Fotograma de la película 'Notting Hill'.
Adiós a Tinder, las librerías y los clubs de 'running' son los nuevos templos para ligar: el cara a cara se impone
Las aplicaciones para encontrar pareja están dando paso a otras alternativas donde las aficiones comunes y en contacto real cobran importancia.
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Las cifras hablan más alto que los matches. Ante la caída de suscriptores, descargas e incluso del valor en bolsa de algunas de las aplicaciones de citas más conocidas del mundo, muchas personas parecen haberse hartado de buscar el amor a través de los teléfonos móviles para abogar por el cara a cara.
“Encontrar pareja no es una cuestión de suerte ni de acumular citas, sino de conocerse bien y elegir desde un lugar consciente”, asegura María del Carme Banús Villarroya, fundadora de la agencia SamSara Matchmaking.
“Lo cierto es que no logra antes una relación feliz y consolidada la persona que liga más, sino la que tiene la oportunidad de conocer a otras compatibles y que compartan su mismo deseo. Y yo vislumbré desde un principio que eso sería algo difícil de encontrar en los portales online”, escribe en Confesiones de una matchmaker.
“En los primeros tiempos puede que sí hubiera una mayoría que se lanzó a utilizar ese método con el genuino interés de buscar algo serio. Sin embargo, con el tiempo, las apps se fueron transformando”, añade.
Leer es sexy
Lo bueno de estas plataformas es que tienen cantidad de filtros destinados a facilitar la búsqueda de la anhelada media naranja, pero en pocas ocasiones hay referencias a las apetencias literarias de los candidatos, algo que según dijo John Waters, es fundamental. “Si vas a casa de alguien y no tiene libros, no te acuestes con esa persona”, sentenció el cineasta.
Siguiendo sus palabras, PlanetadeLibros ha puesto en marcha una iniciativa llamada Book Dating, una sesión de citas a ciegas literaria inspirada en el speed dating en la que en tres minutos, y con la ayuda de un kit de preguntas con las que romper el hielo, los participantes buscan el amor.
“Las librerías de barrio son espacios vivos donde la lectura se entrelaza con la vida cotidiana. Para nosotros, es un verdadero punto de encuentro: un lugar donde los lectores coinciden, conversan y se reconocen”, asegura Maggie Gomez, de Librería +Bernat, donde el pasado 27 de febrero se celebró el encuentro literario en Barcelona.
“Aquí hemos logrado construir una relación de cercanía con nuestros clientes; muchos de ellos son hoy amigos. Entre las estanterías o compartiendo un café en nuestro bar, hemos sido testigos de miradas cómplices y conversaciones espontáneas y, en más de una ocasión, del comienzo de historias de amor y de amistad entre quienes comparten esta hermosa pasión por los libros”, añade.
Por su parte, Raquel Martos, periodista y presentadora del evento en Madrid, indica que, pese al escenario digital de las redes sociales, el éxito de esta convocatoria demuestra que la gente tiene ganas de mirarse a los ojos y de comunicarse. “En esta experiencia hay una afinidad de partida, la lectura, independientemente del género, y, además, las librerías son un sitio muy sexy para conocer a alguien”, dice.
Prueba del poder de la lectura para encontrar pareja es que muchas personas recurren a Goodreads, la red social y comunidad virtual propiedad de Amazon en la que los usuarios pueden reseñar lecturas, para buscar un match.
Otros apuestan por Strava, la aplicación para corredores, ciclistas y caminantes. “Dado que las apps de aficiones son lugares más agradables para vivir, la gente pasa más tiempo en ellas y, con el tiempo, pueden convertirse en servicios que superan las expectativas. Esto incluye encontrar personas afines con las que querrías pasar tiempo románticamente”, escribe en The Guardian Chris Stokel-Walker.
Amor en forma
Alejándose de nuevo de las pantallas, pero no del deporte, están los que han hecho de los clubs de running el nuevo Tinder. Toni Gasa, responsable de CUPRA City Garage Madrid, habla con Magas acerca de CUPRA City Garage. “Sin lugar a dudas, las nuevas generaciones —aunque no sólo los más jóvenes— buscan espacios diferentes donde socializar, pasar del plano virtual al real. Y con la eclosión del deporte y la vida sana, correr se ha convertido en una actividad que compartes con gente que tiene tus mismos intereses y estilo de vida y te permite ampliar tu campo de amistades”, explica.
“Lo vemos cada mes en nuestro running club, que reúne a más de 200 corredores con ganas de hacer deporte en compañía”, asegura. Comenta que tras la sesión, preparan café de especialidad, batidos de proteínas y comida saludable mientras un DJ crea el ambiente perfecto para que la gente interactúe y surja nuevos encuentros.
“Y por qué no, algún romance. Se genera una atmósfera muy propicia, el ambiente es muy bueno y socializar es casi inevitable, así que se convierte en el entorno perfecto para, además de cuidarte físicamente, cuidarte el corazón”, asegura Gasa.
Resulta entonces esencial hablar del fating, un término anglosajón resultante de combinar fitness y dating. Según el informe Tendencias de citas 2025 de Bumble, el auge de las microcomunidades (clubes de lectura y clubes de running) están cambiando la forma de tener citas.
La app también lanzó en marzo del pasado año en Barcelona y Madrid, sus Running Clubs, con el fin de ofrecer un ambiente relajado en torno a este deporte para conectar a través de una pasión compartida. Esta iniciativa nace a raíz de los datos obtenidos por un estudio que reveló que el 67% de las personas en España de la Generación Z cree que compartir la pasión por el deporte ayuda a construir relaciones saludables.
Mientras, el 51% prefiere actividades deportivas o culturales a las tradicionales citas para tomar algo. Por último, el 40% elige conocer a alguien a través de una actividad cultural, deportiva o comunitaria, ya que genera conversaciones más significativas y fomenta conexiones más profundas.
“Cada vez más personas se apuntan al gimnasio no sólo para hacer deporte, sino también para desconectar, conocer gente nueva, compartir tiempo con amigos o incluso ligar. El gym ya no es solo un espacio de entrenamiento: es un punto de encuentro social”, explican desde Planet Fitness, cuyo estudio 'Los españoles y el gimnasio', revela que la mitad de los españoles que han ido alguna vez asegura haber hecho amigos o conocido gente nueva. Uno de cada 10 admite haber encontrado el amor allí, por lo que ya tenemos otro motivo para ponernos en forma…
Cara a cara
Por su parte, la sexóloga y psicóloga Agustina Orsi ha ideado un sistema de citas para quienes están cansados de las aplicaciones. Se ha dado cuenta de lo habitual que es encontrar en consulta a personas que se quejan de lo difícil que es encontrar pareja y por eso, ha creado Hotspot. Se trata de eventos a los que la gente ha de apuntarse tras rellenar un formulario y en el caso de encajar con el grupo (edad, orientación sexual, etc), reciben un link para que puedan comprar su entrada.
“Una vez llegan al evento, tienen cuatro matches previamente organizados, con los que charlarán 20 minutos, aproximadamente, y dos actividades en grupo para conocerse”, dice Orsi. “Se trata de volver a conectar, de aprender a ligar de nuevo y de atreverse a hablarle a esa persona que te llamó la atención. Creo que estar en un espacio natural, en el que todas las personas tienen las mismas intenciones que tú, te da la confianza para animarte, abrirte y divertirte”, asegura la psicóloga.
“Al final, te ahorras ver cómo alguien te ha gustado por foto y luego en persona no tiene la actitud que te gusta, o al revés. Se trata de volver a los básicos, de volver a mirarse a la cara y ver qué nos causa esto”, apostilla
¿Quiere esto decir que las dating apps van a desaparecer de nuestras vidas? En absoluto, pero todo apunta que las personas solteras apostarán por fórmulas híbridas que se alejen de la omnipresencia de las pantallas. Dicen que el amor está en el aire, pero no tiene por qué estar bañado de píxeles.