Trabajador en la barra de un bar

Trabajador en la barra de un bar iStock

Estilo de vida

Un empresario de la hostelería en España: "La gente ya no quiere trabajar, hay muchas 'paguitas' y poco esfuerzo"

Mientras determinados empresarios aseguran tener enormes dificultades para encontrar personal, muchos trabajadores jóvenes reclaman mejores salarios, estabilidad y condiciones que permitan conciliar.

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Entre las principales preocupaciones de los empresarios de la hostelería en España está el encontrar trabajadores y, sobre todo, conseguir mantener plantillas estables.

La falta de personal, la elevada rotación y el aumento de las bajas laborales aparecen con frecuencia entre las quejas de bares, restaurantes y hoteles, especialmente en destinos turísticos donde la demanda se dispara durante determinadas épocas del año.

Juan Antonio Lozano, empresario hostelero con un restaurante en Marbella, ha dado su particular visión sobre este problema durante una intervención en el programa Y Ahora Sonsoles.

"La gente ya no trabaja como antes ni quiere trabajar por las ayuditas", afirmó al explicar las dificultades que, según su experiencia, encuentra actualmente para gestionar su plantilla.

Aumento de las bajas

El debate se produce en un momento en el que el incremento de los procesos de incapacidad temporal preocupa tanto a las administraciones como a las empresas por su impacto económico.

Según los datos citados por el programa procedentes de la Asociación de Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social (AMAT) y del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en 2024 se registraron más de 8,7 millones de procesos de incapacidad temporal.

El coste asociado a estas situaciones también se ha convertido en uno de los puntos de discusión entre empresarios, sindicatos y administraciones.

Juan Antonio puso como ejemplo el caso de una empleada de su negocio. "Me pasó eso con una trabajadora. Tengo turnos de 16:00 a 00:00 de la noche. Esta señora trabaja de lunes a viernes, llega el fin de semana y se pide la baja", relató.

El empresario aseguró además que intentó comunicarse con ella y recibió como respuesta que estaba fuera de su horario laboral y que, por tanto, no debía ponerse en contacto con la trabajadora en ese momento.

La experiencia, según explicó, ha aumentado sus dudas cada vez que necesita incorporar empleados. "Nos perjudican mucho porque ya no nos fiamos. Entiendo que haya problemas pero jamás he echado a alguien ni ha trabajado más de 40 horas. Todo te cuesta. Tengo temores ante las nuevas contrataciones que no quieren trabajar", aseguró.

Bajas por salud mental

Dentro de este debate existe además una realidad que ha ganado peso durante los últimos años: el incremento de los problemas relacionados con la salud mental. Depresión, ansiedad y estrés se encuentran entre las causas que pueden provocar incapacidades temporales y su incidencia ha aumentado notablemente respecto a hace una década.

Este fenómeno introduce numerosos matices en una discusión que no puede reducirse únicamente a la voluntad de trabajar. Una baja médica debe responder a una situación sanitaria evaluada por profesionales, aunque los empresarios también alertan del impacto que las ausencias inesperadas pueden generar en pequeñas empresas.

En hostelería, donde las plantillas suelen trabajar con horarios muy ajustados y donde la actividad se concentra especialmente en fines de semana y temporadas turísticas, sustituir a un empleado de manera inmediata puede resultar especialmente complicado.

'Hoy en día no hay esfuerzo'

Juan Antonio, sin embargo, llevó su crítica más allá de las bajas laborales y puso el foco directamente sobre el cambio generacional.

"El problema es generacional. En nuestra edad a la gente se le decía que si quieren algo se tienen que esforzar. Hoy en día los jóvenes quieren que todo se les dé y se les regale. Hoy en día no hay esfuerzo", afirmó durante el programa.

Sus declaraciones provocaron inmediatamente discrepancias en el plató. Nuria Martínez, una de las jóvenes participantes en el debate, rechazó que pueda generalizarse sobre toda una generación.

"No creo que los jóvenes no quieran trabajar. No tiene sentido. ¿Qué van a hacer, cobrar hasta los 30 años sin hacer nada?", respondió.

En sectores especialmente exigentes como la hostelería, donde los horarios nocturnos, los fines de semana y la temporalidad tienen un peso importante, el desafío está encontrar un equilibrio en un mercado laboral cada vez más complejo.