Gigi Hadid luciendo una de las sensaciones 'beauty' de la temporada.

Gigi Hadid luciendo una de las sensaciones 'beauty' de la temporada. IG vía @gigihadid

Moda

El corte de pelo más icónico de los 90: la tendencia de este otoño que recupera el estilo de las supermodelos

Cindy Crawford y Jennifer Aniston fueron las reinas de esta propuesta, que ahora evoluciona de la mano de actrices como Mika Abdalla.

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La década de los 90 lleva volviendo en moda desde los 2000. Para que algo se considere vintage han de pasar, como mínimo, entre 20 y 30 años, que es cuando esas referencias estéticas solían regresar de forma obvia. No obstante, el ritmo del mundo y las tendencias, la fugacidad y las microtendencias, lo aceleran todo.

Ahora, en el enésimo rebound de la década, potenciado este año por propuestas de cultura pop como la producción Love Story (Ryan Murphy, 2026), que sigue la relación y las carreras de John Kennedy Jr. y la aclamada —en cuestiones de estilo— Carolyn Bessette, cuyo poso llega hasta hoy.

El último de sus coletazos: la melena de las supermodelos que también llevaron iconos del momento como Jennifer Aniston. Los códigos clave de esta apuesta son las capas, el volumen y ese movimiento effortless que hizo de las tops, junto a otros detalles, auténticos iconos.

El corte que se convirtió en enseña de Cindy Crawford, Claudia Schiffer o Linda Evangelista llega hasta nuestros días de forma reinterpretada.

De ello se extrae un cambio de escenario que es el mismo que está sucediendo en moda: de los peinados pulidos y largos medidos al milímetro con escuadra y cartabón, pasamos a alternativas más ligeras y desenfadadas. Aquí no se busca la perfección, sino la adaptación.

Con nombre y apellidos

A día de hoy, tras haber concertado esa meditadísima cita en la peluquería de confianza de cada cual, el siguiente paso es sencillo y no hay dudas: hacer scroll en Instagram o Pinterest hasta encontrar la referencia idónea del resultado que se quiere lograr.

De hecho, y muchas veces por las exigencias de los salones, que se curan en salud, cada vez es más habitual que el orden de los factores sea el inverso.

Sin embargo, en la década protagonista de esta pieza, esos ejemplos no se buscaban en las redes sociales, sino en las revistas, la televisión y el cine. Tenían nombres y apellidos, no eran necesariamente chicas random con las que una se topa a causa de un algoritmo perfectamente entrenado.

Cindy Crawford en una de sus icónicas campañas.

Cindy Crawford en una de sus icónicas campañas. IG vía @retro.shauny

En este sentido, Cindy Crawford brillaba de forma especial. Su característica melena castaña —uno de los colores más demandados también, el chocolate—, con capas largas y volumen generoso se convirtió en una de las imágenes reconocibles.

Su compañera de profesión, Claudia Schiffer, era menos novia de América, más europea, y le daba a este mismo estilo un toque más sofisticado y sensual.

No obstante, había una actriz que consiguió también elevar este mismo corte a los altares de la belleza: Jennifer Aniston.

Su influencia fue tal, que la gente empezó a demandarlo en las peluquerías como The Rachel —en alusión a su personaje en Friends—. En este caso, la estrella lucía una versión más corta que luego fue evolucionando a lo largo de las temporadas.

Jennifer Aniston junto a Courtney Cox en una escena de 'Friends'.

Jennifer Aniston junto a Courtney Cox en una escena de 'Friends'. IMDb

En cualquier caso, este recuerdo de las referencias es eso, una memoria que sirve para darle un nuevo toque a lo que ya fue. Ahora, lo que se pide —y se ve en la calle y las redes sociales— es una nueva interpretación. Se mantiene la esencia, pero trabajada desde un nuevo ángulo, ahora bautizado como butterfly cut, es decir, corte mariposa.

Muy casual

Si hay una palabra clave que has de trasladar a tu estilista si tienes en mente hacerte algo similar este otoño es, sin duda, capas. Pero eso sí, no conviene caer en la locura, no se trata de nada extremo como el wolf cut, también muy de moda.

Aquí el acierto se encuentra en trabajar con diferentes longitudes que aporten movimiento y permitan que el cabello gane volumen visual, sin necesidad además de abusar herramientas de calor.

Las más cortas pueden comenzar alrededor de los pómulos, trabajando una especie de flequillo largo —también pueden bajar hasta la mandíbula, muy habitual—; las más largas ayudan a dar esa sensación de melena más abundante.

La modelo y empresaaria Hailey Bieber lleva una versión más relajada del corte.

La modelo y empresaaria Hailey Bieber lleva una versión más relajada del corte. IG vía @haileybieber

Este detalle es perfecto para las chicas que tienen menos cantidad de pelo, pero conviene destacar que cuando se lleva recogido en una coleta el efecto tiende a perderse.

Al margen de la extensión, lo importante es que el corte respete la textura natural y las facciones.

Mika Abdalla, protagonista del fenómeno de Prime Video 'Off Campus'.

Mika Abdalla, protagonista del fenómeno de Prime Video 'Off Campus'. IG vía @mika.abdalla

En cuanto a cómo estilizarlo, al no definirse por un acabado perfecto, se puede hacer con algún producto que aporte textura, ondas suaves o un buen brushing. La forma ideal de conseguir el efecto 'I woke up like this' ('me he despertado así') que tanto refleja la estética de las modelos de los 90.

Si tu cabello es ondulado, tu fuente de inspiración es, sin duda, una de las actrices del momento: Mika Abdalla, protagonista de la serie juvenil Off Campus (Louisa Levy, 2026). La joven estadounidense está copando multitud de portadas internacionales.

Una supermodelo moderna

Para llevar este peinado tomando la referencia noventera pero actualizándola el secreto está en la técnica. Los mejores aliados son dos: el cepillo redondo y el secador. Hay que emplearlos especialmente para levantar la raíz y marcar las capas.

Si se quiere suavizar el resultado, nada mejor que añadir unas ondas de medios a puntas que, por supuesto, una vez se hayan enfriado, se deshacen con los dedos. Si lo haces antes el rizo se caerá de forma exprés.

Sin embargo, si se quiere evitar el calor, hay que remontarse un poco más atrás y utilizar uno de los elementos favoritos de las chicas de Grease (Randal Kleiser, 1978): los rulos. En concreto, los velcro rollers, que tienen una superficie adherente que facilita el proceso. Lo idóneo es que sean gruesos.

Una vez el rizo deseado se haya conseguido, ¡falta el toque final! Unas gotas de algún aceite ligero en las puntas o un spray texturizante que aporte brillo y definición sin apelmazar.

A veces el mejor complemento es una buena melena.