La cocinera Ainara López en un fotomontaje de El Español.

La cocinera Ainara López en un fotomontaje de El Español. E.E iStock/@ainaralo

Estilo de vida

Ainara López, cocinera: "El pollo al horno más rico no lleva solo limón, usa sus jugos, 1 vaso de caldo de pollo y maicena"

La cocinera española Ainara López revela los dos trucos claves para un pollo al horno jugoso, con piel dorada y una salsa con mucho sabor.

Más información: Las mejores chefs coinciden: "El pollo al horno no se mejora con limón, se transforma con una mezcla de sal y azúcar"

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Conseguir un pollo al horno con la piel dorada, la carne jugosa y una salsa llena de sabor puede parecer complicado. Sin embargo, basta con cuidar algunos detalles claves durante el horneado para transformar una receta de toda la vida en un plato que siempre apetezca repetir.

La cocinera española, Ainara López, famosa en Instagram por sus recetas fáciles para el día a día, ha compartido en uno de sus vídeos una de las versiones que más prepara en casa y que, según explica, nunca falla. "Unas cuantas veces al mes cae un pollo asado en mi casa. Una receta fácil, que no da nada de trabajo y encima queda deliciosa", asegura en su vídeo.

Una receta en la que recurre al truco de cubrir el pollo con una mezcla de mantequilla y hierbas aromáticas con el fin de potenciar su sabor. Aunque el auténtico secreto de esta receta llega justo al final de la cocción, cuando aprovecha todos los jugos caramelizados que han quedado en la bandeja del horno para elaborar una salsa que concentra todo el sabor.

Cómo conseguir un pollo al horno más jugoso

Uno de los primeros pasos de la receta de Ainara consiste en preparar esa pasta mezclando mantequilla a temperatura ambiente con hierbas provenzales. Una pasta que la cocinera unta por fuera del pollo al comienzo de la receta.

Esta técnica culinaria ayuda a repartir de forma uniforme las hierbas aromáticas sobre toda la superficie del pollo y durante el horneado su grasa favorece un dorado más homogéneo de la piel.

Las hierbas provenzales, por su parte, van liberando sus aceites esenciales con el calor, impregnando tanto la piel como los jugos que irán cayendo a la bandeja durante el horneado.

La bandeja de metal: un detalle clave

Más allá del aliño, Ainara López insiste en que la forma de colocar el pollo también tiene importancia: "Importante meterlo en una bandeja metálica, en la que pondremos como base los limones en rodajas y las chalotas, el pollo encima, zumo de medio limón y a mí me gusta atar el pollo", detalla en su receta.

Las rodajas de limón elevan ligeramente el pollo respecto al fondo de la bandeja y además, desprenden aromas cítricos durante el horneado. Las chalotas aportan un punto dulce que terminará integrándose en los jugos de cocción.

Atar el pollo tampoco es un simple gesto estético. Al mantener las patas y las alas más recogidas, el calor se reparte de forma más uniforme y se evita que las partes más finas se resequen antes de tiempo.

Por otro lado, el hecho de que la bandeja sea metálica también permite poder ponerla al fuego al final de la receta para conseguir esa salsa final con la base de los jugos del pollo.

El tiempo de horneado que evita que se seque

Uno de los errores más habituales al preparar pollo asado es cocinarlo demasiado rápido o no darle la vuelta durante el horneado.

La cocinera propone una cocción pausada y muy sencilla de seguir: "Echamos un chorrito de vino, un poco de agua y al horno 45 minutos a 180 ºC. Le damos la vuelta y lo dejamos media hora más. Le damos la vuelta otra vez y lo dejamos otras media hora y sale perfecto".

Durante ese tiempo, el vino blanco aporta acidez y aroma, mientras que el agua evita que los jugos se quemen demasiado pronto en la bandeja.

Al darle la vuelta dos veces, toda la superficie del pollo entra en contacto con sus propios jugos, favoreciendo una cocción mucho más uniforme y reduciendo el riesgo de que la pechuga quede seca mientras los muslos terminan de cocinarse.

El truco de la salsa

Cuando el pollo ya está listo, es habitual tirar los restos que quedan en la bandeja. Sin embargo, precisamente ahí se concentra buena parte del sabor.

"Y ahora viene el truco, ponemos la bandeja al fuego y rascamos, añadimos caldo de pollo y un poco de maicena y sale una salsa espectacular", detalla la cocinera.

Ese proceso, conocido en cocina como desglasar la bandeja, permite desprender todos los azúcares y proteínas caramelizadas que se han adherido al fondo durante el asado.

Al incorporar caldo y remover bien, esos restos se integran en la salsa aportando un sabor mucho más intenso. La maicena, previamente disuelta en caldo frío para evitar grumos, simplemente ayuda a darle una textura más sedosa antes de colarla y servirla junto al pollo.

Ingredientes del pollo al horno de Ainara López

Ingredientes del pollo al horno

  • Un pollo entero
  • Limones, 2 unidades
  • Chalotas, 4 unidades
  • Mantequilla a temperatura ambiente, 100 g
  • Hierbas provenzales al gusto
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Vino blanco, 1 copa
  • Agua, 1 vaso pequeño
  • Caldo de pollo o verduras, 1 vaso
  • Maicena, 1 cucharadita

Paso 1

Mezclamos la mantequilla blanda con las hierbas provenzales hasta obtener una crema homogénea. Salpimentamos el pollo y lo embadurnamos completamente con esta mezcla.

Paso 2

Colocamos un limón cortado en rodajas sobre el fondo de una bandeja metálica de horno junto con las chalotas partidas por la mitad. Ponemos el pollo encima, añadimos el zumo de medio limón, el vino blanco y el agua.

Paso 3

Horneamos a 180 ºC durante 45 minutos.

Paso 4

Damos la vuelta al pollo y continuamos la cocción otros 30 minutos.

Paso 5

Volvemos a darle la vuelta y horneamos 30 minutos más, hasta completar 1 hora y 45 minutos de cocción.

Paso 6

Retiramos el pollo. Eliminamos los limones y las chalotas de la bandeja y la colocamos directamente sobre el fuego.

Paso 7

Disolvemos la maicena en el caldo frío y la incorporamos poco a poco mientras rascamos el fondo de la bandeja para recuperar todos los jugos caramelizados. Cuando la salsa espese ligeramente, la colamos y la servimos junto al pollo.

Otras recetas fáciles con pollo

  • Pollo al limón al horno: se cocina con ajo, limón, romero y un chorrito de vino blanco hasta conseguir una carne tierna y una piel dorada.
  • Muslos de pollo con verduras: una receta completa en la que patatas, zanahorias y cebolla se asan junto a la carne, absorbiendo todos sus jugos.
  • Pollo al ajillo tradicional: dorado primero en la sartén y cocinado después lentamente con abundante ajo, vino blanco y perejil.
  • Pechugas de pollo rellenas: se pueden rellenar de espinacas y queso o de jamón y queso para conseguir un plato más vistoso sin demasiada dificultad.

Preguntas frecuentes

¿Es necesario atar el pollo antes de hornearlo? No es imprescindible, pero sí recomendable. Al mantener las patas y las alas pegadas al cuerpo, el calor se reparte de forma más uniforme y se evita que algunas partes se cocinen demasiado rápido.

¿Se puede sustituir la mantequilla por aceite de oliva? Sí. El aceite de oliva virgen extra también ayuda a dorar la piel y aporta un sabor diferente, aunque la mantequilla proporciona un acabado ligeramente más intenso y una textura muy característica.

¿Cómo saber si el pollo está completamente hecho? La forma más fiable es comprobar que la parte más gruesa del muslo alcanza unos 75 ºC en su interior. Si no se dispone de termómetro, al pinchar esa zona los jugos deben salir transparentes y nunca rosados.

¿Por qué hay que rascar el fondo de la bandeja para hacer la salsa? Porque en ese fondo se concentran los jugos caramelizados del pollo, las chalotas y el limón. Al desprenderlos con el caldo se obtiene una salsa mucho más sabrosa y con mayor profundidad de sabor que si se preparara desde cero.