Familiares buscan información de menores en el Hogar Virgen de la Asunción.

Familiares buscan información de menores en el Hogar Virgen de la Asunción. Esteban Biba Efe

América Protesta por sus malas condiciones

Mueren 22 niñas en un incendio en un centro de menores de Guatemala

Supuestamente las menores heridas y fallecidas habrían elegido este miércoles, Día Internacional de la Mujer, para protestar por los abusos sexuales y físicos que sufren en el hogar.

Al menos 22 niñas han muerto y otras 37 están heridas por un incendio que se registró este miércoles en un centro de menores de Guatemala, cuando las jóvenes intentaron protestar por los abusos sexuales y físicos que sufren, según algunos familiares.

Mueren 19 niñas durante un motín en un centro de menores de Guatemala

Una fuente hospitalaria informó de las tres últimas muertes, mientras la secretaria general del Ministerio Público (MP), Mayra Véliz, dijo que de las primeras 19, 17 fueron por quemaduras.

Según las primeras pesquisas, el fuego lo originaron ellas mismas en unos colchones, explicó a la prensa en los alrededores del Hogar Virgen de la Asunción, en el municipio capitalino de San José Pinul, el defensor de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), Abde Paredes.

Un centenar de personas se ha concentrado en las inmediaciones para pedir a las autoridades las identidades de las fallecidas y los heridos, pues hasta el momento no han recibido información.

Supuestamente las menores heridas y fallecidas habrían elegido este miércoles, Día Internacional de la Mujer, para protestar por los abusos sexuales y físicos que sufren en el hogar, aunque las autoridades aseguran que iniciaron un motín para fugarse y que ellas mismas prendieron el colchón.

El trabajador de la Procuraduría dijo a la prensa que fiscales del MP están ahora investigando los hechos y que también se espera a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se pronuncie por unas medidas cautelares solicitadas en noviembre del año pasado por la institución en este caso.

Mientras, los otros menores del centro están empezando a ser trasladados, algunos son devueltos a sus familias y otros llevados a otros albergues.

Uno de los jóvenes que salió, Daniel, de 16 años, contó a los periodistas entre sollozos que las niñas fallecidas estaban encerradas en una escuela bajo llave después de una revuelta que se organizó el martes, cuando 40 muchachos intentaron escapar, aunque luego fueron reubicados.

El pequeño, acompañado de algunos familiares, señaló que las autoridades "no las ayudaron", que tardaron mucho en reaccionar y que no les dejaron entrar para socorrerlas. "Se quedaron parados. Las conocíamos. Nosotros queríamos ayudar pero no nos dejaron", dijo antes de abrazarse con su familia.

Falta de información

Con los ojos llorosos y la cabeza cabizbaja, padres, madres y hermanos de algunos de los recluidos exigen saber la verdad. El padre de Pablo, un niño de 14 años, contó a Efe que su vástago está en el centro pero desconoce su estado.

Sin embargo, no duda en denunciar que al igual que muchos otros que están dentro es víctima de abusos: "Eso es trata de personas. Es una porquería. Tiene golpes cuando lo vengo a ver y si le pregunto quien se los hizo se molesta", asegura este hombre, que prefiere no dar a conocer su nombre, acompañado de otro de sus hijos.

Un grupo de mujeres comentó los testimonios que en su día contaban los pequeños y aseguran que son "golpeados" y violados": "No son criminales ni animales. Son niños, son personas, son adolescentes", grita una de ellas.

Otra la completa: "La comida es más mierda. Todo es un desastre. Aquí los tratan peor que uno. Si mi hijo era un rebelde ahora con cholos (pandilleros) peor. Aquí no los cuidan nada".

Un centro polémico

El centro ha estado envuelto en polémica desde el año pasado. Al menos 47 jóvenes se fugaron, lo que llevó a la Secretaría de la Presidencia encargada de la guardia y custodia a destituir en su momento al director.

Las autoridades investigan desde entonces los hechos y una jueza decretó el cierre paulatino del centro, motivo que llevó a dos magistradas de la Corte Suprema de Justicia, entre ellas la expresidenta del organismo Silvia Patricia Valdés, a personarse en en lugar para verificar la situación.

Decenas de policías, bomberos, miembros de la Coordinadora Nacional Para la Reducción de Desastres (Conred) y la Cruz Roja, entre otros, se encuentran en el lugar, al que se prohíbe el acceso a la prensa, que se amontona en los alrededores y algunos de los cuerpos han empezado a salir.

La casa hogar, a cargo de la Secretaría de Bienestar Social, tiene a unos 748 menores, aunque su capacidad es de 400.