Cuadrilla del Ejército español.

Cuadrilla del Ejército español. iStock

Estilo de vida

Alemania cambia las normas en Europa: vuelve la mili para personas de entre 17 y 45 años con sueldos de más de 2.600 €

La Unión Europea vuelve a mirar hacia la defensa, siendo el regreso del servicio militar una realidad.

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Las claves

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El sistema es voluntario, pero obliga a registrarse y someterse a evaluaciones médicas, especialmente a hombres nacidos desde 2008.

El objetivo es aumentar el tamaño del Ejército hasta 260.000 efectivos, respondiendo a la incertidumbre internacional y nuevas prioridades de defensa.

Los reclutas reciben formación militar y en habilidades prácticas, con alojamiento, manutención y transporte incluidos, y la medida ha generado debate sobre una posible militarización de la sociedad.

El debate sobre el regreso del servicio militar vuelve a escena en Europa en pleno 2026. La incertidumbre internacional, marcada por conflictos abiertos y tensiones geopolíticas, ha empujado a algunos países a reforzar sus estructuras de defensa.

El caso más claro es Alemania. El país germano ya ha puesto en marcha un nuevo modelo de "mili" totalmente adaptado a los tiempos actuales.

Desde el pasado 1 de enero ha activado un sistema que busca atraer a miles de jóvenes con condiciones económicas atractivas y formación militar intensiva.

Aunque no es obligatorio en su totalidad, sí introduce mecanismos de control que recuerdan a antiguos modelos de reclutamiento.

El objetivo no es otro que aumentar el tamaño del Ejército y prepararse ante un escenario internacional cada vez más inestable.

Un modelo voluntario

A diferencia del servicio militar clásico, eliminado en 2011, el nuevo sistema alemán no obliga directamente a alistarse. Sin embargo, sí exige entrar en el sistema.

Todos los jóvenes, especialmente hombres nacidos a partir de 2008, deben registrarse en la base de datos militar, completar cuestionarios y someterse a evaluaciones médicas. Este requisito convierte el modelo en una fórmula híbrida entre voluntariedad y control estatal.

La medida ha sido impulsada por la Bundeswehr, que lleva años alertando sobre la necesidad de reforzar sus efectivos.

De hecho, el Gobierno alemán ha dejado abierta la puerta a endurecer el sistema si el número de voluntarios no es suficiente. En ese caso, el Parlamento podría reactivar un servicio militar obligatorio en sentido estricto.

Sueldos de más de 2.600 euros

Uno de los grandes reclamos del nuevo servicio militar es el salario. Alemania ha apostado por atraer a los jóvenes con una retribución muy superior a la media de otros programas similares en Europa.

Los reclutas pueden percibir más de 2.600 euros mensuales, una cifra que puede aumentar hasta los 2.700 euros o incluso más en función de la duración del compromiso. El servicio mínimo es de seis meses, aunque puede extenderse más allá del año.

Durante este tiempo, los participantes reciben formación en múltiples áreas. No solo se trata de entrenamiento militar, sino también de habilidades prácticas como primeros auxilios, gestión de crisis o protección de infraestructuras estratégicas.

Además, el programa incluye alojamiento, manutención y transporte, lo que reduce considerablemente los gastos personales y aumenta su atractivo. Un enfoque que abre una oportunidad profesional, más allá de una simple obligación cívica.

Un Ejército de 260.000 efectivos

El trasfondo de esta reforma es ambicioso. Alemania pretende aumentar significativamente el tamaño de sus Fuerzas Armadas en los próximos años.

Actualmente, cuenta con unos 180.000 militares. El objetivo es alcanzar los 260.000 efectivos, lo que implica incorporar decenas de miles de nuevos soldados. En una primera fase, se espera captar unos 20.000 reclutas anuales.

Este incremento responde a un cambio de mentalidad en Europa. Tras años de reducción del gasto militar, la defensa vuelve a ser una prioridad estratégica.

La guerra en Ucrania, junto con las tensiones en Oriente Próximo, especialmente entre Irán, Israel y Estados Unidos, ha reconfigurado el tablero internacional. En este contexto, Alemania busca garantizar su capacidad de respuesta ante posibles crisis.

Más control

La reforma no solo afecta al reclutamiento. También introduce nuevas normas que impactan directamente en la vida de los ciudadanos.

Desde este año, los hombres de entre 17 y 45 años deben comunicar o solicitar autorización si desean permanecer más de tres meses en el extranjero. El objetivo es tener localizados a los ciudadanos en caso de emergencia.

Aunque en la práctica estas solicitudes suelen aprobarse automáticamente mientras el sistema siga siendo voluntario, la medida ha generado debate. Algunos sectores consideran que supone un paso hacia una mayor militarización de la sociedad.

La 'mili' en España

Mientras Alemania ya ha dado el paso, en España el servicio militar obligatorio sigue suspendido desde 2001. Sin embargo, el debate ha resurgido con fuerza en los últimos meses.

El modelo alemán, que combina voluntariedad con ciertos elementos obligatorios, podría servir de referencia para otros países europeos si la situación internacional continúa deteriorándose.

Aunque no hay planes oficiales para reimplantar la mili en España, el drástico cambio en lo referente al contexto global ha impulsado a que las prioridades de los gobiernos sean otras.