Los bomberos trabajan para rescatar los cuerpos de los fallecidos. Según las primeras hipótesis, el incendio lo causó un accidente provocado por una bengala. Reuters
De Goa a Murcia: las otras tragedias en clubes nocturnos como la de Crans-Montana
La tragedia de esta Nochevieja en Suiza tiene varios precedentes en otros locales de ocio marcados por la tragedia.
Más información: Varias "decenas" de muertos y 100 heridos por un incendio en un bar de una estación de esquí en los Alpes suizos
La tragedia volvió a golpear en la madrugada de Año Nuevo. Un incendio desatado en un club nocturno de la estación suiza de Crans-Montana dejó "varias decenas" de muertos y un centenar de heridos entre los asistentes que celebraban la llegada de 2026. Las causas aún se investigan, pero las primeras informaciones apuntan a una falla del material pirotécnico.
El suceso se suma a una larga lista de desastres ocurridos en espacios de ocio nocturno en los últimos años. Pese a los avances técnicos y las regulaciones de seguridad, la combinación de recintos cerrados, materiales inflamables y eventos multitudinarios sigue siendo letal en demasiadas ocasiones.
Tragedias recientes
Hace menos de un mes, en diciembre de 2025, otro incendio causó 25 muertes en Arpora, una localidad turística del estado indio de Goa. El fuego comenzó en la cocina de un popular club y se propagó rápidamente, atrapando a empleados y visitantes.
Nueve meses antes, en marzo de 2025, la magnitud del desastre fue aún mayor en Macedonia del Norte. Una llama pirotécnica, lanzada en medio de un espectáculo en el club Pulse de Kocani, incendió el techo del local y provocó una estampida mortal. Murieron 63 personas y más de 200 resultaron heridas.
En Turquía, en abril de 2024, el fuego arrasó la discoteca Masquerade de Estambul durante unas obras de renovación. Aunque el local estaba cerrado al público, 29 trabajadores quedaron atrapados en los sótanos del edificio residencial donde se ubicaba el club.
Y apenas unos meses antes, en octubre de 2023, España enfrentó su propia tragedia: el incendio de tres discotecas conectadas en Murcia dejó 13 víctimas. Aquel suceso reveló deficiencias de licencias y medidas de seguridad y abrió un debate sobre la inspección de locales de ocio.
Un patrón repetido
Cada tragedia tiene un contexto distinto, pero el resultado es siempre el mismo: decenas de vidas truncadas en segundos.
En enero de 2022, dos incendios consecutivos en clubes de Papúa Occidental (Indonesia) y Yaundé (Camerún) dejaron 36 muertos. En ambos casos, las llamas se iniciaron durante enfrentamientos o celebraciones en lugares con materiales combustibles y salidas bloqueadas.
El patrón es constante. Desde el Colectiv de Bucarest en 2015, donde 64 jóvenes murieron durante un concierto de rock, hasta el Cromañón de Buenos Aires en 2004 —una de las mayores tragedias de este tipo con 194 víctimas—, los informes oficiales suelen señalar las mismas causas: exceso de aforo, materiales inflamables, ausencia de salidas de emergencia o uso de fuegos artificiales en interiores.
Más atrás en la memoria quedan el incendio de la discoteca Lame Horse de Perm (Rusia, 2009), con 152 muertos; el del club Santika de Bangkok en Año Nuevo de ese mismo año, con 67; o el del Barco Fantasma de Oakland (EE. UU., 2016), donde 36 personas que asistían a una fiesta electrónica perdieron la vida entre laberínticas estructuras ilegales.