El ex presidente de Chada, Idriss Deby.

El ex presidente de Chada, Idriss Deby. REUTERS

África

Idriss Deby, el aliado de la OTAN en el Sahel que disfrutaba en el frente siendo “un guerrero” más

Se convirtió en el séptimo gobernante no monárquico que más tiempo estuvo en el poder en el mundo. Ahora el país lo dirige su hijo.

21 abril, 2021 02:09

Se consideraba "un guerrero" y luchando contra rebeldes terminó. Así murió el presidente de Chad, Idris Deby, un día después de ser elegido presidente en las elecciones nacionales.

Deby, conocido por sus conocimientos militares, estuvo 30 años en el cargo. Este pasado martes, el general del ejército Azem Bemandoa Agouna daba la noticia en la televisión estatal.

La relevancia de Deby en el país ha sido tal, que las autoridades han decretado 14 días de duelo, además de decretar el toque de queda a las 18 horas y el cierre de las fronteras terrestres y aéreas.

Su hijo, general de cuatro estrellas a los 37 años y comandante de la guardia presidencial, tomará ahora las riendas del país centroafricano, dirigiendo un consejo militar de transición para los próximos 18 meses. Entre las primeras medidas, han quedado disueltos el Gobierno, el Parlamento y la Constitución.

Llegó al poder en 1990, tras derrocar al anterior dictador del país. Si bien Deby ha permitido que algunos de sus oponentes políticos se hayan expresado con relativa libertad, se cuidó de no permitir que las críticas salieran a las calles, mediante arrestos selectivos y prohibiendo todas las reuniones políticas, como antes de las elecciones presidenciales del 11 de abril.

El hijo de Idriss Deby, Mahamat, que guiará al país de manera temporal

El hijo de Idriss Deby, Mahamat, que guiará al país de manera temporal REUTERS

Sólo seis candidatos de los 16 que habían presentado sus candidaturas llegaron a presentarse. Los politólogos internacionales y parte de la oposición los calificaron de "títeres". Deby, que fue ascendido al rango de mariscal en agosto pasado, fue finalmente reelegido con el 79,32% de los votos emitidos, según los resultados provisionales anunciados el lunes por la noche por el organismo electoral nacional.

Carrera en el ejército

Nacido en 1952 en el norte de Chad cuando aún era colonia francesa, tras acabar el bachillerato decidió optar por la formación militar en la Escuela de Oficiales de Yamena, la capital chadiana, y en 1976 obtuvo la licencia de piloto en Francia.

Tras volver de Europa, se unió a las Fuerzas Armadas del Norte (FAN), lideradas por el exdictador chadiano Hisène Habré, al que el propio Deby derrocó en 1990 arma en mano.

El hasta entonces dictador se tuvo que exiliar a Senegal, donde en 2016 fue condenado a cadena perpetua por crímenes contra la humanidad, tortura y crímenes de guerra tras sus ocho años en el poder, durante los que se cometieron terribles atrocidades contra los prisioneros de guerra y la población civil, sospechosa de colaborar con el enemigo.

"El calvario ha terminado. Hoy, dos décadas después, Habré ha sido atrapado por la historia", declaró Deby tras anunciarse la condena del su predecesor.

Estratega militar

Deby dirigió el Ejército chadiano y demostró sus capacidades como estratega hasta 1986, cuando fue enviado por Habré a la Escuela de Guerra de París, donde permaneció casi dos años perfeccionando sus conocimientos castrenses.

En 1988 fue nombrado jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y consejero militar del presidente, cargos en los que desempeñó un importante papel para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Libia y que puso fin a la guerra en 1989.

Habré vio como una amenaza el éxito y la popularidad de Deby, a quien intentó eliminar de la escena política destituyéndole del mando de las Fuerzas Armadas. Deby organizó entonces un complot para derrocar a Habré, programado sin éxito para el 1 de abril de 1989.

Tras ese fracaso, huyó a Sudán, país fronterizo con Chad, y fundó el Movimiento Patriótico de Salvación (MPS), que luego se transformó en el partido gobernante, con el que exigió a Habré la instauración de un régimen democrático.

Idriss Deby.

Idriss Deby.

Reunió en Sudán a unos 3.000 opositores y disidentes del partido gobernante y, con ayuda de Libia, que le proporcionó armamento, empezó el 10 de noviembre de 1990 una sublevación contra el Gobierno de Habré y los 30.000 hombres que componían el Ejército chadiano.

En tan sólo tres semanas, el 1 de diciembre, Deby llegó a la capital del Chad, y al día siguiente -tras la huida de Habré-, el Parlamento le nombró presidente del país.

Sin margen para alternar

Desde su llegada al poder, Deby no se separó del sillón presidencial y se convirtió, hasta su muerte, en el séptimo gobernante no monárquico que más tiempo estuvo en el poder en el mundo.

Como primera medida, instauró el régimen democrático y pluripartidista, celebrando las primeras elecciones democráticas en junio y julio de 1996, en las que ganó en la segunda vuelta con un 69,1% de los votos.

Deby también venció en 2001, 2006, 2011 y 2016, acusado por la oposición de fraude. Su última victoria electoral se confirmó este lunes, cuando fue declarado ganador de los comicios celebrados el pasado día 11 con un 79,32% de votos.

En 1991, obtuvo el premio europeo Umberto Biancamano por su "compromiso con la instauración con un Estado de derecho y de democracia", según recoge la web de la Presidencia de Chad.

Sin embargo, Deby quería dejarlo todo atado y bien atado y, con ese propósito, modificó en dos ocasiones la Constitución para perpetuarse en el poder.

En 2005, eliminó el límite de dos mandatos de cinco años y en 2018 instauró el mandato presidencial a seis años renovable una vez y eliminó la figura del primer ministro, reforzando los poderes del presidente y permitiéndole mantenerse en el poder hasta 2033.

Su régimen fue criticado por organizaciones como Amnistía Internacional por la prohibición de reuniones pacíficas "de forma reiterada", así como por la detención de defensores de los derechos humanos, activistas y periodistas, "algunos de los cuales fueron considerados presos de conciencia".

Aliado contra el yihadismo

No obstante, Deby se convirtió en el gran aliado indispensable de Francia y Estados Unidos en el Sahel, especialmente en la lucha contra el yihadismo.

"Francia pierde un amigo valiente", señaló la Presidencia francesa en un comunicado, en el que calificaba a Deby como "un gran soldado" y "un presidente que trabajó sin descanso por la seguridad del país y la estabilidad de la región durante tres decenios". También resaltó el "fuerte compromiso" francés con la "estabilidad y la integridad territorial de Chad".

Idriss Deby junto a Emmanuel Macron.

Idriss Deby junto a Emmanuel Macron. REUTERS

El Elíseo insistió en la importancia de que "la transición se desarrolle en condiciones pacíficas, en un espíritu de diálogo con todos los actores políticos y de la sociedad civil", con vistas a lograr "un Gobierno inclusivo que se apoye en instituciones civiles".

Las tropas chadianas, consideradas las más potentes de la región, colaboran con la operación francesa Barkhane -que tiene su cuartel general en Yamena- y forman parte del contingente del G5 Sahel y la Fuerza Multinacional Mixta (FMM) en el Lago Chad.

Deby hizo que su país consagre cerca del 30% de su presupuesto a la seguridad y, pese a que desde 2003 es productor de petróleo, Chad destaca como uno de los países más pobres del mundo, situado en el puesto 187 de 189 del Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas de 2020.

En junio de 2020, Deby fue nombrado mariscal "por su valentía, sus hechos de armas y su lucha permanente por la paz y la estabilidad dentro y fuera de Chad".

Como dijo hoy el portavoz del Ejército chadiano, general Azem Bermandoa Agouna, al anunciar su muerte, Idriss Deby exhaló "su último suspiro mientras defendía la integridad territorial en el campo de batalla".

Condolencias

Numerosos mandatarios africanos, entre ellos los presidentes de la República Democrática del Congo (RDC), Senegal y Madagascar, lamentaron la inesperada muerte en combate del mariscal y jefe del Estado de Chad, y recordaron que cumplía con su deber como mando supremo del Ejército.

En los mensajes de condolencia que insertaron en Twitter, el presidente de Madagascar, Andry Rajoelina,y su homólogo de Gabón, Ali Bongo, enfatizaron que Déby "cumplía con su labor" en el frente de batalla y que "murió de la misma forma que había vivido: en combate".

El mandatario de la RDC, Félix-Antoine Tshisekedi, actual presidente de turno de la Unión Africana (UA), calificó de "una gran pérdida tanto para Chad como para el conjunto de África" el fallecimiento de Déby, ocurrido "durante unas operaciones militares" contra grupos rebeldes.

Por su parte, en un mensaje en Twitter, el presidente de Senegal, Macky Sall, le agradeció a Déby haber contribuido a "la estabilización del Sahel", debido a su constante lucha contra la creciente amenaza yihadista en la zona y el apoyo que -como aliado clave- le brindaban potencias occidentales como Francia.

Idriss Deby en la sede de la ONU.

Idriss Deby en la sede de la ONU.

El presidente de Burkina Faso, Roch Kaboré, también manifestó su "consternación por la muerte trágica" del mandatario chadiano, que ejercía la presidencia de turno del G5 Sahel, coalición militar regional integrada por Mali, Burkina Faso, Níger, Mauritania y Chad, y cuya misión es luchar contra los yihadistas en la región.

"Saludo la memoria de un hermano, de un gran panafricanista, comprometido con convicción y determinación en la lucha contra el terrorismo en la cuenca del lago Chad y en el Sahel", añadió Kaboré.