Trump junto a varios de los países que apoyan la Junta de la Paz para Gaza creada por Estados Unidos.

Trump junto a varios de los países que apoyan la Junta de la Paz para Gaza creada por Estados Unidos. Reuters

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El fiasco de la Junta de la Paz de Trump: no recauda ni un dólar de los 17.000 millones que prometió para reconstruir Gaza

Cuatro meses tras su creación, ninguno de los 28 países fundadores ha pagado su cuota de ingreso, según el 'Financial Times'. "Se han depositado cero dólares".

Más información: Trump lanza su Junta de Paz con un fondo de 17.000 M para la reconstrucción de Gaza: "Ya no es un foco de terrorismo"

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Las claves

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La Junta de la Paz impulsada por Trump no ha logrado recaudar ninguno de los 17.000 millones de dólares prometidos para la reconstrucción de Gaza.

Los países miembros no han pagado su cuota de ingreso y solo Marruecos y Emiratos Árabes han hecho aportaciones menores para proyectos puntuales.

El fondo oficial de la Junta está vacío y paralizado por falta de transparencia y mecanismos de control, lo que impide usar fondos estadounidenses.

A pesar de los planes ambiciosos, la reconstrucción de Gaza no ha comenzado por la falta total de financiación y autoridad en el terreno.

A pesar de que ya han transcurrido cuatro meses desde la creación de la Junta de la Paz de Trump, apenas hay fondos para el proyecto de reconstrucción de Gaza prometido por la organización. Los países miembros hasta ahora no han pagado su cuota de ingreso.

Cuando se fundó la Junta de la Paz en enero pasado, el presidente estadounidense Donald Trump quería recaudar una "cuota de membresía perpetua" de 1.000 millones de dólares de los líderes mundiales que desearan unirse.

Quienes no aceptaron esta condición solo recibieron una membresía de tres años en la primera ronda. Ese fue el caso del ex primer ministro húngaro Viktor Orbán.

Los estados miembros ofrecieron 7.000 millones de dólares para el paquete de ayuda a Gaza, y Trump prometió otros 10.000 millones de dólares adicionales en apoyo estadounidense para el primer proyecto de la Junta de la Paz.

Estos fondos permitirían a la Junta supervisar y dirigir la reconstrucción de la Franja de Gaza tras los dos años de guerra.

Javier Milei canta junto a Viktor Orbán durante la presentación de la Junta de Paz, ante la mirada de Gianni Infantino, presidente de la FIFA.

Javier Milei canta junto a Viktor Orbán durante la presentación de la Junta de Paz, ante la mirada de Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Alessandro Di Meo Efe / Epa

Para recibir las donaciones, la Junta de la Paz no quiso utilizar el método habitual, es decir, el fondo administrado por el Banco Mundial. Se creó una cuenta bancaria en J.P. Morgan, donde no existe obligación de transparencia ni rendición de cuentas a diferencia de los mecanismos del organismo internacional.

Dos de estos países han realizado donaciones directas a Gaza. Marruecos envió 20 millones de dólares para establecer una oficina de negociación tras la guerra, y los Emiratos Árabes Unidos destinaron 100 millones para capacitar a la policía gazatí.

Estas son las únicas contribuciones financieras que se conocen, y han servido para crear la oficina del "alto representante" para la posguerra en Gaza, Nickolay Mladenov, y los salarios de los palestinos miembros del comité tecnocrático creado por la junta para administrar el enclave.

Países fundadores de la Junta de la Paz

Países fundadores de la Junta de la Paz

El Departamento de Estado (equivalente a la cartera de Exteriores) de Estados Unidos había declarado anteriormente su intención de reasignar alrededor de 1.200 millones de dólares a los proyectos de la Junta, pero según una fuente de la misma, "nada de este dinero ha entrado". Estos fondos se encuentran congelados y el programa aún no se ha puesto en marcha, según informa Financial Times.

Punto muerto

El fondo oficial de la Junta está vacío y la organización se encuentra en un limbo legal y político que ha paralizado los proyectos de reconstrucción de Gaza.

Representantes de la Casa Blanca han hecho saber al Congreso de EEUU que la Junta no va a tener luz verde para utilizar esos fondos estadounidenses hasta dar constancia de suficientes sistemas de control, que aún no existen.

Un contratista con intereses en desplegar su actividad en la reconstrucción de Gaza resumió así la situación actual: "¿Quién está al cargo en Gaza? ¿Qué ley se está aplicando allí ? Hay un gran riesgo para las empresas que tratan de trabajar en la reconstrucción", concluyó.

El presidente estadounidense describió la Junta como "una de las organizaciones internacionales más importantes jamás creadas". El Departamento de Estado quiere proporcionar unos 50 millones de dólares directamente a la Junta para financiar sus operaciones, pero este monto tampoco se ha distribuido aún.

Si bien la junta ha comenzado a licitar para trabajos de seguridad y reconstrucción en Gaza, su portavoz afirmó que aún no se ha adjudicado ningún contrato. "En gran parte, se debe a que todavía no operamos en Gaza", ya que Hamás aún no se había desarmado, explicó el portavoz.

Trump lanzó la Junta con su habitual pompa en enero, lo que llevó a algunas capitales europeas a temer que su propósito fuera rivalizar con la ONU.

Su yerno y asesor, Jared Kushner, presentó posteriormente modelos ostentosos para una Gaza futurista impulsada por IA, con relucientes torres y lujosas comodidades.

Un estudio reciente de la UE, la ONU y el Banco Mundial estimó que se necesitarían más de 70.000 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza durante la próxima década.

Los legisladores estadounidenses han presionado a la administración Trump para obtener más información sobre la Junta, sus operaciones y su estatus legal.

Algunos han cuestionado si cumple con los requisitos legales para recibir fondos estadounidenses, pero el Departamento de Estado no ha proporcionado aún respuestas detalladas.

El senador demócrata Brian Schatz afirmó que Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, le comentó que la Junta goza de una jurisdicción legal similar a la de una agencia de Naciones Unidas.

La describió como "una creación de la ONU para contemplar la reconstrucción y las labores humanitarias en Gaza".

Trump, en cambio, se refiere a la Junta como "una especie de corte real", señaló Schatz. "Así que no sé cuál de las dos es… No me resulta nada claro".

También surgieron interrogantes legales adicionales debido a la forma en que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Gaza describió a la Junta.

Según esto, la Junta sería como una "administración de transición" hasta que la Autoridad Palestina recuperara el control del territorio, dejando en el aire lo que sucederá cuando expire.

Planes ambiciosos

Tras un alto el fuego negociado por Estados Unidos que puso fin a dos años de intensos combates entre Israel y Hamás, Trump presentó un ambicioso plan que contemplaba el desarme del grupo militante, la retirada de las fuerzas israelíes y la reconstrucción del enclave.

No se ha logrado ningún avance en ninguno de estos tres objetivos cruciales.

Bishara Bahbah, el empresario palestino-estadounidense que ayudó a negociar con Hamás en nombre de la administración Trump, afirmó que el comité aún no ha comenzado a trabajar en Gaza debido a la “falta de financiación que les permita ejecutar cualquier acción sobre el terreno”.

“Saben que si van a Gaza, la gente acudirá en masa a pedirles ayuda, y no tienen herramientas ni recursos”, declaró Bahbah, quien habla regularmente con los miembros del comité. “La situación es realmente desoladora”.

El portavoz de la junta directiva afirmó que no existe ninguna autoridad sobre el terreno "para gestionar el flujo de servicios y bienes previstos en el plan".

"No estamos, por así decirlo, acumulando dinero en una cuenta bancaria para luego adjudicar contratos por cosas que no se pueden entregar".