Imagen de un aire acondicionado, de ilustración.

Imagen de un aire acondicionado, de ilustración. iStock.

Interiorismo

Los ingenieros coinciden: "El agua del aire acondicionado es agua destilada que puede servir para el jardín o el hogar"

Este líquido que normalmente termina en el desagüe puede aprovecharse de forma segura si se conocen sus usos y limitaciones.

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Con la llegada del calor, el aire acondicionado se convierte en uno de los grandes aliados para hacer más llevaderos los meses de verano. Su funcionamiento pasa casi desapercibido para la mayoría de las personas, aunque detrás de él hay un proceso que genera un recurso que normalmente termina desperdiciándose.

Cada día, especialmente durante las jornadas de más humedad y temperaturas elevadas, estos aparatos producen litros de agua que suelen acabar directamente en el desagüe. Se trata de una consecuencia natural del proceso de condensación, mediante el que el equipo elimina la humedad del ambiente mientras enfría el interior de la vivienda.

En un momento en el que el ahorro de agua y el aprovechamiento de los recursos cobran cada vez más importancia, los especialistas recuerdan que ese líquido no tiene por qué acabar siempre desechándose. Aunque no es apto para el consumo humano, sí puede tener una segunda vida en determinadas tareas del hogar y la jardinería.

¿Por qué se puede aprovechar el agua del aire?

Aunque muchas personas piensan que el agua que sale del aire acondicionado es un residuo sin utilidad, los especialistas en climatización han explicado que este líquido se genera durante el proceso de condensación.

Cuando el aparato enfría el aire de una estancia, también elimina parte de la humedad ambiental. Esa humedad se transforma en pequeñas gotas de agua que se recogen en el sistema y posteriormente se evacuan mediante un tubo hacia el exterior o directamente al desagüe.

Precisamente por este proceso, los ingenieros y expertos en climatización coinciden en que se trata de un agua con muy baja mineralización. Al no proceder de la red de suministro, prácticamente no contiene cal ni cloro, características que hacen que pueda resultar útil para determinados usos domésticos.

Desde Mitsubishi Electric explican que, siempre que el equipo esté correctamente mantenido y limpio, esta agua puede reutilizarse para algunas tareas del hogar y para el cuidado de determinadas plantas.

No obstante, recuerdan que no deja de ser agua que ha estado en contacto con el aire del interior de la vivienda, por lo que existen limitaciones importantes sobre su utilización.

Lejos de considerarse un agua potable, debe entenderse como un recurso destinado exclusivamente a aplicaciones donde no exista riesgo para la salud y en las que sus propiedades resulten beneficiosas, como el riego de las plantas.

Una buena opción para regar algunas plantas

Una de las dudas más habituales tiene que ver con su uso en jardinería. ¿Es recomendable utilizar el agua del aire acondicionado para regar las plantas? Los especialistas responden que sí, aunque con algunas precauciones.

Su escasa presencia de minerales, junto con la ausencia de cal, hace que sea especialmente adecuada para especies que prefieren aguas blandas o suelos ácidos.

Imagen de unas plantas.

Imagen de unas plantas. iStock.

Entre ellas destacan las hortensias, muy sensibles al exceso de cal presente en muchas aguas de grifo, así como otras plantas que se desarrollan mejor en este tipo de condiciones.

Sin embargo, los expertos insisten en que no debe convertirse en la única fuente de riego durante largos periodos. Al tratarse de un agua prácticamente desmineralizada, carece de parte de los nutrientes que las plantas obtienen habitualmente mediante el agua de riego convencional.

Por ese motivo, lo más recomendable es alternarla con agua del grifo o complementar el cuidado de las plantas mediante fertilizantes o abonos que compensen esa falta de minerales. Así se consigue aprovechar sus ventajas sin perjudicar el crecimiento ni el desarrollo de las especies.

No es un agua apta para beber ni para cocinar

Que el agua del aire acondicionado tenga un aspecto limpio y transparente no significa que pueda consumirse. De hecho, los especialistas advierten de que nunca debe utilizarse para beber ni para preparar alimentos.

Durante el proceso de condensación, el agua entra en contacto con el aire que circula por el interior de la vivienda y también con los conductos y componentes del aparato.

Como consecuencia, puede incorporar polvo, microorganismos, ácaros, bacterias y otras partículas que hacen que no reúna las condiciones sanitarias necesarias para el consumo humano.

Su apariencia puede llevar a engaño, ya que visualmente resulta muy similar al agua destilada utilizada en otros ámbitos. Sin embargo, la posible presencia de contaminantes hace que no sea segura desde el punto de vista alimentario.

Otros usos muy prácticos dentro del hogar

Además de la jardinería, el agua procedente del aire acondicionado puede tener distintas aplicaciones en las tareas domésticas. Una de las más conocidas es su utilización en las planchas de vapor.

Al contener muy poca cal, ayuda a reducir la formación de incrustaciones en el interior del aparato, algo que puede prolongar su vida útil y mejorar su funcionamiento.

Aun así, siempre es aconsejable consultar las recomendaciones del fabricante antes de utilizar cualquier tipo de agua distinta a la indicada.

También resulta muy útil para limpiar cristales, espejos, mamparas de ducha o ventanas. Precisamente porque apenas contiene minerales, al secarse no deja las habituales marcas blanquecinas que aparecen cuando se emplea agua del grifo, lo que facilita obtener un acabado mucho más limpio y brillante.

De la misma manera, puede utilizarse para otras tareas de limpieza donde no sea necesaria agua potable, como fregar determinadas superficies, siempre que se recoja en un recipiente limpio y el aparato haya recibido un mantenimiento adecuado.