El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, introduce a su homólogo marroquí en el Consejo de Asociación.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, introduce a su homólogo marroquí en el Consejo de Asociación. @jmalbares X

África

Marruecos considera que la UE apoya en bloque su plan de autonomía para el Sáhara: Suecia, el último en sumarse

El ministro José Manuel Albares elogió el papel del país magrebí en el Consejo de Asociación Unión Europea-Marruecos.

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Las claves

Marruecos valora que la Unión Europea haya adoptado una posición común de apoyo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental.

Suecia es el último país europeo en sumarse oficialmente al respaldo del plan de Marruecos, tras Alemania, Francia, España, Países Bajos, Bélgica, Finlandia y Polonia.

El nuevo apoyo europeo refleja un cambio diplomático relevante, aunque los acuerdos comerciales sobre el Sáhara siguen paralizados por sentencias del Tribunal de Justicia de la UE.

El ministro español, José Manuel Albares, destacó la cooperación con Marruecos en diversos ámbitos, incluyendo la lucha contra la inmigración irregular.

Al término de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea que se celebró el jueves en Bruselas, José Manuel Albares participó también en el Consejo de Asociación Unión Europea-Marruecos y alabó la relación con Marruecos delante de su homólogo marroquí, Nasser Bourita.

Por su parte, este defendió que "marca tres décadas de una asociación institucional sólida y diversificada, en la que Marruecos siempre ha estado a la vanguardia de las relaciones de la UE con su vecindad mediterránea".

Esta reunión reviste una importancia particular para Rabat, tanto a nivel simbólico como político y económico, porque se produce en vísperas del 30º aniversario de la firma del Acuerdo de Asociación Marruecos-UE en un momento en que se intenta imponer el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental.

De hecho, la prensa oficialista marroquí recoge el encuentro en Bruselas como una victoria porque asegura que la UE ha adoptado una posición común respecto al plan de autonomía para el Sáhara Occidental. "Si bien numerosos países de la Unión Europea ya habían expresado un claro apoyo a la marroquinidad del Sáhara y al plan de autonomía propuesto por Marruecos, esta nueva posición de la UE marca un avance fundamental", recoge la agencia de noticias nacional.

Por su parte, la revista Telquel, de las más libres en Marruecos, centra la atención en la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, cuando pronunció la frase que Rabat llevaba meses esperando: “Esta reunión también me brinda la oportunidad de presentar formalmente la nueva posición de la UE sobre el Sáhara. Este cambio refleja la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del pasado octubre”.

Según esta publicación es "un anuncio moderado, en lenguaje diplomático. Pero que suena a revolución para un bloque que durante mucho tiempo se ha ocultado tras una fachada de neutralidad en este tema".

Sin embargo, atendiendo al derecho internacional, los acuerdos comerciales entre Europa y el país norteafricano están paralizados por tres sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 4 de octubre de 2024, que no permiten a Marruecos comercializar con los productos del Sáhara Occidental sin pedir consentimiento a su población y a su representante legal, el Frente Polisario.

Apoyo de España a la visión real

El ministro español destacó durante el encuentro que "Marruecos es el segundo cliente fuera de la Unión Europea con el que cooperamos, además, en la lucha contra las mafias que trafican con seres humanos".

Una cooperación que, incidió Albares, "en el caso español permite que tengamos las cifras de entrada de migrantes irregulares más bajas de todas las rutas de la Unión Europea. Un país con el que tenemos mucho que compartir, mucho que dialogar y un trabajo conjunto que España conoce de primera mano y que es muy exitoso".

En el otro lado del Estrecho se considera que este "diálogo político Marruecos-UE ilustró la pertinencia de la visión estratégica de Su Majestad el Rey [Mohamed VI] y la posición de Marruecos como proveedor de paz, estabilidad y desarrollo construido en sus espacios regionales".

El máximo representante de la diplomacia en el país vecino reiteró a sus homólogos europeos la visión real, pasar de la lógica del vecino a la del aliado. Marruecos, afirmó, ofrece a la UE "una propuesta estratégica concreta: estabilidad, complementariedad, competitividad, crecimiento, conectividad y un puente hacia el sur del Mediterráneo y África".

Suecia se rinde

El último país europeo en reconocer oficialmente el plan de autonomía marroquí, después de Alemania, Francia, España, Países Bajos, Bélgica, Finlandia y Polonia ha sido Suecia, este 19 de enero.

Suecia "apoya el plan de autonomía propuesto por Marruecos, a la luz de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad", como "base creíble" para negociaciones con vistas a alcanzar una solución definitiva al diferendo regional sobre el Sáhara marroquí, manifestó en un comunicado el Ministerio de Exteriores, tras la conversación telefónica de la ministra de Asuntos Exteriores, Maria Malmer Stenergard, y Nasser Bourita.

Una gran victoria para Marruecos, que lleva más de una década luchando contra las autoridades del país nórdico por su postura abiertamente proclive al respeto de los derechos humanos del pueblo saharaui.

Uno de los momentos más polémicos sucedió en 2015, cuando la primera tienda Ikea estaba totalmente instalada en Casablanca, pero no recibió durante meses la autorización de apertura del Ejecutivo de Rabat porque el proyecto del Gobierno sueco era reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

En ese momento, se convocó una manifestación frente a la embajada de Suecia en Rabat, una de las más numerosas en 2015. Se concentraron 30.000 personas que llegaron en autobuses de todo el país con proclamas a favor del rey y del "Sáhara marroquí".

La dimensión política contra Suecia salió a la luz cuando el portavoz del Gobierno y Ministro de Comunicación, Mustapha El Khalfi, anunció una campaña de boicot a las compañías suecas como respuesta a la "postura hostil de Suecia" y "en reciprocidad" al boicot que sufren los intereses de Marruecos en ese país.

Finalmente, cuatro meses después, en Estocolmo se revisó la política de Exteriores respecto al Sáhara al que ya no reconocieron como país independiente y después de una década apoyan el plan de autonomía marroquí.