El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz Eduardo Parra Europa Press

Estilo de vida

Es oficial: un empleado puede pedir una excedencia de más de 2 años para cuidar al cónyuge

Muchas empresas mejoran las leyes aprobadas por el Estatuto de Trabajadores con el fin de mejorar las condiciones de sus empleados con respecto a la conciliación familiar.

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Conciliar la vida laboral con el cuidado de un familiar sigue siendo uno de los grandes desafíos para miles de trabajadores en España. Enfermedades largas, accidentes o situaciones de dependencia obligan muchas veces a reorganizar por completo la rutina familiar y laboral.

Lo que muchas personas desconocen es que el Estatuto de los Trabajadores contempla una excedencia específica para cuidar al cónyuge, la pareja de hecho o familiares cercanos cuando no pueden valerse por sí mismos.

Esta posibilidad aparece recogida en el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores, que regula los distintos tipos de excedencia a los que tiene derecho un empleado. Entre ellos figura la excedencia por cuidado de familiares, una medida pensada para facilitar la conciliación en situaciones especialmente delicadas.

Tiempo para cuidar al cónyuge

La norma establece que un trabajador puede solicitar una excedencia de hasta dos años para atender al cuidado de su cónyuge o pareja de hecho.

Del mismo modo, puede solicitarse para cuidar a familiares hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad. Es decir, padres, hijos, hermanos, abuelos, nietos, suegros o cuñados, entre otros.

Eso sí, el Estatuto fija varias condiciones concretas para poder acceder a este derecho. La principal es que la persona a la que se va a cuidar no pueda valerse por sí misma debido a razones de edad, enfermedad, accidente o discapacidad. Además, el familiar no puede desempeñar una actividad retribuida durante ese periodo.

El texto legal deja claro que los convenios colectivos pueden incluso ampliar esta duración máxima. Es decir, algunos trabajadores podrían disfrutar de una excedencia superior a dos años si así lo recoge el convenio de su empresa o sector.

Una de las ventajas más importantes de esta medida es que la excedencia no tiene por qué disfrutarse de forma continua. El trabajador puede solicitarla de manera fraccionada si las circunstancias familiares lo requieren.

Qué ocurre con el trabajo

Una de las dudas más frecuentes es si la empresa está obligada a conservar el puesto de trabajo durante este periodo. El Estatuto de los Trabajadores establece que durante el primer año existe derecho a la reserva del mismo puesto de trabajo.

Una vez transcurrido ese tiempo, el trabajador mantiene el derecho a reincorporarse, aunque ya no necesariamente al mismo puesto exacto, sino a otro del mismo grupo profesional o categoría equivalente.

En familias numerosas la protección puede ampliarse. En determinados casos, la reserva del puesto puede mantenerse hasta 15 o 18 meses dependiendo de la categoría de familia numerosa.

Otro aspecto importante es que el tiempo de excedencia computa a efectos de antigüedad en la empresa. Además, el trabajador tiene derecho a participar en cursos de formación profesional organizados por la compañía durante ese periodo.

La ley también protege especialmente los derechos de conciliación. Si dos trabajadores de una misma empresa solicitan simultáneamente la excedencia para cuidar de la misma persona, la empresa puede limitar que ambos coincidan en el mismo momento.

Sin embargo, en ese caso deberá ofrecer una alternativa que permita compatibilizar el derecho de ambos trabajadores.

Excedencia o reducción de jornada

Muchas personas confunden la excedencia por cuidado de familiares con la reducción de jornada, aunque son medidas diferentes.

En la excedencia, el contrato queda suspendido temporalmente y el trabajador deja de acudir a su puesto durante el tiempo solicitado. Durante ese periodo, la empresa no paga salario porque no existe prestación de servicios.

En cambio, en la reducción de jornada el trabajador continúa trabajando, aunque durante menos horas, y mantiene parte del salario proporcional al tiempo trabajado.

La excedencia suele utilizarse en situaciones más complejas o cuando el familiar necesita atención constante durante largos periodos. En los últimos años este tipo de permisos ha ganado importancia debido al envejecimiento de la población y al aumento de situaciones de dependencia dentro de las familias.

Cómo solicitar la excedencia

La legislación no establece un único procedimiento obligatorio para pedir esta excedencia, aunque lo habitual es comunicarlo por escrito a la empresa indicando la fecha de inicio y la duración prevista.

Muchas compañías regulan además plazos concretos de preaviso a través de los convenios colectivos. Los expertos laborales recomiendan conservar siempre una copia firmada de la solicitud o enviarla mediante un sistema que deje constancia, como correo electrónico certificado o burofax.

También es importante aportar documentación que justifique la situación familiar, especialmente informes médicos o acreditaciones de dependencia si la empresa los solicita.

En caso de conflicto, el trabajador puede acudir a la vía judicial para reclamar el reconocimiento del derecho. Una medida cada vez más utilizada para conciliar

La excedencia para cuidar al cónyuge o familiares se ha convertido en una herramienta cada vez más importante para muchas familias españolas. El aumento de enfermedades crónicas, la falta de recursos asistenciales y el envejecimiento de la población han hecho que numerosos trabajadores necesiten compatibilizar empleo y cuidados.

Aunque la ley reconoce este derecho desde hace años, todavía existe bastante desconocimiento sobre las condiciones y la duración máxima permitida.

Los especialistas en derecho laboral recuerdan la importancia de revisar tanto el Estatuto de los Trabajadores como el convenio colectivo aplicable antes de solicitar cualquier excedencia.

En algunos sectores, los convenios mejoran incluso las condiciones mínimas fijadas por la ley y ofrecen una mayor protección para quienes necesitan cuidar de sus familiares.