El Ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, al-Assaf, en la 74a sesión de la Asamblea General de la ONU.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, al-Assaf, en la 74a sesión de la Asamblea General de la ONU. Reuters

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Arabia Saudí se abre al turismo internacional: con visado y sin necesidad de llevar abaya

Las visas estarán disponibles 'online', sin restricciones para las mujeres no acompañadas como en el pasado.

Arabia Saudita ha abierto sus puertas a los turistas extranjeros este viernes, lanzando un nuevo régimen de visas para 49 países y solicitando a las compañías extranjeras que inviertan en un sector que espera contribuya con el 10% del producto interno bruto para 2030.

El reino musulmán ultraconservador, relativamente cerrado durante décadas, ha relajado en los últimos años sus códigos sociales estrictos, como la segregación de hombres y mujeres en lugares públicos y la exigencia de que las mujeres usen túnicas negras o abayas.

El jefe de turismo, Ahmed al-Khateeb, dijo a Reuters en una entrevista antes del anuncio oficial que las abayas no serán obligatorias para las mujeres turistas, pero sí un vestido modesto, incluso en las playas públicas.

Indicó que el alcohol sigue prohibido: "Tendremos suficientes turistas para venir a Arabia Saudita para disfrutar de otras cosas".

Las visas estarán disponibles 'online', sin restricciones para las mujeres no acompañadas como en el pasado. El acceso a las ciudades sagradas musulmanas de La Meca y Medina está restringido.

Más detalles, incluyendo qué países son elegibles, serán comunicados este mismo viernes. Khateeb dijo que China, Japón, Europa y Estados Unidos se encuentran entre los principales objetivos de salida. Se prevé que España sea también elegido.

Hasta ahora, los extranjeros que viajan a Arabia Saudita han estado restringidos en gran medida a los trabajadores residentes y sus dependientes, viajeros de negocios y peregrinos musulmanes a quienes se les otorga visas especiales para visitar La Meca y Medina.

Los planes para admitir un número significativo de turistas de ocio se han discutido durante años, sólo para ser bloqueados por la opinión conservadora y la burocracia. El pasado diciembre se presentó una visa electrónica para eventos deportivos y conciertos.

La medida es parte de los ambiciosos planes del gobernante de facto, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, de desarrollar nuevas industrias para alejar al principal exportador mundial de petróleo del crudo y abrir la sociedad, incluso mediante la introducción de entretenimiento previamente prohibido.

Muchas de sus reformas recibieron elogios internacionales, pero su imagen se vio empañada por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi el año pasado, el arresto de críticos, incluidas mujeres activistas prominentes, y una guerra devastadora en Yemen.