata de la autocracia contra la libertad. Lo que es terrible es que por la afinidad ideológica, la gente no quiera ver la realidad", critica.

En la región, se siente defraudado por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. "Yo ya lo conocía. De hecho es un personaje en algún libro mío. Pero su nuevo Gobierno me está decepcionando", dice. Opiniones más fuertes le merece el presidente de Argentina, Alberto Fernández, que dijo esta semana en Nueva York "que la culpa de la situación de Venezuela son las sanciones. O es un ignorante, o es un imbécil, o nos toman por tontos", reprocha. 

Lilian, que ha conseguido su sueño de ser madre y formar una familia, quiere seguir siendo activista. Su vida, aunque completa, está al otro lado del océano de donde le gustaría estar. Promete seguir "en pie de paz" hasta que no pueda volver a Venezuela con unos hijos que ya hablan con acento castellano.