Elena Burillo, ganadera.

Elena Burillo, ganadera. TikTok

Estilo de vida

Elena Burillo, ganadera: "Si un joven me dijese que quiere dedicarse al campo le animaría, es una profesión gratificante"

Mientras el campo busca garantizar el relevo generacional, los jóvenes siguen encontrando grandes dificultades para empezar en el sector.

Más información: Nerea, albañila, sobre la falta de trabajadoras en la obra: "Si soy lenta no es porque sea mujer, sino porque soy principiante"

Publicada

El campo español continúa necesitando nuevas generaciones que garanticen su futuro. Actualmente, más de 300.000 mujeres trabajan en el sector agrario en España, lo que representa alrededor del 26,3 % de la población activa total vinculada al campo.

Aunque la presencia femenina muestra una ligera evolución positiva entre las jóvenes de 25 a 29 años, todavía existen importantes diferencias. El relevo generacional y el acceso de las mujeres a la titularidad de las explotaciones siguen siendo algunos de los principales desafíos.

Una realidad que conoce bien Elena Burillo. Esta joven agricultora y ganadera de 26 años comparte habitualmente en TikTok su experiencia en el sector primario y recientemente lanzaba un mensaje claro a quienes se plantean seguir el mismo camino.

"Si un joven me dijese que quiere dedicarse al sector primario, le diría que adelante porque es una de las profesiones más gratificantes del mundo", comienza explicando.

Sin embargo, también reconoce que empezar una actividad agrícola o ganadera desde cero implica enfrentarse a numerosas dificultades que van mucho más allá del propio trabajo diario con los cultivos o los animales.

El verdadero reto está en el inicio

"Pero también le diría la verdad: hoy en día, uno de los retos principales no es aprender no es aprender a cultivar ni a cuidar a los animales, el verdadero reto es empezar", señala.

Encontrar terrenos disponibles, conseguir financiación o afrontar las primeras inversiones son algunas de las barreras que pueden encontrarse quienes quieren incorporarse actualmente al sector.

A ello se suma una parte menos visible de la profesión: aprender a gestionar una explotación como cualquier otro negocio. " Encontrar tierras, acceder a financiación, hacer las primeras inversiones, aprender a gestionar una explotación como una empresa y asegurarnos de que los alimentos que producimos localmente sean reconocidos y valorados porque el campo necesita jóvenes", señala.

Para Elena, precisamente las nuevas generaciones pueden desempeñar un papel fundamental en la transformación del sector. "Personas que no tienen miedo a innovar, a asumir riesgos y a producir el alimento que necesitamos cada día en nuestras mesas".

Pero también considera que ese esfuerzo no puede depender únicamente de quienes deciden emprender en el campo. "Pero los jóvenes agricultores y ganaderos no pueden hacerlo solos".

Las ayudas para incorporarse al campo

Una de las herramientas que destaca es la estrategia de la Unión Europea para impulsar el relevo generacional. "Por eso son importantes iniciativas como la estrategia de la Unión Europea para el relevo generacional en la agricultura", explica.

Desde la propia Unión Europea señalan que se están reforzando las medidas destinadas a facilitar la incorporación de jóvenes y nuevos agricultores, combinando financiación con formación, asesoramiento y otras herramientas para hacer viable una explotación.

@agroburi Construir un futuro en la agricultura es ilusionante, pero dar el primer paso también puede ser uno de los mayores retos 🌱 Apoyar a los jóvenes agricultores significa apoyar nuestra alimentación, nuestros pueblos y el futuro de las zonas rurales. Descubre cómo apoya la Unión Europea a la próxima generación de agricultores 👉 https://agriculture.ec.europa.eu/overview-vision-agriculture-food/generational-renewal/more-farmer_en @euagrifood @comisioneuropea #MoreThanAFarmer #EUAgriVision ♬ sonido original - Agroburi

Entre las principales líneas de actuación se encuentra precisamente el apoyo económico durante los primeros pasos. Existen subvenciones iniciales, medidas para mejorar el acceso al crédito y programas que combinan financiación con capacitación y asesoramiento.

La formación es otro de los pilares. Los nuevos profesionales pueden acceder a servicios de orientación, tutorías y programas de intercambio, además de redes que permiten compartir conocimientos y conocer nuevas formas de desarrollar una agricultura moderna y sostenible.

Tierra y oportunidades en los pueblos

Conseguir terrenos es precisamente otra de las grandes dificultades que menciona Elena y sobre la que también trabaja la estrategia europea. Las medidas buscan facilitar el acceso a la tierra y mejorar la transparencia de este mercado.

También se pretende favorecer el traspaso de explotaciones entre generaciones y conseguir que quienes llegan por primera vez al sector puedan competir en mejores condiciones para acceder a terrenos agrícolas.

Pero garantizar el futuro del campo pasa también por hacer atractiva la vida en los pueblos. Por ello, desde la web oficial de la Unión Europea contemplan mejorar servicios e infraestructuras rurales y favorecer nuevas fuentes de ingresos relacionadas con el campo.

Entre esas posibilidades aparecen actividades como el agroturismo, las energías renovables o la creación de negocios locales, que pueden complementar los ingresos de una explotación y generar nuevas oportunidades en las zonas rurales.

No hace falta venir de una familia agricultora

Otra de las cuestiones que aclara la Unión Europea es que no es imprescindible contar con experiencia previa para iniciarse en el sector. Cada vez existen más agricultores que proceden de otros ámbitos profesionales y deciden comenzar su propio proyecto desde cero.

Para facilitar ese salto, la Política Agrícola Común (PAC) ya contempla ayudas dirigidas a los jóvenes agricultores europeos, a las que se están sumando nuevas medidas tanto nacionales como comunitarias.

El objetivo es facilitar financiación, formación y asesoramiento, pero también mejorar las posibilidades de encontrar tierras y afrontar las inversiones necesarias durante los primeros años de actividad.

Para Elena, favorecer estas nuevas incorporaciones tiene consecuencias que van mucho más allá de una explotación concreta. "Porque cuando un joven empieza en agricultura no solo abre una nueva explotación. Nace una nueva oportunidad para que nuestros pueblos, nuestro sistema alimentario y el mundo rural, puedan seguir avanzando".