Las peluquerías están desinfectando todo para poder trabajar lo antes posible.

Las peluquerías están desinfectando todo para poder trabajar lo antes posible.

Belleza

Los tratamientos más urgentes de peluquería: color, hidratar y arreglar los errores de casa

Muchos centros que abren a partir del próximo lunes han recibido cientos de peticiones de citas que lo que buscan, principalmente, es taparse las canas o la raíz.

1 mayo, 2020 03:04

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Las peluquerías pueden abrir sus puertas desde este 4 de mayo con cita previa y reduciendo el aforo. Aunque aún ninguno de sus responsable tiene muy claro cuáles son los requisitos mínimos que se les va a exigir (si sólo cita previa, reducir personal...) pero lo que sí han visto es cómo sus teléfonos echaban humo y las peticiones online se disparaban.

Después de casi dos meses confinados, muchas personas están deseando pasar ya por las manos de un peluquero. Canas, mechas descoloridas, raíces, melenas apagadas o cortes que ya no se parecen a lo que fueron son algunos puntos de una lista de peticiones que han expresado ya muchas clientas.

Sin embargo, lo que más miedo da a los peluqueros son los "trabajitos" que nos hemos hecho en casa, es decir, los cortes o los tintes domésticos que nos hayamos podido aplicar durante esta cuarentena.

David Leslur de la peluquería madrileña 'David Künzle' explica a MagasIN que "lo que están pidiendo las clientes es más que nada el arreglo del color". Este estilista asegura que la gente que les ha llamado para una cita le habla de "canas y de trabajos que se hicieron en casa y que no están muy satisfechas con el resultado".

"Vamos a atender primero las coberturas de canas y luego, los arreglos de color para recuperar lo que se hizo en casa. En cuanto a los cortes, han pasado ya casi dos meses y hay gente que está necesitando ya uno nuevo y eso para mí es muy importante también", añade.

Peluquería David Künzle, situada en la calle de Ponzano.

Peluquería David Künzle, situada en la calle de Ponzano.

Vicky trabaja en uno de los salones de Llongueras en la capital y sabe lo que se le viene encima por lo que ha hablado con clientas y amigas. "Lo primordial es ver cómo está el cabello para poder hacer diagnósticos. Me estoy temiendo lo peor porque me están contando que si se han cortado el flequillo, o recortado rizos o se han hecho la raíz con un tinte de supermercado...".

Si eres de las que has acertado con el color en el tinte que has comprado, seguramente sólo lo tengas que matizar o dar unos toques de luz que lo ilumine. Pero si el tono no es el que querías...

"Si está recién hecho y le gusta a la clienta, a lo mejor sólo hay que arreglarlo con mechas porque el cabello puede haberse quedado muy apagado y estamos muy amarillos al estar encerrados tanto tiempo. Sin embargo, si no gusta el tono o el corte que nos hemos hecho, tenemos que marcar una ruta para tratar de volver a ser nosotros mismos a nivel cabello, a nivel tratamientos, a nivel color. Si se puede hacer en el mismo día, será estupendo porque nos hace mucha falta y si no, tendremos que ir arreglándolo poquito a poco", advierte Vicky.

Si conseguir una cita con la peluquería está difícil (algunas tienen cientos de peticiones), tampoco va a ser una tarea fácil elegir cuál es el color que queremos poner a nuestro pelo a estas alturas de la primavera, ya que lo normal es ir matizándolo en el paso de invierno a verano y hace dos meses que, en la mayoría de los casos, no nos hemos hecho nada.

"Hay que ir poco a poco. En mi diagnóstico siempre parto de la base de lo que hay. Durante este tiempo los colores han evolucionado y quizá también la gente ha cambiado por lo que a partir del lunes será diferente todo, hasta el color, y vamos a partir sobre bases nuevas. La falta de luz y de sol puede alterar el tono de piel pero enseguida, si ya podemos salir a hacer deporte y estar en la calle un poco más, podremos llegar a esos tonos de verano, aunque no de forma radical", explica David.

Hidratación

Pero las canas o los tintes no son la única preocupación de las clientas que han llamado en masa estos dos últimos días a su peluquería. La hidratación para recuperar un cabello vivo y con cuerpo también está siendo muy solicitada.

"Tenemos peticiones de gente que por culpa de esos trabajos caseros necesita un trabajo de recuperación y los tratamientos ahora vienen bien. Además puede ser un momento de relax para que la gente se sienta un poco como antes, tener esa sensación de normalidad", añade el estilista de David Künzle.

Para Roxana, responsable de la peluquería Lobelia Sagasta, es importante saber que hemos estado mucho tiempo con una coleta o un moño y las gomas del pelo hacen bastante daño al cabello, por lo que la hidratación es un paso inicial para recuperar nuestra imagen y nuestra normalidad: "Yo recomiendo el de célula madre de Alfaparf milano. Además hay que hacerse uno détox y eliminar las impurezas que hemos acumulado". 

Esta peluquera ha aconsejado todo el tiempo a sus clientas que no se hicieran cortes que pudieran dificultar luego el arreglo. "Ahora tendremos que ir en plan quirúrgico para ver lo que han hecho", bromea. "Yo cuando me pedían consejo, les recomendaba el numero de tinte para tapar canas pero les pedía por favor no hacer nada respecto al corte".

El alma de SAHB (Sonia Atanes Hair Beauty), Sonia Atanes, insiste en que el cabello es un elemento de nuestro cuerpo que retiene mucha energía y que hay que tenerlo muy en cuenta. Ella apuesta por una peluquería no al uso sino especializada en taninoplastia capilar. "Somos como terapeutas", asegura.

Por eso, cree que lo primero que hay que hacer es "un reset, que es un tratamiento a nivel de cuero cabelludo y de pelo para resetear un poco todo: arrastrar lo que hemos ido acumulando y limpiar bien todo lo que nos hayamos hecho en casa. Después de eso recomendaría un buen tratamiento de hidratación y nutrición para reavivarlo y darle otra vez vida, cuerpo y movimiento".

Tenemos todo el fin de semana para pensar qué queremos hacer con nuestro cabello y si optamos por salir del encierro con un cambio de look radical o mejor una imagen que nos recuerde a la normalidad que vivíamos antes del 15 de marzo.